Ojos urbanos, miopía desgarradora (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH. LT. 2017.4)

Monica Olmos - Copyright © 2016 Andres Herbas Photography“De qué hablan, todas las mujeres que conozco han sido educadas”, dice una señora en mi muro del Facebook. Ojos urbanos, miopía desgarradora.

A tan solo media hora del centro histórico de Sucre, ese centro colonial, culto, sobrio y bellamente adornado con templos, museos, casas de gobierno, justicia y educación, hay un Sucre campo que subsiste porque la tierra aún es fértil, porque la misericordia de Dios alcanza para todos, y por nada más.

La belleza de ese Sucre campo es otra. Es verde en todas sus tonalidades, es color tierra, es color cielo;  tiene forma de montañas caprichosas; tiene olor a esfuerzo de mujer, tiene sonido a niños correteando; es culta y educada a cualquier manera pues no es casualidad que el principal valor a transmitir de generación en generación sea el saludo. Básico pero elemental. Seguir leyendo “Ojos urbanos, miopía desgarradora (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH. LT. 2017.4)”

Cómo Sucre desaprovecha su potencial turístico (Los Tiempos, 2014)

DSC_4296Sucre, sábado 18, hrs. 16:00. No hay acceso a la plaza 25 de Mayo. El tráfico  vehicular -convertido en caos-  encuentra escapatoria en los cuatro puntos cardinales a tres cuadras a la redonda de la Plaza Mayor.

Caminar es prácticamente un delito, acercarse a la fachada de la Casa de la Libertad es desafiar la ley. Doble precinto amarillo protege uno de los atractivos culturales y turísticos más emblemáticos del país. Desafiando lo establecido, me acerco al edificio para saber por qué se encuentra cerrado. Un policía me dice que debo retirarme del lugar. Averiguo, se filman escenas de la película sobre Juana Azurduy de Padilla y los productores han solicitado paralizar el centro de la ciudad para evitar ruidos y otras incomodidades.

Domingo 19, Hrs. 9:00. Me habían dicho que un bus turístico partía de la Catedral hacia el parque Cretácico. Justo en diagonal, en plena esquina hay una operadora de turismo de aventura. Entro y pregunto si el bus evidentemente vendría; la encargada estaba literalmente perdida. Obligados a tomar taxi y pagar Bs. 30.

DSC_4263Hrs. 9:45. Las rejas del parque están cerradas. Abren a las 10:00. Al menos dos docenas de visitantes aguardamos impacientes y más de uno pide ingresar antes para protegerse del sol. No hay dónde sentarse pero tampoco alguien que quiera escuchar pedidos ni lamentos. Con diez minutos de retraso las rejas se abren; con casi 25 de retraso, se extienden los boletos.

Lunes 20. Hrs. 9:30. La Casa de la Libertad está cerrada. Un letrero de presencia muy tímida anuncia los días y horas de atención. Lunes no se abre al público, lo mismo ocurre con los museos y templos alrededor de la Plaza.

Hrs. 10:00. Llego con evidente cara de frustración al hotel y le comento al dueño del alojamiento que todo estaba cerrado. Pronuncia una sonrisa de enojo y mientras recoge el servicio del desayuno me explica que ése es un problema serio en Sucre: “Que no te sorprenda encontrar todo cerrado, si vienes en vacaciones va a ser igual; a fin de año no vas a encontrar ni comida; hay cero flexibilidad, es parte del pensamiento de acá”, me dice el belga que hace 8 años vive enamorado de la ciudad blanca.

Yo soy otra “camote” de Sucre, pero esta vez sentí que expresaba demasiado amor para lo que en realidad fue el idilio. Había llevado a mis hijos para que conocieran al menos la Casa de la Libertad, fracasé en el intento y tuvimos que conformarnos con los faroles, balcones y portones coloniales; algo de amor para tres individuos con ganas de pasión.

En puertas del teatro Gran Mariscal Sucre comenté el cierre de la Casa de la Libertad con el guía del colegio Maryknoll participante del Festival Nacional de Coros; me contó que días previos él había llamado para reconfirmar la visita de al menos 70 personas y que la responsable –muy molesta- le había asegurado que los estaban esperando. Los jóvenes coristas también se encontraron con las puertas cerradas y con custodia policial.

Dayana Martínez periodista de Correo del Sur, informa que “pese al discurso, el turismo (en Sucre) es una de las áreas con menor presupuesto” y cita a Lorenzo Catalá gerente de la Cámara de Industria, Comercio, Servicio y Turismo de Chuquisaca quien considera que el presupuesto para turismo es “ridículo”, situación que no se modificará para la próxima gestión debido a que no se ejecutó lo dispuesto.

Entre malas gestiones y servicios miopes, Sucre desperdicia su potencial turístico y subsiste al mochilero que enfrenta una suerte de diversas limitaciones.

Para acceder a la publicación de Los Tiempos:

http://www.lostiempos.com/diario/opiniones/columnistas/20141023/como-sucre-desaprovecha-su-potencial-turistico_278568_612986.html