Me quita el sueño, señor Alcalde (SÍSTOLE & DIÁSTOLE OH.LT.34)

Monica Olmos - Copyright © 2016 Andres Herbas PhotographyLa premenopausia y sus premios: Horas y horas para pensar en medio de ese asfixiante silencio nocturno que casi siempre es interrumpido por la taciturna voz de mi marido que me pregunta qué hago otra vez despierta.

Con las ciclorutas, el reloj de flores de Cala Cala y las decenas de letreros con su rostro sonriéndome, es inevitable que algunos minutos de esas interminables horas oscuras piense en José María Leyes, después de todo lo veo mañana, tarde y noche…y como si fuera poco, lo pienso en trasnoche, detalle que mi compañero de cama no sabe ni debe saber.

La otra noche nomás me imaginaba qué le diría si tuviera la oportunidad. Pues bien, como la tengo, doy forma a esos pensamientos cochinos y perversos en forma de charla casual: José María, seguro recuerdas que el día que los medios te anunciaban como virtual ganador de las elecciones publiqué un texto en el que manifestaba mi complacencia por tu triunfo y  decía que sería atenta fiscalizadora de tu gestión. OK. A dos años de tú Alcalde y yo ojo vivo, -con el respeto que merece una autoridad elegida- quiero hacerte conocer algunas inquietudes que son mías y posiblemente de alguien más.

No creas que ignoro las dificultades que tienes para gobernar, desde los recortes de prespuesto pasando por la guerra sucia del oficialismo hasta el tiempo que pierdes en enmendar tus errores. Somos humanos y no nacemos sabiendo; equivocarnos es parte del aprendizaje. El problema es que en la vida pública hay dos cosas que cuando se agotan se agotan, no vienen pues con refil: El cansancio y la credibilidad.

Tu triunfo fue importante pero más importante es que estés consciente de ello porque solo así te darás cuenta de la cualidad de ese voto y de lo frágil  y vulnerable que es.

Es posible que lo que te voy a decir no lo escuches de tus asesores porque ya ves cómo son, siempre buenas gentes con el jefe. Pero como yo no soy buena gente ni tú eres mi jefe, permíteme sugerirte que te pongas la camiseta de Cochabamba lo cual no implica solamente hacer obras para amononar la ciudad, sino, asumir riesgos, riesgos políticos que nos hagan saber que no solo tenemos un Alcalde sensible a la estética de la urbe, sino también, una autoridad sensible a la certidumbre y representación política.

Por otro lado, le harías un favor a tu gestión si con tu equipo técnico decidieran -en un ejercicio de matemática básica- reducir la cantidad de letreros con tu foto y la pauta publicitaria en los medios y aumentar las señales de un trabajo planificado y estratégico porque eso de hacer tanto ruido mediático con una cuadra de cicloruta que a la semana es convertida en mitad peatonal resulta poco serio; o hacer bulla por el acicalamiento de una rotonda con argumentos como “el segundo reloj de Latinoamérica” constituye demasiado show cuando el espectáculo mayúsculo está en las frustraciones que tienen los cochabambinos cuando abren sus caños y sale aire. ¿Me dejo entender? Es decir, Jose María, me parece que debes concentrarte en asuntos vitales más que en temas de plaza, no hagas como cierto personaje plurinacional cuyo complejo mixto de Gobernador y Alcalde le hacen perder altura, seriedad e impacto. Al final, el ciudadano sabe perfectamente cuáles son sus prioridades e intereses y si no encuentra empatía en sus autoridades, paga ya sabes cómo, cuándo y dónde.

José María, menos propaganda y más planificación; menos pintura y cemento y mejor salud, educación y seguridad; menos plazas y más representación y certidumbre política.

¡Dale Alcalde, tú puedes!

Obras maquillaje (Los Tiempos, 2015)

FOTO-PEQUEÑA-EQUIPAMIENTO-A-POLICÍA-EN-COCHABAMBA.jpgEl tráfico vehicular es cada vez más caótico en la ciudad de Cochabamba; de la oferta electoral del actual Alcalde y sus Llajtabuses, no se volvió a hablar.

Acabamos de salir de un nuevo conflicto con los dueños y señores del botadero de K’ara K’ara; de la oferta electoral del actual Alcalde de industrializar la basura, no se conoce nada.

29 centros de salud más el hospital Cochabamba no tienen ni Paracetamol debido a que la licitación para la adquisición de medicamentos se declaró desierta por un error en su elaboración y presupuesto. Seguir leyendo “Obras maquillaje (Los Tiempos, 2015)”

Luz Clarita, la Intendente Municipal (Los Tiempos, 2015)

675436_gdNo es la primera vez que los cochabambinos tenemos una Intendente Municipal valiente y decidida. En la época de Manfred Reyes Villa destacó una señora cuyo carácter hacía temblar a propios y extraños. No duró mucho en el cargo, pero sí logró que al menos, en esta columna se la recuerde como una mujer que le puso empeño a su trabajo.

Luz Clarita Rojas es el nombre de la actual Intendente Municipal. Quizá el nombre aún no sea muy conocido, pero su rostro ya está posesionado en los medios debido, sobre todo, a las frecuentes entrevistas que le realizan  los medios televisivos que la convocan para que dé explicaciones sobre los pleitos que tiene.

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De “Misses” y abuso de poder (Los Tiempos)

frase-el-abuso-del-poder-es-una-enfermedad-al-parecer-incurable-del-ser-humano-y-claro-que-produce-salvador-de-madariaga-172597Esta semana no recogieron la basura de mi casa por el paro en el botadero de K’ara K’ara; perdí mi turno en la Caja Petrolera debido al bloqueo de los transportistas; el miércoles mis hijos no fueron al colegio por la misma razón. Y así, ¿cuántos nos hemos visto limitados en nuestras libertades y derechos por las libertades y derechos de otros?

Ni qué decir acerca de los derechos de los que viven en La Paz que hace más de 20 días y demasiados años, ven sentenciada su libertad de acción por los recurrentes paros, bloqueos y demás protestas callejeras. ¡Hasta cuándo!
Mientras en La Paz la población vive el eterno lamento boliviano y en Cochabamba nuestro canto tiene que ver con la falta de agua, la contaminación y la basura, la Alcaldía tiene entre sus prioridades el repintado de cientos de postes de alumbrado público. A Leyes le incomoda el color azul con el que estaban pintados y ha decidido disponer de funcionarios municipales para que le cambien el “look”. Ya son varios cientos de postes que lucen el verde que tipifica al partido político del burgomaestre del Cercado.

¿Me pregunto cuán importante es el color de los postes, protectores de jardineras, banquetas y demás? ¿A quién le interesa además de al Alcalde y a sus correligionarios? ¿Será que la fuerza política se mide a partir del número de postes de determinado color? ¿Será que se trata de una innovación en la ciencia del Marketing Político? ¿Será que la población vive mejor con postes verdes? ¡Hasta cuándo, che!

Esta semana las redes sociales aprovecharon de viralizar las respuestas de las candidatas a Miss Bolivia, de manera especial la de una de las representantes de La Paz que en esencia dio una respuesta digna de la matemática superior: concreta, directa y difícil de entender. Las audiencias –masivas y furiosas– somos implacables a la hora de sentenciar y ridiculizar lo superfluo, por superfluo, precisamente; pero somos ajenas a lo fundamental que es, por ejemplo, el abuso de poder que decide disponer de los recursos de todos nosotros en banalidades extremas como es el repintado de postes.

Lo que la candidata del pensamiento matemático quiso decir es muy simple además de correcto: si no te gusta A, opta por B y punto final. La lógica es correcta. Lo que no lo es, y que paradójicamente no causa reacción viral alguna, es que la Alcaldía opte por repintar postes por un asunto de mapeo de poder (así como los perros que orinan cuanto palo encuentran a su paso para marcar su territorio), en vez de solucionar el problema de la basura, el agua, el transporte, los mercados, el tráfico, los vendedores ambulantes, los hoyos en las calles, las escuelas en pésimas condiciones, los hospitales sin insumos médicos, los servicios básicos y tantos otros asuntos que afectan al vivir bien de los cochabambinos.

No, están ocupados en banalidades como es el color de los postes de calles, parques y avenidas de nuestra ciudad. ¿Y luego esperamos que una Miss dé una respuesta mejor?

Al parecer, la superficialidad no se limita al contorno de cintura de una concursante de belleza a quien –para ser matemáticos– no hay porqué hacerle ninguna pregunta. La superficialidad, banalidad y estupidez sumadas al abuso de poder,  es una ecuación que caracteriza a las sociedades modernas; y si no me creen, pregúntenle a Donald Trump; pero primero digan algo acerca de cómo se malgastan sus impuestos. Gracias.

Para acceder a la publicación de Los Tiempos:

http://www.lostiempos.com/diario/opiniones/columnistas/20150730/de-%E2%80%9Cmisses%E2%80%9D-y-abuso-de-poder_310193_686666.html