“La autoridad no hace nada” (Sin pelos en la lengua, Los Tiempos)

Nunca un encargo fue tan bienvenido. Unos vecinos de la Melchor Urquidi y Zenón Salinas me han pedido hace dos semanas que me refiera al conflicto que tienen hace al menos un año a partir del funcionamiento de una discoteca al aire libre que funciona de jueves a sábado de 21:00 a 03:00 y que, muy a pesar de los reclamos expresados a las autoridades, el boliche continúa perturbando el descanso de decenas de familias.

Decía que era un encargo bienvenido porque innumerables veces he sido víctima de situaciones similares. Recuerdo que estábamos recién casados, estrenábamos techo allá en la (ahora) “casa vieja” de El Frutillar cuando fuimos sorprendidos por una amplificación cuyo volumen hacía parecer que sonaba en el dormitorio. El feroz ruido motivó a mi joven esposo a llamar a la Policía para que pusiera orden. A la pregunta de quién hacía la denuncia, la respuesta: Álvaro. En 10 minutos la fiesta se “acabó” y por fin pudimos dormir, pero cuando los uniformados de verde olivo (como dice la prensa) abandonó el lugar, los dueños del jolgorio retomaron el ritmo dedicándole cada cumbia a un tal Alvarito. Seguir leyendo ““La autoridad no hace nada” (Sin pelos en la lengua, Los Tiempos)”

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