El reloj de flores de Cala Cala (SÍSTOLE & DIÁSTOLE OH.LT.35)


Monica Olmos - Copyright © 2016 Andres Herbas PhotographyLa plazuela de Cala Cala luce remozada. La Alcaldía de Cercado la ha transformado a partir de un nuevo diseño del espacio verde, la aplicación de materiales de lujo, iluminación y un reloj de flores que se convierte en el atractivo principal.

Esta obra catalogada por el propio municipio y algunos periodistas como la más importante de la gestión de José María Leyes ha provocado polémica entre los cochabambinos debido a varios factores, principalmente, al millón 250 mil bolivianos que ha costado, demasiado, coinciden todos, para ser invertidos en el acicalamiento de una rotonda.

Quien escribe ha criticado el monto por considerar que la población tiene necesidades que no pasan por la ornamentación de áreas verdes ni de rotondas. El cochabambino, sea de la zona y el barrio que sea, requiere agua, salud y educación de calidad, seguridad, un servicio de recojo de basura moderno y un sistema de transporte público eficiente.

Hasta ahora sus autoridades electas no han logrado cubrir la demanda de agua y hay zonas que aún no cuentan con red por lo que su única alternativa es comprar el líquido elemento de carros cisternas.

El departamento cuenta con un complejo hospitalario de tercer nivel que es incapaz de cubrir todas las exigencias de salud de la población.

Nos hemos acostumbrado a vivir amenazados por los pobladores de K´ara K´ara que cuando requieren una obra en su zona, bloquean el ingreso al botadero municipal.

Otro pendiente tiene que ver con el ordenamiento del tráfico vehicular y el servicio de transporte público que parecen ser misión imposible porque entre los sindicatos de los federados, del transporte libre y de los radiotaxis, no hay autoridad capaz de diseñar un servicio a la altura de estos tiempos.

Para “en otra nomás” dejo la contaminación ambiental y el crecimiento desordenado del comercio que desde hace años viene tomando calles, aceras y cuanto espacio puede para instalarse. En otra nomás también me referiré al Gobernador Canelas cuyo rol ha quedado relegado a la mínima expresión.

Ante estos pendientes, resulta increíble e indignante que nuestras autoridades se concentren en obras menores que si bien son complementarias, no son prioridad para los cochabambinos. El Alcalde ha optado por este tipo de trabajo porque entiende que hay una parte de la población que lo celebra porque piensa que Cochabamba “se ve bonita”, porque “a nada es mejor lo que hace”, o porque es preferible aceptar cualquier cosa en vez de convertirse en el típico cochala criticón.

En esa lógica del obrismo fácil, mediático y de gran impacto estético al que se dedica el señor Leyes y ante el perfil chato del Gobernador, los cochabambinos vivimos en una ciudad que está quedando cada vez más postergada, el lugar ideal para el descanso de  adultos mayores. Nuestros jóvenes, estudiantes, industriales e inversionistas han dejado de mirar este Departamento como alternativa de presente; pensar el futuro en este valle se hace difícil.

Desde la Alcaldía se ha hecho creer a más de alguien que el reloj de Cala Cala impulsará el turismo, una grandilocuencia absurda cuando se entiende que éste supone un conjunto de factores que confluyen en la capacidad de seducir al visitante. Con los problemas y las limitaciones que tenemos y con el mínimo esfuerzo que se hace en el país para impulsar la industria sin chimeneas, es evidente que el reloj de Cala Cala no va a motivar, siquiera, la reserva de una habitación simple.

El reloj de Cala Cala debe decirnos que es hora que los cochabambinos despertemos del letargo en el que nos encontramos; que exijamos se prioricen las inversiones según las necesidades vitales que tenemos, y que dejemos de temerle a la crítica ya sea para destruir mitos o para decirnos las verdades.

¡Es hora Cochabamba!

Un comentario en “El reloj de flores de Cala Cala (SÍSTOLE & DIÁSTOLE OH.LT.35)

  1. Ernesto Clavijo Zuazo

    Monica: Otra que das en el clavo, felicidades y fuerza para seguir en tu solitaria lucha, no se puede dejar que los politicos continúen saliendose con la suya, es una verguenza que la Llajta no cuente con una morgue digamos pasable, que triste, por su impacto social en la psiques colectiva, es leer y escuchar que los cadaveres están pudriendose por falta de espacios e infraestructura necesaria y obligatoria para ese fin -preservar en buen estado- a las decenas de restos que terminan en ese infierno terrestre.
    Abrazos,
    Ernesto

    Me gusta

¿Quieres comentar?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s