Extraviados andamos (texto actualizado)

De un tiempo a esta parte, fruto de la polarización política, de la cultura caudillista, del hambre (material y espiritual) crónico que se padece y de la insistente provocación “externa” a actuar de ese modo, muchos bolivianos, pero muchísimos, creen que si se critica a los azules es porque se es verde, si se critica a los verdes es porque se es azul, si se critica a ambos es porque se es amarillo, si se critica a los amarillos es porque se es azul o verde. Y así, si se critica a uno es porque indefectiblemente se apoya al otro.

Esto es lo peor…bueno, casi lo peor que nos puede pasar como sociedad civil. Y nos está ocurriendo. Si te animas a lanzar una opinión a favor o en contra de alguien es porque guardas interés en él o en el otro, una actitud política por demás limitada, miope, injusta, obtusa y muy “acriollada”.

Existen muchas causas para explicar este fenómeno, algunas ya las he mencionado en la primera línea de este texto, pero también podemos citar otras: El ataque es síntoma de la falta de argumentos; es pues característico que ante la ausencia de razones, lo que queda es involucrar al mensajero para reducirlo, comprometerlo, minimizarlo, criticarlo y claro, sacarle la madre, cantarle el destino de sus hijos y la suerte de su descendencia aún no nacida. Sí, ante la falta de argumentos de la razón, lo mejor es tratar de acabar con el interlocutor haciéndolo quedar como un perro sarnoso. Seguir leyendo “Extraviados andamos (texto actualizado)”

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José María Leyes, virtual Alcalde

hace 3 años escribí esto….y ya le decía que ni se le ocurriera hacerlo mal….en fin.

El blog de la Molmitos

La última semana, a partir de la difusión de las encuestas que daban como ganador a José María Leyes, se desató una guerra sucia que por lo menos a mí me dejó indispuesta. Tal cual, con el estómago revuelto producto de una indigestión, entre que quieres vomitar o tomarte un Digestán Compuesto, correr al wáter y llamar al tío hugo o maldecir a todos los dioses por no existir.

Es que la política tal como se practica en Bolivia cae mal y te jode la psiquis, el estómago y el alma….por eso me concentro en el amor, en el trinar de los pajaritos y en el soplido del viento, incluso en el “rugir” de los truenos y relámpagos que resultan ser hasta tranquilizadores.

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El golpe (Sin Pelos en la lengua, Los Tiempos. 2)

El alcalde José María Leyes, ha asegurado que las investigaciones que se siguen luego de la denuncia de supuestas irregularidades en el proceso de licitación y adquisición de mochilas y útiles escolares, responderían a la intención que tiene el MAS de propinarle un golpe (político).

Evidentemente llama la atención la agilidad, la eficiencia y la prolijidad con la que la ley está actuando en el caso de las mochilas chinas que, como se ha informado durante la semana, ha descubierto otras irregularidades en los procesos de licitación de cemento asfáltico.

Hay mucho que decir, opinar y aclarar al respecto. Lo primero es de rigor estético: Se hace necesario advertir dos asuntos que -en un contexto de buena fe, sensatez y honestidad intelectual- estarían sobrando: Primero, no soy masista ni Demócrata; segundo, corrupción es corrupción venga de donde venga. Seguir leyendo “El golpe (Sin Pelos en la lengua, Los Tiempos. 2)”

Él nos mintió…¡OMG!

De un tiempo a esta parte, fruto de la polarización política, de la cultura caudillista, del hambre (material y espiritual) crónico del que se padece y de la insistente provocación “externa” a actuar de ese modo, muchos bolivianos, pero muchísimos, creen que si se critica a los azules es porque se es verde, si se critica a los verdes es porque se es azul, si se critica a ambos es porque se es amarillo, si se critica a los amarillos es porque se es azul o verde. Y así, si se critica a uno es porque automáticamente apoyas al otro.

Esto es lo peor…bueno, casi lo peor que nos puede pasar como sociedad civil libre y pensante…o librepensante. Y nos está ocurriendo. Si te animas a lanzar una opinión a favor o en contra de alguien es porque guardas interés en él o en el otro, una actitud política por demás limitada, miope, injusta, obtusa y muy acriollada….Kiiiii ki ri kiiiiii.

Existen muchas causas para explicar este fenómeno, algunas ya las he mencionado en la primera línea del texto, pero también puedo citar otras: El ataque es síntoma de la falta de argumentos; es pues característico que ante la ausencia de razones, lo que queda es involucrar al mensajero para reducirlo, comprometerlo, minimizarlo, criticarlo y claro, sacarle la madre, decirle de quién son sus hijos y la suerte de su descendencia aún no nacida. Sí, ante la falta de argumentos de la razón, lo mejor es tratar de acabar con el interlocutor haciéndolo quedar como una pulga con laberintitis y coja. Seguir leyendo “Él nos mintió…¡OMG!”

Ser bien gobernados (Sin pelos en la lengua, LOS TIEMPOS/1).

El 8 de enero escribí la que pensé que era mi última columna, me despedía de este medio bajo el título Tiempo de agradecer; había decidido que era momento de cerrar un ciclo, y lo hice agradecida con la revista !Oh! por haberme acogido entre sus páginas con las libertades que suele otorgar esta casa periodística, pero al mismo tiempo agobiada por un oficio que suele interpelar a quienes tenemos el privilegio de asumirlo más que solo ejercerlo.

A 3 meses de mi alejamiento, hoy estoy de vuelta con aquel sello pactado hace casi 10 años con Puntos de Vista: SIN PELOS EN LA LENGUA toma un lugar en este espacio de domingo con el compromiso, transparencia y pasión de siempre.

En este ejercicio de repensar la democracia -imperfecta pero receptora de demandas legítimas y soñadoras- quiero dedicar esta columna al derecho que tenemos los ciudadanos de ser bien gobernados. ¿Qué significa ser bien gobernados? ¿Acaso un ejemplo de economía? ¿Un país en indiscutible desarrollo social y productivo? ¿Unos servicios básicos con cien por ciento de cobertura? ¿Una salud sin fichas de madrugada y una educación sin dictados ni exámenes escritos? Significa todo aquello…también. Seguir leyendo “Ser bien gobernados (Sin pelos en la lengua, LOS TIEMPOS/1).”