Es hora porque es tarde (Sin pelos en la lengua, Los Tiempos 7)

A pesar de las promesas electorales, las consultorías pagadas, los proyectos de Ley en curso y los buenos deseos de todos, Cochabamba aún no ha logrado resolver uno de sus mayores problemas: la basura.

Todo me hace suponer que más allá de las acciones concretas de las autoridades y de las leyes y sus castigos y multas, esta ciudad seguirá sucia como está. Entiendo que las verdades incomodan e incluso duelen, sobre todo cuando creíamos llevar ventaja como ciudad.

Hoy los cochabambinos amanecemos con la odiosa musiquita municipal anunciando el carro basurero. Hay que ver las esquinas de las calles y avenidas entre las 5:00 y las 11:00: Tachos, baldes, cajones, bolsas y talegos adornan la paciencia de los vecinos, de aquellos que no han encontrado solución más cómoda que dejarla en la calle y de los otros que se dan el lujo de estar expectantes a que llegue la empresa de aseo a recogerla. Ahí están ellos (ellas, generalmente) corriendo apresurados con sus trastos a cuestas detrás de un excholango. Seguir leyendo “Es hora porque es tarde (Sin pelos en la lengua, Los Tiempos 7)”