“La autoridad no hace nada” (Sin pelos en la lengua, Los Tiempos)

Nunca un encargo fue tan bienvenido. Unos vecinos de la Melchor Urquidi y Zenón Salinas me han pedido hace dos semanas que me refiera al conflicto que tienen hace al menos un año a partir del funcionamiento de una discoteca al aire libre que funciona de jueves a sábado de 21:00 a 03:00 y que, muy a pesar de los reclamos expresados a las autoridades, el boliche continúa perturbando el descanso de decenas de familias.

Decía que era un encargo bienvenido porque innumerables veces he sido víctima de situaciones similares. Recuerdo que estábamos recién casados, estrenábamos techo allá en la (ahora) “casa vieja” de El Frutillar cuando fuimos sorprendidos por una amplificación cuyo volumen hacía parecer que sonaba en el dormitorio. El feroz ruido motivó a mi joven esposo a llamar a la Policía para que pusiera orden. A la pregunta de quién hacía la denuncia, la respuesta: Álvaro. En 10 minutos la fiesta se “acabó” y por fin pudimos dormir, pero cuando los uniformados de verde olivo (como dice la prensa) abandonó el lugar, los dueños del jolgorio retomaron el ritmo dedicándole cada cumbia a un tal Alvarito. Seguir leyendo ““La autoridad no hace nada” (Sin pelos en la lengua, Los Tiempos)”

Anuncios

Fiestas semáforo: alcohol, drogas y sexo (Sin pelos en la lengua, Los Tiempos)

Me puse a indagar en el internet sobre las fiestas Semáforo y descubrí que se trata de una oferta muy publicitada en redes sociales “súper divertida y novedosa” para los jóvenes. Habría entrado de moda hace aproximadamente 10 años en varios países vecinos, Perú especialmente.

Las fiestas Semáforo se caracterizan por ofrecer a su joven público (13 y 17 años) la posibilidad de pertenecer a una categoría según el color de la manilla o prenda que se lleve puesta: el rojo significa que estas con pareja, el amarillo o naranja que estás indeciso, el verde disponible y el negro que estás preparado para todo.

El muro de Facebook de Radio Norte, la ofrece como “te proponemos una fiesta que te ayudará a conocer gente, a encontrar pareja o solo pasarla bien, en un ambiente acorde, sorpresa y buena onda, anímate que uno siempre se arrepiente más de lo que no hizo y pudo hacer que lo que no hizo. Habrá barra de tragos rojos, amarillos y verdes muy económicos”. Seguir leyendo “Fiestas semáforo: alcohol, drogas y sexo (Sin pelos en la lengua, Los Tiempos)”

Es hora porque es tarde (Sin pelos en la lengua, Los Tiempos 7)

A pesar de las promesas electorales, las consultorías pagadas, los proyectos de Ley en curso y los buenos deseos de todos, Cochabamba aún no ha logrado resolver uno de sus mayores problemas: la basura.

Todo me hace suponer que más allá de las acciones concretas de las autoridades y de las leyes y sus castigos y multas, esta ciudad seguirá sucia como está. Entiendo que las verdades incomodan e incluso duelen, sobre todo cuando creíamos llevar ventaja como ciudad.

Hoy los cochabambinos amanecemos con la odiosa musiquita municipal anunciando el carro basurero. Hay que ver las esquinas de las calles y avenidas entre las 5:00 y las 11:00: Tachos, baldes, cajones, bolsas y talegos adornan la paciencia de los vecinos, de aquellos que no han encontrado solución más cómoda que dejarla en la calle y de los otros que se dan el lujo de estar expectantes a que llegue la empresa de aseo a recogerla. Ahí están ellos (ellas, generalmente) corriendo apresurados con sus trastos a cuestas detrás de un excholango. Seguir leyendo “Es hora porque es tarde (Sin pelos en la lengua, Los Tiempos 7)”

Mujeres en alianza de género, una necesidad

Mónica Novillo en su columna de opinión de OPINIÓN del pasado 14, escribe sobre el día de Comadres.

Es muy normal que con Mónica, compañera de curso en la Cato, no coincidamos en muchos aspectos, pero yo diría que eso no nos “mata” a ninguna de las dos, es mas, nos hace más amigas que enemigas.  En su columna Comadres libres y seguras, Novillo dice muchas verdades…con algunas no concuerdo porque de entradita nomás, Comadres es una fiesta que a mí no me agrada, pero con la esencia de la nota sí coincido.

La autora del texto menciona que Comadres es utilizada como “válvula de escape, las mujeres en Comadres canalizamos y liberamos energía, olvidamos el control y la represión, somos quienes somos porque ejercemos libertad, bebemos, bailamos, pero no lejos de la mirada vigía…”.

Esto que dice Mónica N. es terrible en sí mismo. Terrible porque la farra es grande, exactamente del mismo tamaño de la represión que las mujeres llevamos encima por no poder hacer lo que queremos hacer y que ese día, por alguna razón, sí estamos autorizadas a hacer. Es decir, este comportamiento es un medidor de cuánto el sistema patriarcal y machista nos prohíbe e impone, y es eso lo que nos debe preocupar. El debate, por supuesto, no está en relación al día de Comadres, a sus excesos y consecuencias; lo que nos debe llamar a la reflexión es aquello que el sistema patriarcal y machista nos impone el resto del año y que no necesariamente pasa por prohibirnos embriagarnos, sino, hacernos respetar en nuestros derechos más elementales. Seguir leyendo “Mujeres en alianza de género, una necesidad”

“Qué gente”, la historia de los floreros robados

image65137Mis hijos limpiaban la lápida. La rutina es exactamente la misma desde aquel 18 de noviembre de 2014 cuando él decidió volar. Es muy especial ver a mis hijos arrodillados en ese pasto desordenado tratando de acicalar el pequeño rectángulo donde descansa el abuelo Rolo.

Mi marido siempre de pie, observando la faena. Y yo siempre sentada en el banco debajo de la palmera observándolo casi todo.

Ese día nada de especial había ocurrido hasta que vimos llegar a cuatro mujeres de distintas edades que, posiblemente, conformaban tres generaciones. Las cuatro vestían de negro, blusas negras, pantalones de tela de vestir negros, zapatos de taco medio negros, carteras negras, y dos de ellas eran rubias teñidas y de a mucho rulo logrado con química de peluquería. Las doñas pretendían dárselas de muy pitucas, pero no alcanzaban en sus pretensiones: Hablaban demasiado fuerte para el gusto de todos, incluso de las almas que allí descansan.

Las de la generación sandwich, inmediatamente se percataron que se habían robado los dos vasos para las flores que seguro habían llevado el domingo anterior (el difunto aún no contaba con la lápida definitiva, por tanto, no gozaba de vaso propio). Una de ellas grito: ¡Qué gente, no hay los vasos! Seguir leyendo ““Qué gente”, la historia de los floreros robados”

“Tengo un amigo de 60” (SÍSTOLE & DIÁSTOLE OH.LT 47)

D3S_7989mandarEl título de esta columna es una de las expresiones más bonitas que jamás había escuchado de mi hijo Santiago, un chiquito de 15 años que debate su presente entre el niño que deja de ser y el adulto que comienza a descubrir.

Ustedes se darán cuenta que lo que voy a relatar tiene una importancia sustancial para nuestra sociedad: saber comunicarse con los otros, con aquellos que no votan, que no trabajan, que no proponen aún, que no aportan económicamente, que aún no son “importantes” para el mundo adulto.

Tantas veces he escuchado decir que la juventud es la promesa del futuro, y cierto, lo es; pero qué y cuánto hacemos por conocerla, saber qué piensa, qué quiere, qué busca, cómo nos lee, cómo decodifica el mundo y lo vuelve a construir, cómo sueña el futuro y porqué lo hace de ese modo? Seguir leyendo ““Tengo un amigo de 60” (SÍSTOLE & DIÁSTOLE OH.LT 47)”

La institucionalidad que tenemos (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH.LT.43)

D3S_7989mandarEra domingo por la noche, mi marido se puso violento, me dio miedo por mis hijos y por mí. Llamé al 110, nadie contestó; al 911, nadie contestó; a la Defensoría, nadie contestó; llamé a la EPI Norte y me contestó una policía que no entendía mi problema, me decía que yo ya conocía el procedimiento cuando lo único que quería era que acudan en mi ayuda. Después de hacerle entender que corría peligro y de darle la dirección de mi domicilio, la oficial me dijo que no podían ayudarme porque se trataba de una urbanización privada a donde no podían ingresar, que mejor saliera del recinto en 10 minutos. No creía lo que me estaba ocurriendo. Tuve que salir y esperar en la portería a que llegara la patrulla. Una vez en la EPI me despacharon porque no presentaba ninguna evidencia de violencia; el policía varón me dijo que no tenía nada, que me tranquilizara y que me fuera nomás a mi casa y que si quería mañana volviera para que me deriven al médico forense; el mechón de cabellos que tenía en la mano y el relato del maltrato psicológico que había ejercido mi esposo no eran suficientes. Seguir leyendo “La institucionalidad que tenemos (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH.LT.43)”

No se negocia (SÍSTOLE & DIÁSTOLE OH.LT 40)

D3S_7989mandarEstaba regando mis cucardas, serían casi las diez de la noche, cuando la sirena de una ambulancia interrumpe la tranquilidad del barrio. ¿Qué había sido? Un muchacho perdió el conocimiento por intoxicación alcohólica aguda. Me cuentan también que por mi zona, hace poco una joven había sufrido similar cuadro. Mientras trato de asimilarlo, recuerdo a otra muchachita que perdió la vida en una vivienda particular en la que se estaba  celebrando con ingente cantidad de alcohol.

Las preguntas de rigor: ¿Dónde están los padres? ¿Qué hacen mientras sus hijos se alzan semejantes farras? ¿Cómo pueden permitir que sus hijos de 15, 16 o 17 años beban? ¿Cómo es posible que el hijo menor de edad, en una casa particular, vuelva con aliento alcohólico? ¿Cómo se acepta que un niño deba ser internado por un “coma etílico”? Seguir leyendo “No se negocia (SÍSTOLE & DIÁSTOLE OH.LT 40)”

El abucheo a la Filarmónica

ignoranciaEl 14, nuestro 14 de Septiembre, no quise detenerme en la crítica y traté de ofrecer un texto inspirado en los aspectos amables que nos caracterizan a los cochabambinos. Creo que no me equivoqué al hacerlo porque los bolivianos en general, y los cochabambinos en particular, necesitamos recobrar nuestra autoestima, por eso la algarabía con los pequeños y grandes triunfos futboleros, por ejemplo. Es evidente que necesitamos alegrarnos por algo y por alguito.

Perdonen que generalice pero todo hace pensar que los bolivianos hemos nacido con la etiqueta de perdedores; suman en nuestra historia más derrotas que éxitos y nos causa cierto placer ser negativos y criticones. Es más fácil encontrar peros que soluciones, es más fácil la crítica que el halago…y eso nos tiene con la autoestima enquistada en la bolita que sobresale en la esquina externa que une el pie con la pierna. ¡No puede ser!

Bueno, el tema es que el 14, a manera de homenaje a esta tierra que sigue siendo bondadosa con todos, decidí irme por el lado de esa otra mirada, la buena, la “positiva”, la que nos da aliento y nos mima…y resultó. Y resultó porque repito, estamos cansados de la crítica y del ninguneo: que los cochalas somos jodidos, envidiosos, cochinos…..no, los cochalas somos los cochalas, gente trabajadora, exigente, valiente, inteligente, emprendedora, solidaria y amable. ¿Por qué no decirlo con máximo orgullo y seguridad?

Este textito, sin embargo, no es para seguir adulándonos…suficiente con lo dicho, suficiente. Estas líneas son para expresar mi empute por lo ocurrido en la serenata a Cochabamba. ¿Qué pasó en la serenata? Dejamos ver nuestra enorme y patética falta de educación, cultura y tolerancia. Seguir leyendo “El abucheo a la Filarmónica”

“Marco reflexivo”

Y ahora qué nos queda….¿qué nos queda a los ciudadanos cuando tienen un gobierno que -en su desesperación- opta por los escupitajos, los insultos, la palmadita machista, la mentira, la manipulación? ¿Cuál debe ser el camino a elegir? ¿La risa, la sonrisa, la huida, la indiferencia, la impotencia, la frustración, la culpa? Oh, la culpa.

Y peor, ¿qué se hace cuando la mitad de la población ríe, goza y celebra para bien o para mal de tal gobierno? Así, en una actitud propia de pan y circo, de esperar más bajezas para satisfacer el morbo y ver hasta dónde es capaz de llegar?

¿Y qué se hace cuando los otros, los llamados oposición se encuentran al mismo nivel? Cuando constatas que todos son la misma miseria…

¿Seguimos creyendo en la educación como posibilidad? O nos embarcamos en el ritmo lento e inseguro del metele nomás, yo sigo mi camino, a mí qué me importa, igual hago negocios o de todas formas sigo esperando que algo me llegue…

Seguimos tratando de reflexionar en una posible salida? Pero si a la vuelta de la esquina nos encontraremos con más de lo mismo.

¿Siempre fue así? No lo recuerdo. Marco, un amigo que se dedica a sacar madera me dice que antes fue peor. Uy, le digo, y dónde estaba yo que no me di cuenta. Voy a los 45, ¿qué hice los últimos 30 años para no poder compartir ese criterio. Y su amigo, un brasilero con ojos verdes, dice que después de este caballero que invita a cagar al monte, no hay más. Entonces que la solución es seguir aguantando….aguante, aguante que de lamento boliviano hay todavía bastante….es inagotable la fuente de los lamentos en este bello y explotado territorio plurinacional.

Y el italiano que conocí me dice que su país está por retirarse de Bolivia porque todos se roban todo….”por Dios, no me digas nada más”, le digo, me da vergüenza….y lo siento, lo siento, le digo al hombre que de cuentos tiene harto, todos de hambre, de falta de moral, cuentos de sinvergüenzas.

Y mis colegas ayer en esa aula universitaria soñaban con un mundo mejor, pero resulta que el conflicto es ético: qué podemos “enseñar” si tenemos un Presidente que decide invertir, talar, cortar, sacar, aplanar, limpiar, construir, desarrollar en un territorio protegido, en un parque nacional? ¿Cómo le decimos al campesino que no puede pasar la línea roja del Amboró o del Tunari porque son áreas protegidas por ley cuando el caballero papá indígena de media lengua invita a la oposición a cagarse todos juntos en el TIPNIS?

En comunicación hay algo que se llama desinformación por saturación. Así estoy, saturada. Llegué al límite con la basura de noticieros que tenemos, con la basura que venden, que transmiten; saturada y asqueada con el nivel cloaca de autoridades que se merecen un ¡váyanse a la mierda! colectivo.

Bolivia aún no ha pisado fondo aunque parezca que sí lo ha hecho. No, aún falta que falte…un poco más. Aún hay, aún es posible maquillar la realidad y creerla. Cuando los bolivianos se den cuenta de lo que hemos construido esta década, grande será la caída, dura y dolorosa.

El conflicto hoy es moral porque el señor que invita a cagar al monte ha dado pasos atrás en ese ámbito. Nos ha enseñado que un país se construye con cemento, fierro, luminarias, carreteras, estadios, canchas, computadoras y Chinos. Y de eso está mal construido el país….a la medida de las necesidades y expectativas de la mayoría de los bolivianos.

A nadie, a nadie, a nadie le ha importado lo esencial. Lo esencial no estaba en los planes de nadie, y entonces tenemos una primera autoridad  que se caga en el monte, un Vicepresidente que está más cerca a la conducta patológica que a la cuerda, y un conjunto de segundones que solo obedecen…solo obedecen. Eso.

Caballeros inquilinos del poder que han creído que este es su feudo, y que en estos 11 años nos han tratado como a un grupo de pobres ignorantes diciéndonos que si no estamos con ellos, los astros se resentirán y se irán. ¡Manga de inventores de maldad y mentira!

Qué decepción el proceso de cambio. Y eres tan linda pero estás maldita, maldita por la ignorancia de los hijos que te han gobernado y te gobiernan, hijos castigadores del futuro de todos.

NOTA: No te creas nada de esto, solo lo dije en forma de MARCO REFLEXIVO, la realidad es otra. Estamos bien.

 

 

Entre lo invisible, lo necesario y lo satisfactorio (SÍSTOLE & DIÁSTOLE OH.LT.29)

Monica Olmos - Copyright © 2016 Andres Herbas Photography¿Cómo puedes defender el TIPNIS y su intangibilidad si nunca has estado ahí? Me han preguntado. ¿Acaso debo conocerlo para sentirlo, para visualizarlo, para maravillarme con su grandeza? Aquello “invisible” que algunos no hemos visitado ni vivido, paga hoy el precio de la ignorancia, la poca sensibilidad y la ambición de un régimen indolente, insolente, incoherente y agresivo consigo mismo, amén de su incapacidad para imaginar y soñar un futuro en armonía con el agua cristalina, el aire limpio y la brisa húmeda.

De egoísta me ha calificado el régimen Morales: “No quieres que las mujeres TIPNIS vivan como tú ni tu familia”, ha asegurado. Se entiende, el MAS ha construido una manera de creer (no de pensar) que todos quienes nos oponemos a su credo, somos malas personas, egoístas, por ejemplo. Seguir leyendo “Entre lo invisible, lo necesario y lo satisfactorio (SÍSTOLE & DIÁSTOLE OH.LT.29)”

Metagenómica confirma presencia tóxica en la Laguna ALALAY

Comparto con ustedes amigos, mi trabajo periodístico sobre la Laguna Alalay, con la esperanza y la intención personal y profesional de que ayude a encontrar las soluciones definitivas a la recuperación de este espejo de agua, patrimonio natural de Cochabamba.

http://www.lostiempos.com/oh/actualidad/20170814/metagenomica-confirma-presencia-toxica-laguna-alalay