“Murió…tenía diabetes” (Revista OH, Los Tiempos, 2016)

diabetes-venezuela11.jpgHace tres años y medio me diagnosticaron diabetes. Pese a estar padeciendo los síntomas -que son muy evidentes- no pensé que lo que tenía podía ser una crisis diabética. Así es la ignorancia, atrevida e inmisericorde. Si a esto le sumamos el “a mí no me puede pasar”, te enfrentas a una situación que puede ser fatal y que de hecho lo es.

Evidentemente viví un cuadro de salud que desconocía. Había escuchado hablar de la diabetes pero jamás me había detenido a entenderla. Es mas, ni las dificultades para ver, ni la sed insaciable, ni los terribles calambres nocturnos, ni la pérdida alarmante de peso me hicieron dar cuenta de que lo que tenía era una diabetes galopante.

Me asusté, los médicos también y la lucha por bajar mis niveles de glucosa, aclarar ni visión y recuperar ni salud comenzó de inmediato; no fue tarea sencilla ni rápida. Seguir leyendo ““Murió…tenía diabetes” (Revista OH, Los Tiempos, 2016)”

3 años

Hoy, el calendario me recuerda que hace tres años me diagnosticaron diabetes.

33 kilos perdí, 3 recuperé y cumplí 43 feliz, tal vez un poco más de la cuenta, gracias a la temida diabetes, para mí aliada, amiga, consejera, guía y tres veces aL día regente jodida.

Con ella aprendí a decir no, gracias; aprendí la rutina del ejercicio y entonces descubrí mis piernas, mi corazón, mis huesos y mis venas….las arrugas también se posesionaron para no irse las desgraciadas, algo tenía que salir mal en todo este encuentro y desencuentro entre la salud y la vanidad.

La diabetes me enseñó a temblar de miedo, me asustó con unos meses borrosos, secos y calamitosos, pero luego me sacudió nuevamente y me dijo que no había tiempo que perder: Comencé a hacer el amor más seguido, a abrazar fuerte, fuerte, a llorar de alegría, a reír con las penas, a viajar, a disfrutar la vida y a sentirla intensamente. Cómo estar enojada con esa señora si fue amable conmigo.

3 años de estar bien…vamos por más en esta nueva condición. !Vamos vida!

Mi voluntad está de cumpleaños

DSC00313Hace dos años exactamente decidí cerrar una puerta y abrir un par de ventanas.

El miedo, el dolor, el pánico me señalaron el camino, lo tomé y fui a cerrar la puerta…y luego busqué por dónde salir.

Debo abrir más salidas, debo mirar mejor el horizonte, debo tomar más a menudo el fresco y los rayos del sol y la luz de la luna…pero siempre con esa puerta cerrada, esa no la vuelvo a abrir nunca más.

Hoy mi VOLUNTAD está de cumpleaños, cumple 2 años y voy a celebrarlo con unas flores lindas y unos mimos también porque me ha salvado la vida.

Voluntad tan fácil, pero tan difícil. Solo voluntad para mantener esa puerta cerrada, un trabajo de 5 veces al día, de todos los días, de todo el tiempo.

Hace dos años me dijeron que tenía diabetes, mi glicemia estaba en 372 (no debe pasar el límite de 120 en ayunas), tenía un hígado enfermo, veía borroso, no podía leer, sufría de calambres diarios y que duraban horas, solo quería dormir, pesaba 90 kilos.

Hoy siento que la diabetes me ha hecho un favor: mi azúcar en sangre está demasiado controlada dice el doctor;  mi hígado está sano; veo bien, puedo leer y ver más claro todo; calambres esporádicos;  duermo lo necesario  y peso lo que tengo que pesar, le he dicho no a todos esos antojos y caprichos y con ellos se han ido 33 kilos que me estaban matando poco a poco. Me he vuelto menos dulce pero no menos sensible.

Es difícil porque las amenazas son permanentes, porque el miedo no se ha ido y es tan cruel que a veces te hace tomar medidas extremas… sientes que tu vida se sostiene en una cuerda floja y haces de equilibrista y le pides a la voluntad que no te abandone pero que tampoco exagere…le pides el punto exacto, ese que es tan difícil saber dónde vive.

Me gusta escribir esto porque siento que con mi relato puedo ayudar a otras mujeres y hombres que viven lo mismo. La mayoría de los diabéticos que descubren su condición de adultos no logra reencontrarse con su voluntad, subestima la enfermedad y hace lo mínimo para afrontarla; muchos deciden tirar la toalla.

Decirles que esto no se acaba y no sé si lo hago bien o no pero al menos hoy me siento bien, los análisis lo confirman y las ganas de abrir muchas más ventanas son incontrolables….vamos a abrirlas juntos, les parece?

Mi diabetes y yo (Segunda parte – 20 meses de “disfrutarla”)

Mañana cumplo 20 meses de diabética. En este tiempo mi vida ha dado un giro de 180 grados. He perdido 33 kilos, se me ha caído el cabello, me ha fallado la vista por alrededor de 3 meses, y he sentido muchos cambios físicos que me han dado miedo, terror para serte franca.

Lo más grave ha sido eso, el miedo, lo psicológico, incluso hubo un tiempo en el que solo me alimentaba de lechugas y unos granos de arroz. Fue cuando perdía 3 kilos por semana.

Mis controles son periódicos y ahora no solo debo cuidar la diabetes, también mi peso y mi salud mental. Había sido difícil incluso para quien se consideraba una persona “fuerte” y de “batalla”.

Soy rigurosa con el tema. Me la diagnosticaron cuando tenía 40 años y me dije: “ok, si no te cuidas te morirás pronto y jodida”, entonces, no había tiempo que perder, sobre todo porque ya había sentido que mi cuerpo comenzaba a ponerse caprichoso.

Ahora siento que estoy sana y lo estoy. Sigo con diabetes, no se cura, es para toda la vida. Pero sí se controla y se lo hace con una sola cosa: voluntad.

Me alimento diferente, mejor; hago ejercicios todo los días; y me controlo una o dos veces a la semana. Y estoy bien y me siento bien…yo digo, “ahora estoy sana”.

Lamentablemente, una vez metida en la salsa, sé que la mayoría de los diabéticos no se cuidan como deberían…porque no quieren. Subestiman la condición y siguen llevando la vida que llevaron siempre. Los síntomas no tardan en aparecer cuando no cuidas tus niveles de azúcar en la sangre…y es mortal. ¿No vale la pena un cambio?

Te cuento esto porque ahora que padezco esta condición comprendo recién lo mal que actué durante tantos años de vivir “la vida loca” y de pensar que a mí nunca me pasaría. Me pasó y fue espantoso: sentir que tu cuerpo casi no te pertenece porque no lo puedes dominar siendo él el que te domina a ti, que bajas de peso de manera descontrolada, que pierdes la visión, en fin…una serie de síntomas horribles.

Ahora no puedo comer muchas cosas, demasiadas quizá, y no lo hago, pero es lo de menos, es mas, pienso que todos deberíamos comer como diabéticos; es decir, sano, muy sano….no es demasiado difícil, se puede y te acostumbras.

Tenía hígado graso, hoy no lo tengo. Durante un año sufrí de calores infernales, no los he vuelto a sentir. No podía caminar, hoy troto y corro si quiero.  Dormía todo el tiempo, hoy estoy con más energía….!para qué te cuento!

No debe haber condición más fácil de controlar, en esta fase, claro está; pero eso depende de cada uno y yo he decidido que esto no me va a ganar. ¿Estamos bien?

Hoy (14 de noviembre) es el día internacional del diabético….!y voy a celebrar!  Lo hago contándote mi experiencia para que a ti no te suceda.

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Esta era yo, pocos meses antes de que la diabetes se manifestara. Pesaba 90 kilos.

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A una semana de presentar el primer síntoma de diabetes. Seguía pesando 90 kilos.

Mi nueva condición

Los últimos veinte años mi estómago ha dominado mi vida. Hoy mi condición de diabética domina mi estómago y todos los demás órganos.  La diabetes llegó cuando menos lo esperaba ¿quién la espera? No sé por qué razón uno siempre piensa y se auto convence de que esas cosas no son para ti, que no te afectarán, hasta que lo hacen y te pasan la factura y debes ponerte a pagar años de  irresponsabilidad, de darle rienda suelta a tus apetitos, de un tiempo dedicado a complacer estúpidas  ansiedades. Seguir leyendo “Mi nueva condición”