Anoche por El Alto

Anoche estaba con mis colegas de trabajo, en un desgastado taxi a 17 Km por hora.

Atravesábamos parte mínima de ese pedazo inmenso de altiplano, lo hacíamos rezando, cada uno desde su dios, para llegar a tiempo al aeropuerto y tomar el avión de retorno al paraíso. Un paraíso que te recibe con una fetidez que se mete al último rincón del avión y que te anuncia que estas en Cochabamba. Una vergüenza pero en fin, aunque no lo crean, con todos sus olores y demás agregados, Cochabamba es mi amor, pero antes de que se me vaya el empute, los olores que circundan la zona del aeropuerto son cada vez más espantosos y me parece increíble que nuestras autoridades que se dicen tan ecológicas y apaga incendios y respetuosas con el ser humano y con la pachamama, no hagan un carajo con ese problema; hace 25 años respiramos partículas de mierda y parece que a nadie le interesa.

Vuelvo.

El Alto…!qué cosa caótica! A más de uno le sonará racista. La verdad, no me interesa que suene como les suene; pero nadie me quita de la retina lo que veo cada vez que estoy en esa ciudad. Y lo que vi anoche fue un panorama triste, desolador, asfixiante…real.

Pasamos por la Alcaldía quemada…esas cosas que llaman la atención de (alguna) prensa (para que no se enojen todos, sino algunos nomás), mientras la realidad es más dura que cualquier hijo de patrón político.

La realidad es penosa: Cuadras, como diez, de miseria hecha mercado. A poca luz, en medio de la calle, sobre unas rieles en desuso, comerciantes informales revendiendo ropa americana hecha en china.

Y la Alcaldía aún buscando a los culpables.

Me han dicho que El Alto es una potencia económica. Y les creo. Pero mientras les creo, paso en ese taxi viejo y con un conductor casi sordo que apenas entiende nuestra premura, y lo único potente que veo es pobreza, carencia, ilegalidad, informalidad, suciedad, caos, desorden, trancadera, bocinas, irrespeto, sombras y bullas.

¿Racista? ¿Discriminadora? Seeeeeeee……seeeeeee……El Alto es caótico por culpa de un Estado no solo caótico, folklórico el pobre porque mierda que es folklórico…igualito que nosotros que también lo somos.

¿Racista? Como quieras, pero es mi verdad, es la que ven mis ojos con tristeza, claro está.

Dicen que en El Alto se hacen las grandes fortunas, de ahí los cholets y otros anuncios de nueva burguesía…caray, pero lo que vi anoche fue un grupo social enorme comprando de la tierra, una tierra que importa verduras y frutas del Perú, que importa ropa usada para favorecer a un comerciante que no paga impuestos y que es rico a costa de la pobreza…cuándo no….la pobreza, alimento de bárbaros.

Ojalá, en esa mi visión “racista y discriminadora” que algún día este país cambie. Ojalá seamos un poquito más apegados a la ética y a la estética que nos haga una sociedad más exigente con quienes hacen las políticas de Estado.

Esos mercados, en esa planicie alteña, es el más patético signo de una colonización despiadada que ni 10 ni 1000 años serán capaces de borrar porque cohabita con los tenis de caña alta del joven alteño, con el peinado estilo Ronaldo de los mismos jóvenes, con en el vaivén de los enormes aretes de oro de la chola paceña que adora el lujo y el baile (perdón, la danza), está en la fiesta del Gran Poder que moviliza al pueblo al ritmo de una embriagante morenada.

Por eso, cuando me hablan de un proceso de cambio basado en la descolonización, no hago otra cosa que sonrojarme.

¿Qué mirarán Evo y García Linera cuando atraviesan El Alto para llegar al aeropuerto para tomar el avión de treinta y tantos millones de dólares americanos? ¿Será que los llevan por el mismo camino que anoche recorrimos? ¿Cuál será su verdad, no?