Bolivia, la noble, la bella (SÍSTOLE & DIÁSTOLE OH.LT.30)


 

Deben pellizcarme para que me dé cuenta que mi trabajo es trabajo. En esta oportunidad debo recorrer cuatro Municipios del departamento de Santa Cruz para conocer sus necesidades y problemas vinculados con la gestión del medio ambiente y agua, información que deberé cruzar con las demandas de cualificación profesional de los directores y responsables de unidades técnicas de esas Alcaldías. Mientras cumplo este trabajo aprovecho para descansar, conocer y aprender, es decir, me encanto con la capacidad de dar que tiene Bolivia y su tierra. A pesar de todo -su historia y su presente- este país tan hermoso y bendecido sigue siendo amable con el hombre.

Por 48 horas dejo el ritmo urbano y tecnológico, le planteo una pausa necesaria a ese agitado mundillo de las noticias, las redes sociales y demás disparates y decido dejarme impresionar por el mundo rural, el que está matizado por los colores de la naturaleza: por los intensos naranja, amarillo y rosado de los Tajibos que como verdaderos hijos predilectos de la pachamama se incrustan en el manto verde que predomina en el paisaje. Mientras me seducen los privilegiados y robustos árboles, la paleta de colores se traslada al ocre, los marrones y los rojizos de los cerros que enseñan su experiencia. Los ríos también hacen lo suyo para atraer mis sentidos y lo que me susurran al oído es un canto a la vida. El azul pleno del cielo y el silencio que evoca su inmensidad, dan a entender que estoy en un pedazo de paraíso terrenal.

Cuando cae la noche y esa belleza se complementa con la de la luna y las estrellas, otro mortal seducido como yo me hace un pedido: “por favor, no hable de las maravillas que encierra este pueblo; no quiero compartirlo con nadie más”; sonrío y tampoco le digo la verdad, no le digo que ya lo hice hace cuatro años cuando lo descubrí, aunque le prometo no (volver) hacerlo…no decir que ese lugar que acoge a 43 nacionalidades, que produce 15 variedades de lechuga, y que huele a pan con orégano y ajonjolí y a vino exótico, es también mi deseo.

El último pensamiento del día está teñido con el color de la desesperanza y la frustración. Pienso en lo bello que debe ser el TIPNIS. Si las faldas del Amboró son como se dejan ver, al Isiboro Sécure no quiero ni imaginarlo.

Bolivia es noble y bella…más bella por lo noble que es, porque a pesar de seguir siendo saqueada, explotada y maltratada por la ambición, la necesidad y la ignorancia del hombre, su tierra, su cielo, su agua, su diversidad nos tratan bien. Hay que ver cómo produce su suelo y cómo se resisten sus capacidades a esconder su nobleza a quienes poco hacemos para reconocerla en un país en el que el medio ambiente es solo una preocupación y un compromiso de la burocracia que por lo mismo es incapaz de convertirse en la ocupación de sus funcionarios.

Dicen que el presupuesto es insuficiente y el conocimiento técnico también, que los papeleos, los procedimientos y las normativas exceden la buena fe de los municipales y que los compromisos incumplidos son una constante del poder central; pero mientras tanto y con tanto, los árboles de colores siguen siendo los hermosos del escenario, las rayas de las montañas siguen acumulando historia, los ríos siguen entonando su himno, y la tierra fértil sigue pariendo esperanza.

A pesar de la ignorancia que confunde desarrollo con futuro, y de las asignaciones de pobreza que prefieren cemento, fierro y fama, ese pedacito de paraíso terrenal se esmera para lucir noble y bella. Es que nuestra tierra tiene de niña caprichosa, tiene de mujer fértil, tiene de anciana sabia….así es Bolivia, la noble, la bella.

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5 comentarios en “Bolivia, la noble, la bella (SÍSTOLE & DIÁSTOLE OH.LT.30)

  1. Gonzalo Aranibar

    Estimada Monica, como quien dice, * huelgan mas comentarios * tu relato es la conjuncion simple de la naturaleza que nos brinda todo, mientras el hombre (o la mujer) no la aprecia, no la disfruta, no la cuida, porque esta pensando como sacarle, a cualquier precio, el maximo provecho. Recibe un fraternal abrazo.

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  2. Fily Macias

    Mónica preciosa,tus experiencias vívidas y latentes hacen que compartas su fordo y forma de la “Bella Bolivia” en su armonía indisoluble,cuya seducción captaste reflexiva e intuitivamente,
    la veracidad de tus palabras lo manifiesta la naturaleza misma,hasta a los ojos de quienes solo ven en ella… “Negocio”

    Me gustó mucho tu escrito!
    Fily Macias

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