La foto en el Sena

En esa foto que retrata a una pareja de jóvenes enamorados paseando por el río Sena hay una gran historia de entrega, fe y amor.

Él tenía 26, ella apenas 17, demasiado joven para perderse en Europa con un muchacho de la Tele que usaba corbatas rosadas. La oposición de los padres fue como debía ser en aquella y en cualquier época; la lucha de ellos, sin embargo, logró imponerse con la condición -impuesta por el papá- de que al volver bajarían del avión cada uno por su lado, como para no dar la impresión a nadie que andaban juntos. La mamá jugó el rol de cómplice pues sabía que el viaje era por un mes; el padre creía que sería una ida y vuelta, asunto de tres días.

Los tortolitos partieron sabiendo lo que nadie más podía saber, que esa relación de pocos meses sería para toda la vida.

Hace algunos días, ella, con 46 años que cumple precisamente hoy, publicó aquella foto en el Facebook; él le respondió en el whatsapp así: “Cuando nos perdíamos 24 horas entre sábanas y no nos dábamos cuenta…hermosa mujer la que me guardó la vida”. A ella, se le humedecieron los ojos y aceleró el corazón. Es evidente que ambos siguen tan enamorados como hace 29 años. Seguir leyendo “La foto en el Sena”

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Mis regalos y mi boca (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH, LT. 2016)

Untitled-2Corintios 4:16. Salmos 1:1. Caray, vergüenza propia, no sé leer la Biblia, no sé buscar en la Biblia. No sé entender la Biblia. Felizmente había tenido un índice, el problema es que mientras busco en él y luego en Corintios o Salmos, los demás miembros de la célula, ya lo han encontrado, leído, entendido y reflexionado. Yo recién aterrizo y me cuesta. Digo, será un proceso, como todo en la vida, como aquel aprendizaje fundamental y eterno, como aprender a caminar, a escribir, como aprender a escuchar…como aprender a ser.

La célula, así le llaman “ellos”. Ellos, son personas que podrías calificar de diferente y rara, incluso. Tan rara que se reúnen para aprender a reconocerse en sus errores, tan pero tan rara, que piden orar por personas que a veces ni conocen. Y más rara todavía cuando te parece que hablan solos. Gente tan rarita, que hace que te cuestiones sobre el sentido de tu vida.

Hace dos martes que nos hemos unido a la célula, claro, todo lo normal que ahí sucede nos parece muy extraño. Cómo no, si venimos de un mundo que se esmera en volverte indolente, insolente e inhumano. En la célula se habla de cosas cursis como la humildad, la integridad, la claridad del actuar y los regalos de Dios. Vaya, qué cursi, pero que fantástico, acabas pensando. Seguir leyendo “Mis regalos y mi boca (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH, LT. 2016)”

Los hijos y sus señales de crecimiento

Anoche hablábamos con Álvaro sobre el proceso de crecimiento espiritual, psicológico y físico de nuestros hijos. Esto a propósito de sus actitudes y sus palabras…nuestros hijos están creciendo, dijimos con orgullo pero con cierta nostalgia.

¿Cuáles son esas señales?

  • Ya no necesitas recordarles que deben estudiar; lo hacen convencidos.
  • Te abrazan minutos largos….nunca eternos, son demasiado efímeros siempre para un padre.
  • Te dan un beso en la frente (que hermoso había sido, recién lo experimenté ayer).
  • Te dicen que te aman y sin vergüenza (más hermoso aun).
  • Reconocen el bien del mal, lo correcto de lo incorrecto.
  • Se vuelven nostálgicos, comienzan a mirar atrás.
  • Comienzan a darse cuenta que el tiempo pasa rápido y que sus papás ya no son (tan) jóvenes.
  • Se vuelven reflexivos.
  • Se vuelven cuestionadores.

Los hijos….verdaderamente son lo más maravilloso del mundo…tienen vida propia pero también te reflejan un poquito, tus aspectos buenos y los malos: adquieren tus mañas, heredan tus intolerancias, tus exigencias, tu ética y a veces tu estética, también heredan tus detalles. Siiiiii, los aprenden, no fue una pérdida de tiempo. Pero también son “piezas” únicas y te sorprenden…lo otro también sorprende. Seguir leyendo “Los hijos y sus señales de crecimiento”

Dime (Los Tiempos, 2016)

images¡Qué impertinente que he decidido ser hoy! No voy a hablar de política. Sí, lo sé, sé que hasta acá llegamos tú y yo.

Si te quedas sabrás que la anterior semana no escribí para esta columna porque estaba decepcionada, agobiada, deprimida. Sabrás que hoy no estoy mejor, pero necesito expresar lo que me sucede cuando comienzo a leer la realidad.

Realidad hecha de intereses, de poder, de individualismos y egoísmos; realidad que golpea fuerte cuando trae mentiras, acusaciones, deslealtades, abusos, malas intenciones y olvidos.

No espero cuentos fantásticos, fábulas aleccionadoras, moralidades campeando, historias bonitas; ya no creo en hadas, pues. Seguir leyendo “Dime (Los Tiempos, 2016)”

El goce de uno mismo

1-a31b75Necesitamos un Lacan o al menos un Freud que nos reconfiguren sexualmente a partir de lo que se constituyen hoy los nuevos medios para identificar nuestros objetos deseo.

Con tanta tecnología digital -nano y móvil- es frecuente llevarse el placer en la maleta y des-cubrirlo en medio de las sábanas de un hotel.

No hablo precisamente de amor, aunque no queda exento como una consecuencia trabajada por y desde el placer construido sobre las bases de la imposibilidad de poseer, de idealizar y visualizar lo deseado. Sí, no es utópico creer que el amor pueda gestarse desde la virtualidad de una relación.  Casos sobran…para bien o para mal. Seguir leyendo “El goce de uno mismo”

Amor en tiempos de guerra (Los Tiempos, 2015)

imagenes-para-editar-by-jessypinkrap-11El oficio de chófer de mis hijos me regala valiosos momentos de felicidad, son minutos que me inyectan la energía que voy perdiendo durante el día, y que me arrancan sonrisas y con frecuencia carcajadas.

A la mierda toda la guerra sucia desplegada por los candidatos. Hoy no quiero hablar de ellos, mañana tampoco. Sí, aunque estemos en tiempos de guerra, insisto con el amor. Seguir leyendo “Amor en tiempos de guerra (Los Tiempos, 2015)”

Carta de amor

DSC_4988Anoche cuando llegué a mi casa, vi que mi hijo menor (10 años) me había hecho una carta; estaba en la alfombre de ingreso.

Es la carta más linda que he recibido en mi vida, es una carta de amor pero de un amor único y verdadero.

Todos los demás son amores diferentes: interesados, egoístas, desesperados, ahogados, asfixiantes, inseguros, pasionales, locos, abusivos, patéticos y patológicos, etc.

Parte de la carta dice así:

Te

Extrañé mucho

Amo lo que me mimas

Mamita

Oiréntame, mímame, cuídame.

“Mi amor comienza así: da toda la vuelta al mundo y  vuelve a su lugar”.

Este mi Fabio, futuro astrónomo y cuestionador eterno, había sido poeta también.

Amor, placer y algo más (Parte III: Besos de bolsillo)

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– La llevé a su casa, me bajé del auto para que nos despidiéramos y ella me besó.

– ¿Cómo que te besó?

– Sí, me besó.

El chico sigue cenando como si nada hubiera dicho ni pasado.

A su madre hay que recogerle la quijada del suelo, se le acaba de caer. Sabe que la besucona tiene 24 y él tan solo 17…es un bebé y es SU bebé.

Su padre no dice nada mientras saborea unas uvas verdes.

– Di algo por favor, padre, ¿tú qué opinas?

– “La vida es como un sendero lleno de árboles, hay que saberlos sortear….”

– “Hasta que se atraviesa uno y listo”, dice el muchacho de 17.

La madre no entiende nada…es mujer, noooooo, no, no…es la madre y punto…no, no y punto, es madre además de esa “criatura” de 17. Seguir leyendo “Amor, placer y algo más (Parte III: Besos de bolsillo)”

Amor, placer y algo más (Parte II: “Ganas”)

f300x0-43705_43723_0Cantidad, velocidad, rapidez, intensidad, cambio y función son algunas de las palabras que se repiten con frecuencia en el lenguaje utilizado para describir y explicar, caracterizar finalmente,  las relaciones (virtuales) que Bauman ha rebautizado como conexiones las mismas que serían, según este autor, el modelo que rige a todas las demás relaciones del hombre y de la mujer de esta modernidad líquida.

Este párrafo cierra la idea de la primera parte con la cual muchos se aburrieron aunque quizá haya habido alguien, algún desubicado como yo, que estuvo a punto de disfrutarla.

Era necesario hacerlo para entender lo que viene a continuación y que se constituye en el aperitivo, aún no el plato fuerte. Llamémosle simplemente aperitivo a esta segunda parte en la que Bauman nos convoca a repensar sobre el amor, el placer, las ganas y la muerte. Seguir leyendo “Amor, placer y algo más (Parte II: “Ganas”)”

Las exesposas y las rosas amarillas

Captura de pantalla 2013-04-15 a las 14.46.06Apenas supe que había muerto, decidí que no iría a su funeral.

Lo despedí a la distancia, de lejos pero de cerca.  Ya no estaba en este espacio terrenal y es probable que haya comprendido mi excusa: detesto los funerales, es que no me entiendo con las partidas para siempre: me asustan, me espantan y me arrebatan un poco de vida.

De lunes a jueves transito por el mismo lugar solo que esa tarde en la que todos lo despedían y yo no, me crucé con su carro fúnebre; yo de vuelta, él de ida. Seguir leyendo “Las exesposas y las rosas amarillas”

Así amanece el 21 de septiembre

391399_canciones_primavera_20110524104418[1]Amanecí pensando en el alcance del significado de esta fecha. Cada 21 de septiembre se celebra en nuestro país -de manera especial- lo fundamental de nuestra existencia. Un día como hoy, todos los años, rendimos tributo al amor, a la juventud, al estudiante, a la primavera y al médico. ¡Perfecta coincidencia!

No es ninguna casualidad que con la primavera celebremos a los portadores del amor, esa juventud que nada tiene ver con los años sino con la actitud y las ganas de vivir, aquella que no conoce de cálculos para sentir y dar. No es casualidad que se celebre el renacer, esa linda primavera que sugiere que puede haber y que hay una segunda oportunidad. Tampoco es coincidencia que hoy se festeje al estudiante, niño, joven y  viejo que dedican tiempo de su existencia a eso, leer, aprender, conocer, comprender con el afán de crecer. Y no es pues coincidencia que hoy se celebre al médico, ser que sabiendo lo esforzado de su “carrera” decide hacerse médico y poner su vida a disposición de otras; gracias por su entrega. Seguir leyendo “Así amanece el 21 de septiembre”

Hacerse amar (F. Nietzsche)

“Como, entre dos amantes, uno suele ser el amante y otro el amado, se ha afianzado la idea de que en todos los amores hay una cantidad constante de amor, por lo que cuanto más amor acapara uno menos amor queda para el otro.

Excepcionalmente, sucede que la vanidad lleva a cada uno a creer que él es quien debe ser amado; así que ambos quieren hacerse amar; de aquí, sobre todo en el matrimonio, se dan todo tipo de escenas mitad divertidas, mitad absurdas”