Justicia, bebedora de sangre

“Defensoría y Fiscalía minimizaron el hecho”, afirma el periodista de ATB que da cuenta de un intento de rapto de dos niños ocurrido en Cochabamba; los padres al conocer lo que les había pasado a sus dos hijos, sentaron denuncia a las instancias encargadas de tomar el caso e investigarlo para hacer justicia, éstas, lo que hicieron fue minimizar el hecho porque resulta que no había evidencias de daño físico. Según el medio, la Fiscal dijo que los niños no presentaban señales de violencia física.

El intento de secuestro había sucedido en la puerta del colegio de los hermanitos, varias personas presenciaron el forcejeo del taxista y los niños que no se dejaron convencer ni llevar. El testimonio de los chicos es contundente así como el de los testigos, pero no, la “justicia” dice que no hay daños físicos y no hay motivo para actuar. ¿Qué tal?

O sea que la próxima vez que seamos objeto de maltrato o de intento de, por favor, pidamos al agresor que nos saque la mierda más para que, de ese modo, existan pruebas de hecho y, entonces, a ver si los capos de los administradores de esa cosa que llaman justicia, intervienen.

El presentador de ATB dijo que en la Defensoría de la Niñez  habían reaccionado ante la denuncia solo cuando vieron que los padres estaban acompañados del canal de televisión; ¿o sea que acá debe existir prensa de por medio para que las instancias cumplan con su labor? Por otro lado, nos están diciendo que necesariamente debe haber sangre, moretones, quemaduras, fracturas, vaginas y anos violados y/o muerte de las víctimas para que recién amerite justicia? Vaya, ¿en qué selva estamos?

Esto me recuerda a lo que una fiscal le dijo a una amiga cuando ésta denunció que su hija había sido objeto de maltrato por parte del patán del enamorado: la fiscal, después de llevar un tiempo en la causa, citó a la madre de la víctima para decirle “qué siempre le ha hecho el muchacho a su hija, desista del caso, señora”. La niña había recibido la censura de todo el mundo (su mundo y el que ella no conocía), tuvo que asistir a apoyo psicológico y un largo etcétera de ayuda de parte de su familia por el daño psicológico pero sobre todo civil que le había ocasionado el feto de mierda. Pero aun así la fiscal, como no había sangre de por medio, se atrevió a dudar y sugerir que acá no había pasado nada.

¿Es que acaso debe haber sangre para que la justicia actúe? Parece que sí. ¿Debe haber varios días de impedimento para que intervenga, debe haber lesiones graves, debe haber muerte?  Jodido, ¿no?

Por estos casos es que me preocupa que tan libremente se usen etiquetas y calificativos: “es que las mujeres son bipolares”, “es que somos locas y ni nosotras nos respetemos”, “es que son histéricas”, “está pues con su luna”….estas etiquetas joden y joden harto porque son el anuncio  de un puñetito, una jaloneadita de mechas, un empujoncito, una patadita, una violación, o una feminicidio.

La violencia psicológica no es un hecho menor y tampoco se puede juguetear con ella porque luego no faltan abogados, fiscales, jueces, y los mismos agresores “inocentes” que creen que aquí no pasa nada.

Y ellos ¿dónde están, qué hacen? SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH, LT.2016

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21 hombres han cometido feminicidio en Cochabamba hasta esta noche en que escribo Sístole & Diástole (martes 18 de octubre). Reparo en la fecha porque es probable que hasta el domingo, día de su publicación, la cifra haya aumentado.

21 varones violentos, asesinos, enfermos han acabado con la vida de 21 mujeres inocentes. Y, sin embargo, se sigue creyendo y aceptando que el llamado a luchar por la vida de las mujeres, que la igualdad de género, que el acabar con el abuso de la mujer y que no haya ni una más en situación de víctima y ni una menos sin vida, es cuestión solo de mujeres.

Las convocatorias que realizan los grupos de activistas, las feministas, las víctimas e incluso el señor Alcalde Leyes, están dirigidas al sexo femenino. Las mujeres -empoderadas en “su” lucha- están convencidas de que son ellas las que deben levantar la voz en contra de este flagelo; unas se visten de pink, otras proponen hacerlo de black y el resto usa el white para pedir respeto, para implorar que las dejen de pegar… de matarlas. Y ellos ¿dónde están, qué hacen? Seguir leyendo “Y ellos ¿dónde están, qué hacen? SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH, LT.2016”

Ni un puto clavel, por favor

mujer-respetoHoy, día de la mujer boliviana, quiero decirle a todos los hombres de este país que por favor se abstengan de felicitarme, mimarme y mandarme rosas, ni un puto clavel.

Quiero pedirles que se pongan bien machos para darse cuenta que las mujeres estamos padeciendo en manos de un mundo machista y abusivo, bastante desgraciado con nosotras.

Que hay casi dos decenas de mujeres muertas solo en Cochabamba en estos 10 meses del año; ayer se cometió el más reciente feminicidio dizque por presuntos temas pasionales: el hombre afectadito golpeó a la víctima y la lanzó a un pozo séptico donde finalmente la mujer de 24 años murió…y hoy, todos y todas felices y contentos, amanecemos como si nada hubiera pasado hablando de “mimos, flores y chocolates”…!Váyanse a la mismísima mierda! Seguir leyendo “Ni un puto clavel, por favor”

Apúrate que el vino se acaba y las mujeres son asesinadas

tumblr_mk37qlHjNZ1qz6f9yo1_500Tratar de ser mujer en un mundo machista en el que el esposo responde por la mujer, en el que él trabaja por ambos, en el que ella calla y él grita, en el que ella soporta y él vive, nos llena de…energía, es cruelmente fantástico para quien está dispuesta a aceptar el reto de ser mujer.

Este cuento nace hace pocos días en un hermoso restaurant en Santa Cruz de la Sierra y refleja ese tratar de ser mujer; ¡casualidad! justo en la meca de una sociedad en la que la mujer ocupa gigantografías publicitarias en cueros, en bikini y en vestidos de luces, donde se pasea subida como reina en carros alegóricos que recorren avenidas creadas para lucir belleza, peinados y fantasía, porque es eso, una sociedad en la que la mujer tiene que ser solo bella…aunque en la vida real, en la del pueblo, en la del cotidiano sufrir, las calles y micros estén atestados de féminas chatas, gordas, barrigonas, mujeres de verdad. Seguir leyendo “Apúrate que el vino se acaba y las mujeres son asesinadas”

“En estado de ebriedad” (Los Tiempos, 2015)

Alcohol_Cancer_tileDos intentos de feminicidio esta semana; tres personas muertas en la feria del pescado en el trópico de Cochabamba; noticiarios informan sobre casos de accidentes de tránsito y hechos de violencia; autoridades policiales anuncian estrategias para combatir la delincuencia y los excesos durante la festividad de la Virgen de Urkupiña; Defensoría de la Niñez y la Adolescencia reparte cientos de manillas a niñas y niños por si se pierden resulte fácil devolverlos a sus progenitores; 2.500 cajas de cerveza decomisadas a comerciantes inescrupulosos que ocultaron el producto en el cerro de Cota, detrás del Calvario. Todas estas noticias son de esta semana y lo peor, se vienen más mientras muchos de los bolivianos vivan en “estado de ebriedad”.

“En estado de ebriedad” es una expresión de uso muy frecuente en la jerga periodística. A diario –y ojalá fuera una exageración– los medios dan cuenta de hechos lamentables en los que los protagonistas están “en estado de ebriedad” o lo que es lo mismo mareados, borrachos, alcoholizados o duros como se diría en contextos alejados de la pluma y el micrófono.

“No deje sola su vivienda en estos días de celebración; lleve a sus hijos a que les coloquen las manillas porque como usted va a beber hasta perder el conocimiento los menores se van a extraviar; y finalmente, si va a ingerir alcohol por favor tenga cuidado y no conduzca”. Las recomendaciones de la Policía son casi infantiles; el reparto de las manillas ubica padres irresponsables; y los consejos de los presentadores de televisión son prueba fehaciente de ello, prueba de una realidad que lacera, que viola y mata. Parecemos una sociedad enferma, tonta, primitiva a la que hay que enseñarle a comportarse.

Mientras tanto, sin embargo, “tenemos un consejo importante junto a la mejor cerveza del país y luego de la pausa, las agrupaciones folklóricas se preparan para regalarnos un lindo y sensual espectáculo, y también les mostraremos el último grito en moda de lencería, prendas de infarto”… ¡La pausa, no se mueva! Es decir, el bien y el mal en una interacción dialéctica promiscua y decadente en la que muchos viven felices comiendo, bailando y fornicando en normal “estado de ebriedad”.

Una de las víctimas de violencia de género de esta semana tiene apenas 16 años y fue abusada por su concubino. Se presume que los tres muertos durante la feria del pescado estaban en “estado de ebriedad”. La doña comerciante de la cerveza escondida a pocos metros de la virgen asegura que no sabía de la prohibición. Las manillas son necesarias pero en esencia debería darnos vergüenza admitir que es la mejor alternativa para solucionarle la actitud viciosa e irresponsabilidad de los padres.

Es penoso que muchos de estos actos los socapemos a nombre de la cultura, las tradiciones y la fe. Sí, la fe porque al parecer muchos devotos tienen que reafirmar sus creencias religiosas con unas buenas cantidades de alcohol en el alma. Para muchos, no hay celebración ni algarabía, ni festejo ni lamento, ni baile ni danza,  ni amor ni sexo sin alcohol. Y como la mayoría la pasamos muy bien “en estado de ebriedad”, es preferible mirar al costado o enojarse ante alguna desubicada criticona y mojigata, o sacar a relucir la belleza inigualable de nuestro folklore, clima y comida.

Lo concreto es, estimados lectores, que no podemos seguir siendo cómplices de los efectos que produce el “estado de ebriedad” cuyas víctimas, lamentablemente, suelen ser mujeres y niños, personas inocentes e indefensas a quienes el alcohol les pasa factura ajena.

Para acceder a Los Tiempos:

http://www.lostiempos.com/diario/opiniones/columnistas/20150814/%E2%80%9Cen-estado-de-ebriedad%E2%80%9D_311845_690520.html

Insistiendo sobre el tratamiento informativo de los hechos de violencia machista

Esta mañana un medio televisivo informaba sobre el  feminicidio de una muchacha odontóloga, crimen perpetrado por su enamorado también odontólogo quien habría admitido su culpabilidad.

Una vez más, la audiencia está ante un tratamiento informativo que flaco favor le hace a esta problemática social. Entiéndase bien que este tipo de hechos de violencia machista (extrema en este caso), no son y no deben ser considerados ni difundidos como asuntos de pareja o casos aislados o particulares. Se trata de una problemática social.

Preocupa que los medios de comunicación a través de sus periodistas no estén abordando la problemática tal cual señala primero el SENTIDO COMÚN, y luego el protocolo.

El tratamiento periodístico de la nota en cuestión (aunque no es el único caso el del medio televisivo), incurre en varios errores que a esta altura del conocimiento ya no se pueden dejar pasar por alto. Seguir leyendo “Insistiendo sobre el tratamiento informativo de los hechos de violencia machista”