La segunda oportunidad (Sin pelos en la lengua, Los Tiempos)

Supongo que no todos los días alguien está dispuesto a donar su colección de libros. Una biblioteca privada resulta del tiempo y del esfuerzo económico, pero, sobre todo, de algo que más allá de ambos factores, tiene que ver con la acumulación de experiencias, deseos y sentidos de vida. Nadie posee una biblioteca solo por el afán de hacerse de una pila de libros que, a más de alguien en algún momento, va a incomodar; por tanto, los libros de uno se convierten en una especie de tesoro, preciado en tanto representa tu propia historia.

En consecuencia, donar una colección de libros es, sin duda, un acto de desprendimiento muy significativo, típico solo de gente altruista y sensible. Ahora bien, quien decide regalar su colección a una cárcel puede ser considerado –al menos es así como lo entiendo- una persona de una infinita fe en el ser humano.

Y cuando las noticias giran en torno a lo feo de la sociedad, a la cualidad más miserable del político, a lo más violento del hombre y de la mujer, aparece en un pequeño espacio de papel periódico una información que nos propone más que una reflexión; aparece Gustavo Álvarez Justiniano quien toma sus 376 libros y los dona al penal de Palmasola. Seguir leyendo “La segunda oportunidad (Sin pelos en la lengua, Los Tiempos)”

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Líderes, su vergonzosa falta (Sin pelos en la lengua, Los Tiempos)

No hablo de candidatos sencillamente porque no debiéramos en las circunstancias actuales hablar de elecciones; me refiero a líderes y su patética ausencia.

Hace varios años el oficialismo acusa a la oposición de ser incapaz de proponer liderazgos nuevos, y cuando lo hace no se equivoca ni exagera, la exageración en todo caso, es la reaparición de Jaime Paz Zamora como candidato a la Presidencia. Cuando todos creíamos que Paz Zamora disfrutaba de tiempos calmos rodeado de nietos y nietas (para ser cumplida con el lenguaje inclusivo), el político hace su aparición, y entonces, en la confusión de un pueblo siempre aguantador de abusos y expectante de circos, sus integrantes se preguntan si esto es verdad o mentira, chiste o burla.

No exagera el MAS cuando insiste en la ausencia de líderes de la oposición, y se mofa y se ríe y se solaza de tal tragedia. Tiene razón, la oposición no tiene opciones, todos los nombres que presenta son viejas figuras, caras conocidas de traste trajinado y pasado bien enterado. Seguir leyendo “Líderes, su vergonzosa falta (Sin pelos en la lengua, Los Tiempos)”

¡Y dale con las asignaturas!

¿Y si no evaluamos el aprendizaje propuesto en una asignatura, qué aprendizaje evaluamos?, me preguntó una colega. Una unidad más significativa y menos fragmentada, respondí.

Debemos entender que el proceso formativo es la madre, por tanto, la evaluación de los aprendizajes la hija y el sistema de calificación la nieta; es decir, que la evaluación se define a partir del modelo educativo planteado. Esto funciona así: si tienes un modelo diseñado con base en un currículo fragmentado, tendrás un sistema de evaluación que evalúe y califique esas partes.

El currículo responde a una cruel lógica de partes: Todo el proyecto educativo está diseñado, desarrollado y evaluado así: Dividido en ciclos, cada ciclo en asignaturas, cada asignatura en bloques, cada bloque en unidades, cada unidad en teoría y en práctica…y así, la división sigue y no siempre suma y cuando el estudiante recibe su título profesional, contraluz lee en letra menuda “ahora tu tarea es juntar esas partes y darte cuenta para qué eres bueno”. Seguir leyendo “¡Y dale con las asignaturas!”

“La autoridad no hace nada” (Sin pelos en la lengua, Los Tiempos)

Nunca un encargo fue tan bienvenido. Unos vecinos de la Melchor Urquidi y Zenón Salinas me han pedido hace dos semanas que me refiera al conflicto que tienen hace al menos un año a partir del funcionamiento de una discoteca al aire libre que funciona de jueves a sábado de 21:00 a 03:00 y que, muy a pesar de los reclamos expresados a las autoridades, el boliche continúa perturbando el descanso de decenas de familias.

Decía que era un encargo bienvenido porque innumerables veces he sido víctima de situaciones similares. Recuerdo que estábamos recién casados, estrenábamos techo allá en la (ahora) “casa vieja” de El Frutillar cuando fuimos sorprendidos por una amplificación cuyo volumen hacía parecer que sonaba en el dormitorio. El feroz ruido motivó a mi joven esposo a llamar a la Policía para que pusiera orden. A la pregunta de quién hacía la denuncia, la respuesta: Álvaro. En 10 minutos la fiesta se “acabó” y por fin pudimos dormir, pero cuando los uniformados de verde olivo (como dice la prensa) abandonó el lugar, los dueños del jolgorio retomaron el ritmo dedicándole cada cumbia a un tal Alvarito. Seguir leyendo ““La autoridad no hace nada” (Sin pelos en la lengua, Los Tiempos)”

Fiestas semáforo: alcohol, drogas y sexo (Sin pelos en la lengua, Los Tiempos)

Me puse a indagar en el internet sobre las fiestas Semáforo y descubrí que se trata de una oferta muy publicitada en redes sociales “súper divertida y novedosa” para los jóvenes. Habría entrado de moda hace aproximadamente 10 años en varios países vecinos, Perú especialmente.

Las fiestas Semáforo se caracterizan por ofrecer a su joven público (13 y 17 años) la posibilidad de pertenecer a una categoría según el color de la manilla o prenda que se lleve puesta: el rojo significa que estas con pareja, el amarillo o naranja que estás indeciso, el verde disponible y el negro que estás preparado para todo.

El muro de Facebook de Radio Norte, la ofrece como “te proponemos una fiesta que te ayudará a conocer gente, a encontrar pareja o solo pasarla bien, en un ambiente acorde, sorpresa y buena onda, anímate que uno siempre se arrepiente más de lo que no hizo y pudo hacer que lo que no hizo. Habrá barra de tragos rojos, amarillos y verdes muy económicos”. Seguir leyendo “Fiestas semáforo: alcohol, drogas y sexo (Sin pelos en la lengua, Los Tiempos)”

La suficiencia de un “te quero” (Sin pelos en la lengua, Los Tiempos, 10)

Escribo esta columna cuando, se supone, la mayoría duerme o se predispone a hacerlo. Hoy, como todos los días de las últimas seis semanas, fue una jornada agotadora, realmente lo fue. Como foco intermitente, me acordé repetidas veces que debía escribir para Los Tiempos. El domingo se leerá esta columna, la leerá usted que la busca, usted que no, usted lo hará por accidente y también la leerá mi madre (quizá) y mi marido (seguro)…luego, mi hijo menor Fabio, la recortará y archivará en el mueble alto por encargo mío.

Hace seis semanas no veo televisión; agradezco no tener servicio de TV cable ni control ni ganas. Lo que aún no he superado es la costumbre de revisar la prensa para encontrar, desde siempre, creo, pura tragedia griega, china y aimara. Seguir leyendo “La suficiencia de un “te quero” (Sin pelos en la lengua, Los Tiempos, 10)”

La ortografía y la vida, lujos de la derecha (Sin pelos en la lengua, Los Tiempos 9)

Hasta con ella se han metido todos, o casi todos. Dicen ahora que lo importante es el fondo y no la forma, es decir, la comunicación no cómo nos comunicamos; es mas, si te metes con las formas, te cae reta; si te metes con el fondo, también.

La ortografía es hoy asunto para masoquistas, presumidos y finos y detestables hombres de derecha. Todo el resto, puede y debe prescindir de ella y dejarse llevar exclusivamente por la funcionalidad del lenguaje.

Si eres masista se espera que tengas una muy mala ortografía…y si no lo eres, pero quieres confundir a los demás, debes presumir una forzada pésima ortografía. Lo que ellos (los disimuladores) no saben es que sus limitaciones no son fingidas, y es que también se chutean la ortografía. Seguir leyendo “La ortografía y la vida, lujos de la derecha (Sin pelos en la lengua, Los Tiempos 9)”

La democracia es mujer (Sin pelos en la lengua, Los Tiempos 8)

Hubiera preferido escribir sobre otros temas que guardo en el tintero, pero cuando me predispongo a hacerlo, acabo derrotada por mi “diablillo” político que me recuerda que es poco probable que haya algo más valioso que las libertades que otorga la democracia. Entonces, procedo a borrar todo lo poco avanzado, y regreso a la preocupación primaria y esencial: La defensa de nuestros derechos políticos, aquellos que -de manera grosera y descarada- el gobierno se esmera en querer arrebatarnos.

De toda esta lucha, de la que se ve en las redes sociales, pero sobre todo en las calles a través de los colectivos y plataformas ciudadanas, me parece interesante destacar el activismo femenino. Seguir leyendo “La democracia es mujer (Sin pelos en la lengua, Los Tiempos 8)”

Es hora porque es tarde (Sin pelos en la lengua, Los Tiempos 7)

A pesar de las promesas electorales, las consultorías pagadas, los proyectos de Ley en curso y los buenos deseos de todos, Cochabamba aún no ha logrado resolver uno de sus mayores problemas: la basura.

Todo me hace suponer que más allá de las acciones concretas de las autoridades y de las leyes y sus castigos y multas, esta ciudad seguirá sucia como está. Entiendo que las verdades incomodan e incluso duelen, sobre todo cuando creíamos llevar ventaja como ciudad.

Hoy los cochabambinos amanecemos con la odiosa musiquita municipal anunciando el carro basurero. Hay que ver las esquinas de las calles y avenidas entre las 5:00 y las 11:00: Tachos, baldes, cajones, bolsas y talegos adornan la paciencia de los vecinos, de aquellos que no han encontrado solución más cómoda que dejarla en la calle y de los otros que se dan el lujo de estar expectantes a que llegue la empresa de aseo a recogerla. Ahí están ellos (ellas, generalmente) corriendo apresurados con sus trastos a cuestas detrás de un excholango. Seguir leyendo “Es hora porque es tarde (Sin pelos en la lengua, Los Tiempos 7)”

Proceso de Cambio: El milagro que no fue (Sin pelos en la lengua, Los Tiempos 7)

Tuve el honor de escribir el Prólogo de Proceso de Cambio: El milagro que no fue del economista e ingeniero civil Miguel Antonio Roca, investigación que fue presentada en ciudades del eje troncal hace un par de meses.

Recojo algunos párrafos de aquella presentación y me detengo en los datos más sobresalientes y que Roca sistematiza e interpreta a la luz de hechos concretos de la realidad administrando con mesura sus juicios como entendiendo que los números hablan por sí solos; que las cifras extraídas de fuentes oficiales, los datos documentados, las publicaciones de prensa, las declaraciones de autoridades de gobierno y los estudios de caso, son evidencias suficientes.

Roca afirma que “La inversión pública es pues el centro del discurso del gobierno con relación al pasado, al presente y al futuro del país y de sus dirigentes políticos”, así, el Presidente y Vicepresidente vienen diciendo con notable insistencia que su mayor acierto es el manejo de la economía. No es extraño, entonces, que ciudadanos afines y no afines al gobierno crean que el MAS ha administrado correctamente la economía pública. Seguir leyendo “Proceso de Cambio: El milagro que no fue (Sin pelos en la lengua, Los Tiempos 7)”

No al aborto; esta es mi razón

20180620_144639No es la primera vez que me declaro en contra de la ampliación de las causales del aborto legal, es mas, mientras más escucho los argumentos y las manifestaciones que defienden esta práctica, menos entiendo ese “derecho”.

Tengo muchas razones para estar en contra del aborto, pero la principal tiene origen en este episodio de nuestras vidas:

Cuando nos casamos, luego de 5 años y medio de enamoramiento, decidimos que queríamos tener un hijo inmediatamente. 3, 6, 9, 12, 15, 20, 24 meses pasaron y nada…no lograba quedar embarazada. Cada menstruación era un llanto y una desilusión. Fue cuando acudimos a un especialista quien luego de varias “ayudas” fallidas, nos propuso apelar al tratamiento in vitro, un procedimiento doloroso y de cierto riesgo. Lo asumimos.

La regla no llegaba y en cambio comencé a sentir señales en mi cuerpo que me decían que podía estar embarazada. Me tomaron una prueba de sangre. Seguir leyendo “No al aborto; esta es mi razón”

Tecnología del enfrentamiento, una opción coherente (Sin pelos en la lengua, Los Tiempos 6)

21 de febrero de 2016. El Vicepresidente anuncia un empate técnico. Al día siguiente, ante la inesperada derrota, el MAS encuentra culpables: Las Redes Sociales. El propio Presidente habla de “guerra sucia” en su contra a través de Facebook y Twitter. Líderes cocaleros anuncian un proyecto de Ley para normar -en nombre de la educación y el respeto a la democracia- el uso de estas redes.

7 semanas después del Referéndum, Álvaro García Linera crea una repartición de Estado dependiente del Ministerio de Comunicación que se dedicaría al flujo de información entre gobierno y sociedad civil mediante las Redes Sociales: Debemos “normar las cuentas anónimas”, dice el oficialismo.  Sí, el gobierno considera que es necesario destinar más de siete millones de bolivianos/año del TGN al financiamiento de la Dirección General de Redes Sociales para “desarrollar estrategias de difusión, consulta e interacción del Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia con las cibercomunidades”. Seguir leyendo “Tecnología del enfrentamiento, una opción coherente (Sin pelos en la lengua, Los Tiempos 6)”