Había una vez (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH.LT.22)

Monica Olmos - Copyright © 2016 Andres Herbas PhotographyHabía una vez en un país muy cercano, un Presidente -cuyo gobierno se hacía llamar algo así como del siglo XXI- que durante diez años consecutivos se encargó de tener dominio sobre todos los poderes del Estado. Dicen que dijo públicamente que deseaba “meter las manos en el sistema judicial para que de esa forma fuera eficiente” y lo hizo, no más eficiente, sino metió las manos para moldear cada juicio a conveniencia de sus propios apetitos.

En el pueblo cuentan que este Presidente era temido porque había logrado ganarse el cariño de procuradores, fiscales, jueces, abogados y ujieres  y junto a ellos había hecho de la ley, el terror de todos, indígenas, campesinos, trabajadores, incluso, cuerpos colegiados de profesionales; sí, todos ellos, por separado o en tropa eran amenazados, amedrentados, perseguidos, detenidos y sentenciados por el órgano judicial diseñado a medida de los intereses de ese malo señor Presidente. Seguir leyendo “Había una vez (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH.LT.22)”

Justicia, bebedora de sangre

“Defensoría y Fiscalía minimizaron el hecho”, afirma el periodista de ATB que da cuenta de un intento de rapto de dos niños ocurrido en Cochabamba; los padres al conocer lo que les había pasado a sus dos hijos, sentaron denuncia a las instancias encargadas de tomar el caso e investigarlo para hacer justicia, éstas, lo que hicieron fue minimizar el hecho porque resulta que no había evidencias de daño físico. Según el medio, la Fiscal dijo que los niños no presentaban señales de violencia física.

El intento de secuestro había sucedido en la puerta del colegio de los hermanitos, varias personas presenciaron el forcejeo del taxista y los niños que no se dejaron convencer ni llevar. El testimonio de los chicos es contundente así como el de los testigos, pero no, la “justicia” dice que no hay daños físicos y no hay motivo para actuar. ¿Qué tal?

O sea que la próxima vez que seamos objeto de maltrato o de intento de, por favor, pidamos al agresor que nos saque la mierda más para que, de ese modo, existan pruebas de hecho y, entonces, a ver si los capos de los administradores de esa cosa que llaman justicia, intervienen.

El presentador de ATB dijo que en la Defensoría de la Niñez  habían reaccionado ante la denuncia solo cuando vieron que los padres estaban acompañados del canal de televisión; ¿o sea que acá debe existir prensa de por medio para que las instancias cumplan con su labor? Por otro lado, nos están diciendo que necesariamente debe haber sangre, moretones, quemaduras, fracturas, vaginas y anos violados y/o muerte de las víctimas para que recién amerite justicia? Vaya, ¿en qué selva estamos?

Esto me recuerda a lo que una fiscal le dijo a una amiga cuando ésta denunció que su hija había sido objeto de maltrato por parte del patán del enamorado: la fiscal, después de llevar un tiempo en la causa, citó a la madre de la víctima para decirle “qué siempre le ha hecho el muchacho a su hija, desista del caso, señora”. La niña había recibido la censura de todo el mundo (su mundo y el que ella no conocía), tuvo que asistir a apoyo psicológico y un largo etcétera de ayuda de parte de su familia por el daño psicológico pero sobre todo civil que le había ocasionado el feto de mierda. Pero aun así la fiscal, como no había sangre de por medio, se atrevió a dudar y sugerir que acá no había pasado nada.

¿Es que acaso debe haber sangre para que la justicia actúe? Parece que sí. ¿Debe haber varios días de impedimento para que intervenga, debe haber lesiones graves, debe haber muerte?  Jodido, ¿no?

Por estos casos es que me preocupa que tan libremente se usen etiquetas y calificativos: “es que las mujeres son bipolares”, “es que somos locas y ni nosotras nos respetemos”, “es que son histéricas”, “está pues con su luna”….estas etiquetas joden y joden harto porque son el anuncio  de un puñetito, una jaloneadita de mechas, un empujoncito, una patadita, una violación, o una feminicidio.

La violencia psicológica no es un hecho menor y tampoco se puede juguetear con ella porque luego no faltan abogados, fiscales, jueces, y los mismos agresores “inocentes” que creen que aquí no pasa nada.

Ayúdame, enséñame…no me sentencies (OH, Los Tiempos, 2016)

diálogo-300x219Quisiera exponer argumentos del más alto nivel; impresos en enciclopedia especializada, pero no puedo. Lo siento, lo mío se limita a lo observado y escuchado; por demás para plantear mi desasosiego.

La semana que termina me involucré en debates públicos que tienen que ver con dos posturas aparentemente contrarias: el régimen de la ley y el principio de la educación.

Este no es un debate típico del vulgo ni de las clases emergentes, medias ni acomodadas, es, lamentablemente, caso de discusión hasta de los administradores de justicia y de quienes, con el poder absoluto, meten sus narices en este Órgano que ha dejado de ser independiente. ¿Hay duda de ello? El Vicepresidente -como si nada- ha propuesto la cadena perpetua como pena para la violación a niños seguida de muerte.

En estos días, muchas mujeres sobre todo, han abogado por un Proyecto de Ley contra el acoso callejero, más y mal conocido como “Ley del Piropo”.

Y esta semana también varios ciudadanos, hombres y mujeres, se manifestaron en el caso de la joven que, conduciendo en estado de ebriedad, atropelló a siete personas con discapacidad matando a dos de ellas. “Se merece la pena máxima”, opinaron. Seguir leyendo “Ayúdame, enséñame…no me sentencies (OH, Los Tiempos, 2016)”

Ahora todo comienza para ella, pero no de cero.

Me cuentan que le practicaron el aborto…que ya fue, que todo acabó. no, no y no, nada acabó…..ahora todo comienza pero no de cero. Comienza desde una experiencia que ella jamás debió vivir; comienza desde el dolor, desde el odio, desde el miedo, desde el pánico, desde el resentimiento, desde la duda, desde la vergûenza, …..

Trabajemos todos para evitar este tipo de salvajismos…comencemos por despojarnos de nuestras ataduras internas, de dogmas, de fanatismos…abramos nuestra mente, hagamos el esfuerzo por comprender la otra postura, pero nunca callemos y menos ante la injusticia, el dolor ajeno, el abuso de poder, ante la violencia y la maldad….muchos dirán que nadie puede hablar ni sentir por el otro…no creo….yo creo que todos podemos hablar y sentir por el otro; empatía se llama, solidaridad se llama, voz se llama, criterio se llama…..no callemos, no callemos, aunque estemos equivocados y si lo estamos aceptemos nuestro error y disculpémonos, pero no callemos…..no somos muebles para no hablar, no somos cosas para no expresar. Seguir leyendo “Ahora todo comienza para ella, pero no de cero.”

!Exijo una explicación! (Los Tiempos, 2015)

Violencia_machista_3Los medios de comunicación nos atosigan con una serie de hechos de violencia contra la mujer. Basta, basta de miseria, ¡estoy harta!

¿Qué nos está pasando como sociedad? ¿Dónde vivimos? ¿Cómo se frena esta ola de violencia? ¿Qué está fallando? ¿Qué podemos y qué debemos hacer para ponerle un alto?

Los informativos  bolivianos se dividen el espacio entre campañas electorales y hechos de violencia. No hablan de otra cosa que no sea de las maravillas que ofrecen los candidatos, de lo fantásticas y dadivosas de sus propuestas pero, contrariamente, de lo tacaños y míseros que son ellos como personas; incapaces de dejar de satisfacer sus egos y de envolverse en estrategias que los estrangulan.  ¡Suicidas! Seguir leyendo “!Exijo una explicación! (Los Tiempos, 2015)”

Un Derecho que da miedo (Los Tiempos, 2014)

imagesCAT24252En 1985 el jurista alemán Günther Jakobs acuña una expresión polémica y hasta contradictoria desde la Teoría del Derecho Contemporáneo, pero no por ello falaz: Derecho penal del enemigo que en criterio de su colega Manuel Cancio Meliá, se sustenta en el derecho simbólico y en el resurgimiento del punitivismo.

En el derecho penal del enemigo la función manifiesta de la pena es la eliminación del peligro, no la contradicción; es un derecho de autor, no de hecho, es decir, penaliza al autor sin que prime necesariamente el delito porque la punibilidad se dirige hacia el aseguramiento frente a hechos futuros y no a la sanción de hechos cometidos;  establece penas desproporcionalmente altas; relativiza e incluso suprime las garantías procesales; las leyes son sancionadas con una rapidez inusitada a riesgo de dejar en el camino contradicciones sino vacíos; y finalmente –esto resulta especialmente irónico–  no siempre se aplica por su carácter amedrentador. Seguir leyendo “Un Derecho que da miedo (Los Tiempos, 2014)”

Nos violaron (Los Tiempos, 2011)

Violada. Violada me siento. Felizmente puedo contártelo…en algo calma mi angustia.

Pero tú, ¿cómo estás? ¿Cómo te sientes? Me imagino que debes estar también angustiada. En medio de tanto ajetreo propio de la época se aparecen los agresores sin que los llames, sin que muevas un dedo, sin que hagas nada. Llegaron para decidir por ti, llegaron para taparte la boca, besarte, asfixiarte, escupirte, morderte toda. Seguir leyendo “Nos violaron (Los Tiempos, 2011)”