Cifras que deberían, en vez de… (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH.LT.26)

Monica Olmos - Copyright © 2016 Andres Herbas PhotographyComienzo por las recomendaciones que dicen: Promover las respuestas familiares antes de la institucionalización; fortalecer los mecanismos de coordinación interinstitucional; promover y efectivizar el derecho a la participación infantil; y asignación presupuestaria suficiente.

Sigo con las conclusiones: 900 mil niños se encuentran en riesgo y vulnerabilidad debido, principalmente, a los siguientes factores internos: consumo de bebidas alcohólicas de los padres; ausencia de uno de ellos;  presencia de padrastro o de madrastra; negligencia, frustraciones personales y falta de educación de los progenitores o tutores. Entre los factores externos que contribuyen a que los padres ejerzan violencia contra los hijos se anota la brecha que existe entre la familia y el Estado, es decir, falta de conocimiento, desconfianza o una idea distorsionada del tipo de apoyo que brindan las instituciones públicas responsables de ofrecer asistencia psicológica y social: no pocas familias consideran que estas entidades solo fiscalizan y por ello tienen miedo a que les quiten a sus hijos. Seguir leyendo “Cifras que deberían, en vez de… (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH.LT.26)”

Perdónanos Señor (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH.LT.25)

Monica Olmos - Copyright © 2016 Andres Herbas PhotographyEn estos días en los que se ha aprobado el matrimonio civil entre transexuales, se ha puesto sobre la mesa la posibilidad de la adopción de niños por parte de parejas del mismo sexo, y se ha celebrado el Día del Orgullo Gay, las redes sociales han sido depositarias de expresiones de todo tipo, sobre todo de comentarios que manifiestan estar en desacuerdo y que, además, rayan en el absoluto desprecio por todo lo mencionado.

Estas expresiones tienen dos vertientes: Primero, una patética y atrevida ignorancia sobre la naturaleza sexual del ser humano; sin embargo, la ignorancia, siempre atrevida, posee el atenuante de poder sufrir cambios; mientras que las creencias religiosas, la segunda vertiente, suelen ser extremos caprichosos que se resisten a la transformación. Es preocupante que fundamentalismos religiosos se impongan a criterios científicos que hace décadas nos han demostrado que la inclinación por el mismo sexo no es una enfermedad ni una opción de vida, ni una decisión voluntaria, ni una desviación de la naturaleza, tampoco una monstruosidad o castigo del demonio.

Los bolivianos deberíamos comprender, hace rato ya, que la inclinación sexual no nos define como seres humanos, que no nos hace ni mejores ni peores personas. Así, nadie debería juzgar mi capacidad de ser, de entender, de entregar, de amar por nacer heterosexual; así mismo, nadie tendría que juzgar la integridad de un hombre por ser homosexual o la de una mujer por ser lesbiana. ¿Por qué deberíamos? ¿Porque así lo dice mi Dios? Seguir leyendo “Perdónanos Señor (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH.LT.25)”

¿Quién será el valiente merecedor? (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH.LT.24)

Monica Olmos - Copyright © 2016 Andres Herbas PhotographyLula da Silva ha anunciado su candidatura a las elecciones de 2018 en el Brasil; Cristina Fernández de Argentina anda en lo mismo; en el Perú los Fujimori continúan en el poder, pese a todo; En Chile, Sebastián Piñera es elegido como candidato de la UDI para las siguientes justas electorales; en Cuba ni qué decir, y en Bolivia, don Evo ni siquiera piensa en la posibilidad de irse. ¡Qué crisis!

Y qué crisis total y absoluta considerando que los nombrados no fueron ni son ningunas moneditas de oro; la mayoría ha tenido que dejar el poder en medio de mega escándalos de corrupción y con cifras de popularidad que apenas se dejan arrastrar por el suelo; pero aun así, muy a pesar de ello, ahí se los ve, al ataque “egein”. Seguir leyendo “¿Quién será el valiente merecedor? (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH.LT.24)”

Los mejores alumnos del masismo (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH.LT.23)

Monica Olmos - Copyright © 2016 Andres Herbas PhotographyHay muchas cosas que el masismo nos ha enseñado durante los 11 años de gobierno. Hemos aprendido a razonar y a responder de la misma forma: nos hemos vuelto beligerantes, autoritarios y desconfiados; mucho de esto se lo debemos al discurso y a la práctica política que hábilmente ha construido el MAS y que de forma sistemática ha instituido como estilo de convivencia, la polarización.

La pena es que nos hemos convertido en los mejores alumnos; el MAS, como buen enseñante, ha hecho que muchos discípulos superen al maestro.

En las últimas elecciones celebradas en Bolivia, los candidatos a Gobernaciones y Alcaldías, ofrecían exactamente lo mismo que la marca MAS: más cemento, más canchas  de plástico verde, más mochilitas y más bonos pero con la décima parte de músculo que el gurú. Seguir leyendo “Los mejores alumnos del masismo (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH.LT.23)”

Había una vez (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH.LT.22)

Monica Olmos - Copyright © 2016 Andres Herbas PhotographyHabía una vez en un país muy cercano, un Presidente -cuyo gobierno se hacía llamar algo así como del siglo XXI- que durante diez años consecutivos se encargó de tener dominio sobre todos los poderes del Estado. Dicen que dijo públicamente que deseaba “meter las manos en el sistema judicial para que de esa forma fuera eficiente” y lo hizo, no más eficiente, sino metió las manos para moldear cada juicio a conveniencia de sus propios apetitos.

En el pueblo cuentan que este Presidente era temido porque había logrado ganarse el cariño de procuradores, fiscales, jueces, abogados y ujieres  y junto a ellos había hecho de la ley, el terror de todos, indígenas, campesinos, trabajadores, incluso, cuerpos colegiados de profesionales; sí, todos ellos, por separado o en tropa eran amenazados, amedrentados, perseguidos, detenidos y sentenciados por el órgano judicial diseñado a medida de los intereses de ese malo señor Presidente. Seguir leyendo “Había una vez (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH.LT.22)”

Bailando por un sueño…despacito (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH.LT.21)

Monica Olmos - Copyright © 2016 Andres Herbas PhotographyEl domingo, cuando esta columna se publique, ya habré llegado a la que considero mi tierra, mi hogar. Mientras tanto, desde el comedor de un hotel en la mitad del mundo, permítanme compartirles lo que voy metiendo en la maleta en forma de testimonios, historias y experiencias que remecen el alma, la mía y la de miles de indígenas cuya lucha hoy es más dura de la que enfrentaron en la colonia; a aquello que se registra en los libros de historia se suma otra lucha aún más dura: el mestizaje que tiene rostro de complejo, de racismo, de discriminación, de “desarrollo”, de oportunismo y conveniencia, y de un individualismo que excluye, que invisibiliza y desconoce al otro.

Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia se parecen demasiado. Los cuatro países se muestran y se venden al mundo como reservorios de una diversidad cultural muy útil al turismo, de un folklore afortunado y de una identidad segura y orgullosa de sí misma; con gobiernos progresistas ocupados en el bienestar de sus pueblos y respetuosos de sus ancestros.

Desde el fondo del bolso de la realidad, los dueños originarios de estos territorios -los pueblos indígenas- no son más que minorías en proceso de extinción; minorías que importan poco o nada a una mayoría que por su cuenta, también lleva su propia lucha, nunca comparada con la de estas agrupaciones que siguen excluidas excepto para la foto o para el afiche de alguna secretaría de turismo.

Se habla de procesos de inclusión, de convenios internacionales, de constituciones y de leyes que favorecen a los grupos étnicos; se habla demasiado bien de los avances que se habrían registrado durante los últimos treinta años en favor de la diversidad cultural. El discurso, esta vez ha intentado superar la realidad, pero ésta, suele ser la única verdad que perdura y lo que perdura es la impostura y en algunos casos el terror.

Mientras escribo esta columna, en el Ecuador, por ejemplo, el movimiento indígena apela al gobierno de Lenin Moreno en busca de amnistías e indultos para sus más de 170 procesados y 700 perseguidos, todos indígenas cuyo delito habría sido salir a las calles a protestar por la defensa de sus tierras y territorios. En este país, el Correísmo se ha encargado de criminalizar la protesta social y el blanco principal ha sido el indígena que se ha tenido que enfrentar como hace 500 años, al colono que esta vez invade sus tierras a punta de bala y en nombre de un modelo económico extractivista. El Estado Plurinacional no ha servido más que para gastar miles de dólares en papelería membretada.

En el Perú hay una sola congresista que se auto identifica como indígena. Es mujer y se llama Tania Pariona. Sendero Luminoso y acciones como la esterilización forzada aplicada por el gobierno de Fujimori a aproximadamente 200 mil mujeres indígenas para que “no se reproduzcan más terroristas”, ha provocado  una “suerte” de negación étnica, pocos “quieren” ser indígenas porque el miedo aún está presente.

En Colombia, el medio siglo de guerrilla, se ha encargado de estigmatizar a indígenas y afros a quienes se utilizó de diversas formas. Hoy, su presencia en esferas de poder es poco significativa.

En Bolivia se tiene un gobierno indígena con una gran representación parlamentaria; el reconocimiento de un Estado Plurinacional aparentemente marca la diferencia en relación a sus vecinos; sin embargo, hechos como el de Chaparina, el FONDIOC y las concesiones a transnacionales no hacen otra cosa que poner en entredicho el esfuerzo discursivo.

El extractivismo, la corrupción, el autoritarismo y totalitarismo de algunos gobiernos son el terror del siglo XXI. Mientras esta es la realidad, los medios de comunicación hacen de tontos útiles y nos invitan a bailar por un sueño…y despacito nos mantienen en el extravío.

¿Qué le dirías y/o pedirías a un periodista? (SÍSTOLE & DIÁSTOLE OH.LT.19)

Monica Olmos - Copyright © 2016 Andres Herbas PhotographyEl 10 de mayo, a propósito del Día del Periodista Boliviano, pregunté en mi muro de Facebook lo siguiente: “Si tuvieras la oportunidad ¿qué le dirías y/o pedirías a un periodista?”.

Pocas veces las personas que ejercen el rol de receptores y perceptores del mensaje masivo tienen la posibilidad de juzgar de forma pública el trabajo de la prensa; generalmente, se constituyen en interlocutores silenciosos del trabajo periodístico. Que a la audiencia se le dé la posibilidad de valorar o juzgar el producto del periodista y a él mismo, es saludable para ambos protagonistas, pero lo es más para quien tiene a su cargo el procesamiento del hecho informativo porque enriquece, nutre y reconduce su labor; finalmente, el periodista no es más que un servidor público.

¿Pero qué es lo que los “consumidores” de espacios noticiosos e informativos desean decirle y/o pedirle al periodista boliviano? Clasificando y jerarquizando las aproximadamente 120 intervenciones en el Facebook, obtengo los siguientes resultados: Seguir leyendo “¿Qué le dirías y/o pedirías a un periodista? (SÍSTOLE & DIÁSTOLE OH.LT.19)”

¿Familia? (SÍSTOLE & DIÁSTOLE OH. LT.18)

Monica Olmos - Copyright © 2016 Andres Herbas Photography“De los 20 compañeros del colegio, solo tres seguimos casados”, cuenta con orgullo Jorge, un amigo paceño de alrededor de 40 años que lleva ocho de matrimonio. Hace algunas noches, Álvaro y yo conversábamos con dos adolescentes sobre el matrimonio. Ambos son hijos de relaciones que nunca se formalizaron, no conocen lo que es tener un padre y una madre viviendo bajo el mismo techo; cuando les contamos que este 2017 cumpliremos 23 años de casados, nos miraron con enorme asombro y uno de ellos dijo: “wow, yo no podría aguantar eso”. Increíble pero el asombro fue nuestro.

La vida en pareja genera incredulidad mientras nos vamos acostumbrando a que las potencias mundiales exhiban su poderío bélico en desfiles vergonzosos para la historia y la humanidad; que los hombres y mujeres trabajen para poseer y acumular lo que no necesitan; que algún mandatario psicótico converse con vacas mientras ordena que se asesinen a jóvenes que reclaman libertades y derechos; que otros regímenes nos digan que el aborto protege la vida de las mujeres mientras invisibiliza al varón y ni siquiera se molesta en discursear sobre la pareja; que los hombres asiáticos convivan con muñecas de plástico y les sean infieles con parejas virtuales y animadas; que los abogados de la Av. San Martín ganen más dinero ejecutando divorcios que celebrando matrimonios; que los psicólogos cada vez estén más de moda, y que los psiquiatras y bioquímicos se hagan la américa medicando a hombres estresados, mujeres depresivas y niños hiperactivos. Seguir leyendo “¿Familia? (SÍSTOLE & DIÁSTOLE OH. LT.18)”

“También queremos caminar la vida con ellos” (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH. LT.17)

Monica Olmos - Copyright © 2016 Andres Herbas PhotographyDoña Aidita insistía que se hable del hombre invisible; no entendíamos a quién se refería. A los pocos días conocería dos historias de amigos que me lo explicarían.

Pablo está en la mitad de su vida; hace un año está divorciado, sus dos hijos viven con la madre. Su testimonio es el reflejo de lo que pasan miles de varones: “Me queda muy poquito para poder vivir, casi todo mi sueldo se va a pagar la pensión familiar…al año, mi exmujer se quiere ir de Bolivia pero yo sin mis hijos, muero”.

Roberto es abogado. También está divorciado y tiene un hijo de dos años cuya guarda la tiene la madre. Su testimonio, grabado en 25 mensajes de audio, es desesperado y está resumido en el título de esta columna.

“El hombre invisible” de Aidita se refería a Pablo, a Roberto y a miles de varones que una vez divorciados sufren -como le llama el amigo abogado- el peso de una “norma clandestina  que sanciona, criminaliza y estigmatiza al padre o madre que no haya obtenido la guarda de los hijos”.

Muchos varones creen que someterse a la ley 603 o Código de las familias y del proceso familiar, es una “pantalla” porque es una ley contradictoria y poco equitativa: Primero establece que los hijos tienen derecho a una relación paterno y materno filial igualitaria; y segundo, que la protección de los hijos se realiza mediante autoridad de la madre, del padre o de ambos lo que conlleva derechos y obligaciones; sin embargo, en caso de divorcio, por ejemplo, dicha autoridad es ejercida solo por uno de los progenitores (autoridad exclusiva) cuya guarda, generalmente, es dada a la madre, quedando el padre en la figura de simple “contribuidor” que podrá “conservar las relaciones personales” con sus hijos.

Por su parte, la guarda compartida se rige a acuerdo voluntario de partes dando lugar a que los hijos sean utilizados por quien goza de la autoridad (guarda) sobre los hijos como instrumentos  de chantaje, extorsión y permanentes voluntades que son incumplidas, un verdadero calvario para el progenitor que no fue favorecido con la tenencia de sus hijos.

La mayoría de las personas cree que los padres son agradecidos con una justicia que favorece a la madre; piensa que se le ha hecho un enorme favor al varón que no tiene la custodia de los hijos simplemente porque “padres hay muchos y madre una sola”; porque el maltratador suele ser el varón y la mujer la víctima; porque el malo de todas las películas es el hombre y la víctima de todas las historias es la mujer, y porque -para rematar- nosotras decidimos y ellos se callan. La norma,  en este caso la ley 603, se enmarca en esa filosofía popular por lo que, tal como cuenta Roberto, “los hombres sabemos que nos sometemos a una norma que favorecerá ciegamente a la madre”.

“Los papás también sufrimos, también lloramos. Queremos lavar la ropita de nuestros hijos, queremos preparar  mamaderas y darles de comer, llevarlos al colegio, queremos verlos dormir, llevarlos a nuestro trabajo, queremos cansarnos por atenderlos, queremos caminar la vida con ellos”, dice Roberto quien asegura que no existe investigación científica que certifique que los hijos estarán mejor con la madre que con el padre.

“A mí me han quitado a mi hijo porque quiero ser un buen padre, porque quiero estar con él y porque no soy ningún pelele que voy a dejar que me lo quiten, voy a luchar por mi hijo”, sentencia este padre que ya no decide la educación ni los valores que recibirá su hijo porque la autoridad la tiene la madre y porque la ley señala que así sea.

¿Dónde queda el discurso de igualdad y equidad de género?

¿Será la forma? (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH. LT.16)

Monica Olmos - Copyright © 2016 Andres Herbas PhotographyDebo confesar que además de preocupación, el mensaje en contra del género masculino que se amplifica cada vez con mayor fuerza desde las páginas y muros de los colectivos feministas, me provoca una profunda angustia.

Es cierto. No hay día en que los medios de comunicación informen sobre niñas, adolescentes y mujeres adultas víctimas de violencia machista; las violaciones, incluso a infantes, son noticia diaria; los feminicidios también ocupan un espacio cotidiano en la agenda periodística. Esta realidad que golpea el alma, es inocultable y debe ser expuesta como un problema social público; ya no se trata pues de casos aislados protagonizados por individuos con alguna patología clínica extraordinaria; la recurrencia de los hechos hace pensar que estamos ante un fenómeno acaso “común”, “normal”, “familiar”.  La violencia de género en Bolivia es más que delicada y merece la atención de las instituciones del Estado. Seguir leyendo “¿Será la forma? (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH. LT.16)”

Del final y al revés, el estilito boliviano (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH.LT.15)

Monica Olmos - Copyright © 2016 Andres Herbas PhotographyEl Ministerio de Educación, a través de la Resolución Ministerial 001/2017, permite el uso didáctico del teléfono celular. Después de varios años de prohibición, el ministro Aguilar ha entendido que este aparatito móvil -especie de extensión de la mano de la mayoría de mortales en estos tiempos digitales- puede ser aliado de la educación. El que sigue sin entenderlo es el Presidente, don Evo Morales quien, muy preocupado por la educación de los niños y jóvenes del país, recomendó prohibir a los estudiantes el uso de celulares en las aulas porque “…tienen derecho a comunicarse pero en las aulas deben estar concentrados” (emoticón de risa).

Mientras el Presidente apoya la ampliación de las causales del aborto, sugiere prohibir el uso del celular en aulas, y la Ministra de Salud comienza a vacunar nada menos contra del papiloma humano en medio de una absoluta y patética desinformación ciudadana. Seguir leyendo “Del final y al revés, el estilito boliviano (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH.LT.15)”

El aborto, un debate machista y egoísta (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH. LT.14)

Monica Olmos - Copyright © 2016 Andres Herbas PhotographyNo es extraño que las diferentes reflexiones sobre el aborto dejen sola a la mujer; la mujer sola con su cuerpo, su salud, su vida y su decisión. El debate excluye al varón protagonista y responsable de ese embarazo; excluye al médico que en un cuartucho y por unos pesos le práctica el aborto; excluye a la familia que, muy extrañada y abatida, le niega apoyo; excluye a la Iglesia cuyos sermones satanizan su sexualidad; excluye a la escuela conservadora y obsoleta que le niega educación sexual; excluye al sistema de salud incapaz de practicar una medicina preventiva; excluye a la amistad que se hace a la desentendida; y excluye a la sociedad que con todos sus prejuicios castiga a esa mujer.

Quienes debaten el aborto, unos a favor y otros en contra, asumen esta práctica como un asunto que solo incumbe a la mujer; a esa mujer que -muy dueña de su cuerpo y sus decisiones- está absolutamente sola.

El debate del aborto es, contradictoriamente a lo que se “vende”, machista y propio de un sistema patriarcal que invisibiliza la figura del varón y de toda institucionalidad. A ambos, los aparta de cualquier responsabilidad y los libera de toda culpa. Seguir leyendo “El aborto, un debate machista y egoísta (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH. LT.14)”