Estito es para ti, periodista “bailador”

Este recordatorio está dirigido a esos profesionales llamados a defender la democracia. Si bien esta es una responsabilidad de todos los ciudadanos, los periodistas tienen la posibilidad de hacerlo de forma directa y activa porque son ellos quienes se sitúan entre los intereses vitales del ciudadano y las intenciones del poder político. “Sitúan” puede sonar fácil, hueco, sencillo, pero no es así. ¿Representa una categoría que se traduce en defensa, en representación? Sí. En consecuencia, la responsabilidad que tiene el periodista es mucho más de lo que cualquier mortal supone y muchísimo más de lo que él mismo cree, por eso es él mismo el primero en subestimar su rol, en minimizarlo y en aguantar -en asquerosito disimulo- los embates del poder político y económico.

Yo sé que los periodistas también deben alimentarse y alimentar a sus hijos, pero si eso va a sobreponerse a sus convicciones y responsabilidades, deben dar un paso al costado y buscarse una peguita que dé, quizá la profesión de político, como lo hicieron Iván Canelas, Alex Contreras, Marco Carrillo, Gringo  Gonzales, Rocío Molina y otros que exceden mi memoria. El periodista debe ser fiel, fiel consigo mismo y fiel a su público, no hay más. Seguir leyendo “Estito es para ti, periodista “bailador””

¿Qué le dirías y/o pedirías a un periodista? (SÍSTOLE & DIÁSTOLE OH.LT.19)

Monica Olmos - Copyright © 2016 Andres Herbas PhotographyEl 10 de mayo, a propósito del Día del Periodista Boliviano, pregunté en mi muro de Facebook lo siguiente: “Si tuvieras la oportunidad ¿qué le dirías y/o pedirías a un periodista?”.

Pocas veces las personas que ejercen el rol de receptores y perceptores del mensaje masivo tienen la posibilidad de juzgar de forma pública el trabajo de la prensa; generalmente, se constituyen en interlocutores silenciosos del trabajo periodístico. Que a la audiencia se le dé la posibilidad de valorar o juzgar el producto del periodista y a él mismo, es saludable para ambos protagonistas, pero lo es más para quien tiene a su cargo el procesamiento del hecho informativo porque enriquece, nutre y reconduce su labor; finalmente, el periodista no es más que un servidor público.

¿Pero qué es lo que los “consumidores” de espacios noticiosos e informativos desean decirle y/o pedirle al periodista boliviano? Clasificando y jerarquizando las aproximadamente 120 intervenciones en el Facebook, obtengo los siguientes resultados: Seguir leyendo “¿Qué le dirías y/o pedirías a un periodista? (SÍSTOLE & DIÁSTOLE OH.LT.19)”

Periodismo, gobierno y nosotros

operiodismo-digitalHoy, un amigo historiador me pide que le mande el cuestionario por Facebook o whatsApp, “ya no por el mail porque ni lo uso”. La anterior semana, un colega comunicador me señaló lo mismo. El fin de semana, el plomero me dice que le envíe una foto de los grifos y demás para asegurarse de no ir en vano a instalar una lavadora; y mi hijo no quiere saber de TV cable ni de línea telefónica fija…¿para qué? me dice.

Una antropóloga peruana y una abogada chuquisaqueña me dicen que las entreviste por Skype…yo hasta ahora analizo la posibilidad.

Es que claro, ante todo esto, nosotros los periodistas salidos de la universidad el siglo pasado y los nuevos que salen este incluso, seguimos con el chip antiguo; para muestra dos botones: Hoy el contacto nacional de una cadena de TV boliviana, presentó como noticia un hecho que no solo habla de un periodismo mediocre, miope, atrevido de malo, sino de las taras que tenemos respecto a las capacidades de los varones: “Un policía cambió los pañales de una beba cuya madre estaba ebria”.  ¿Cómo es posible que este hecho sea motivo de noticia? La periodista olvidó informar sobre la situación de la madre, sobre el futuro de la menor, sobre el paradero del padre, también olvidó mencionar cifras, estadísticas y contextualizar el hecho, y tampoco dejó un mensajito ni moralista, ni nada!!! No, la noticia fue que el efectivo policial cambió los pañales de la beba mostrándolo como héroe, como cosa rara, como fenómeno, como un individuo extraordinario que fue capaz de limpiar el poto de un bebé y cambiarle el pañal. Vaya acto de heroísmo digno de destacar en la televisión nacional (¿tan mal estamos?)….claro, los hombres y en especial los policías “son tan hijos de puta e inútiles” que para una periodista, su jefe de noticias y el de prensa, resulta todo un acto de heroísmo que cambie los pañales de una beba abandonada prácticamente por la madre y el padre. ¿Qué será de esa menor? ¡Pero acaso importa! …un policía le cambió los pañales y punto. Seguir leyendo “Periodismo, gobierno y nosotros”

El párrafo suicida

¿Acaso al periodismo le importa verme de rodillas? ¿Acaso al periodismo le interesa escuchar mis disculpas?…El periodismo solo espera que quienes lo ejercen lo hagan en libertad.

Los jueves, a veces los miércoles, de todas las semanas de los últimos seis años, escribía mi columna SIN PELOS EN LA LENGUA, espacio cedido por Los Tiempos en la persona de su editor, Luis René Baptista.

Luis, conocido también como Negro, me llamó un día domingo  para invitarme a escribir de manera periódica, que querían mayor presencia femenina en su espacio editorial, que escogiera entre el viernes y el sábado, y que pensara en un nombre para bautizar la columna. Para mí fue la gloria.

Rápidamente le escribí con dos alternativas para que él tomara la decisión con ojo y olfato de buen editor: “La columna de monaliza” o “Sin pelos en la lengua”; ya sabemos con cuál se quedó Luis.

Mis incursiones como columnista se habían dado muchos años antes en el mismo periódico. Recuerdo que una o dos veces cada dos meses me aparecía en Los Tiempos con mi viejo diskette negro en mano, pues no había internet y el pendrive tampoco se había inventado según yo. Seguir leyendo “El párrafo suicida”

La gran joda democrática (Los Tiempos, 2016)

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Trataré de ser lo menos subjetiva posible, y haré mi mejor esfuerzo para no caerme de la cuerda de la imparcialidad. Difícil de creer en estos tiempos en los que los llamados a actuar como perfectos equilibristas se han convertido en clarividentes, magos, detectives, acusadores, jueces, inventores, creativos…payasos.

Va a ser realmente necesario, importante y útil que desde el lunes, los docentes de las carreras de Comunicación Social y Periodismo se tomen su tiempo para introducir en sus planes de clase, ejemplos de lo ocurrido con el fenómeno comunicacional del Referéndum.

La fiesta democrática (como los periodistas suelen llamar a cualquier proceso  electoral) del Referéndum, se ha convertido en términos comunicacionales, en una joda de proporciones mayúsculas donde ha habido exceso de bebida, música ensordecedora, algunos coletes, varios ebrios descontrolados y muchos sobrios peligrosos y malintencionados. Seguir leyendo “La gran joda democrática (Los Tiempos, 2016)”