“También queremos caminar la vida con ellos” (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH. LT.17)


Monica Olmos - Copyright © 2016 Andres Herbas PhotographyDoña Aidita insistía que se hable del hombre invisible; no entendíamos a quién se refería. A los pocos días conocería dos historias de amigos que me lo explicarían.

Pablo está en la mitad de su vida; hace un año está divorciado, sus dos hijos viven con la madre. Su testimonio es el reflejo de lo que pasan miles de varones: “Me queda muy poquito para poder vivir, casi todo mi sueldo se va a pagar la pensión familiar…al año, mi exmujer se quiere ir de Bolivia pero yo sin mis hijos, muero”.

Roberto es abogado. También está divorciado y tiene un hijo de dos años cuya guarda la tiene la madre. Su testimonio, grabado en 25 mensajes de audio, es desesperado y está resumido en el título de esta columna.

“El hombre invisible” de Aidita se refería a Pablo, a Roberto y a miles de varones que una vez divorciados sufren -como le llama el amigo abogado- el peso de una “norma clandestina  que sanciona, criminaliza y estigmatiza al padre o madre que no haya obtenido la guarda de los hijos”.

Muchos varones creen que someterse a la ley 603 o Código de las familias y del proceso familiar, es una “pantalla” porque es una ley contradictoria y poco equitativa: Primero establece que los hijos tienen derecho a una relación paterno y materno filial igualitaria; y segundo, que la protección de los hijos se realiza mediante autoridad de la madre, del padre o de ambos lo que conlleva derechos y obligaciones; sin embargo, en caso de divorcio, por ejemplo, dicha autoridad es ejercida solo por uno de los progenitores (autoridad exclusiva) cuya guarda, generalmente, es dada a la madre, quedando el padre en la figura de simple “contribuidor” que podrá “conservar las relaciones personales” con sus hijos.

Por su parte, la guarda compartida se rige a acuerdo voluntario de partes dando lugar a que los hijos sean utilizados por quien goza de la autoridad (guarda) sobre los hijos como instrumentos  de chantaje, extorsión y permanentes voluntades que son incumplidas, un verdadero calvario para el progenitor que no fue favorecido con la tenencia de sus hijos.

La mayoría de las personas cree que los padres son agradecidos con una justicia que favorece a la madre; piensa que se le ha hecho un enorme favor al varón que no tiene la custodia de los hijos simplemente porque “padres hay muchos y madre una sola”; porque el maltratador suele ser el varón y la mujer la víctima; porque el malo de todas las películas es el hombre y la víctima de todas las historias es la mujer, y porque -para rematar- nosotras decidimos y ellos se callan. La norma,  en este caso la ley 603, se enmarca en esa filosofía popular por lo que, tal como cuenta Roberto, “los hombres sabemos que nos sometemos a una norma que favorecerá ciegamente a la madre”.

“Los papás también sufrimos, también lloramos. Queremos lavar la ropita de nuestros hijos, queremos preparar  mamaderas y darles de comer, llevarlos al colegio, queremos verlos dormir, llevarlos a nuestro trabajo, queremos cansarnos por atenderlos, queremos caminar la vida con ellos”, dice Roberto quien asegura que no existe investigación científica que certifique que los hijos estarán mejor con la madre que con el padre.

“A mí me han quitado a mi hijo porque quiero ser un buen padre, porque quiero estar con él y porque no soy ningún pelele que voy a dejar que me lo quiten, voy a luchar por mi hijo”, sentencia este padre que ya no decide la educación ni los valores que recibirá su hijo porque la autoridad la tiene la madre y porque la ley señala que así sea.

¿Dónde queda el discurso de igualdad y equidad de género?

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2 comentarios en ““También queremos caminar la vida con ellos” (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH. LT.17)

  1. Karenine

    Yo tuve la dicha que le otorgarán la guarda a mi papá, quien hizo de padre y madre desde mis 4 años, por todo lo que vivimos sé que no pude haber tenido mejor suerte, lo adoro y daría lo que fuera por verlo feliz… Y bueno de mi madre no podría decir lo mismo, porque olvidó que tenía una hija; lamentablemente falleció sin aclarar nada, pero con una gran familia que construyó lejos de mi.
    Sin distinción de géneros, madre o padre, siempre harán el mejor papel ante sus hijos, darán lo mejor de sí mismos porque eso no lo aprenden en una “escuela de padres” simplemente les nace proteger y amar a esas personitas que tienen una parte de ellos.

    Me encanta tu Blog, lo leo casi siempre y le recomendé a mi papá que lea tu columna los domingos (le encanta comprar periódicos).

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  2. apadilla2015

    Muy lúcido análisis. Yo vengo de un hogar donde mi Santa Mamá (que este 15 de agosto cumpliría 100 años) fue la mejor mamá del mundo desde siempre y el mejor papá desde mis 4 años……. La venero y la amaré por siempre. Conozco también un amigo muy querido que es el mejor papá del mundo para su hija y fue mamá de lujo con ella desde sus dos añitos, pues lis abandonó por esas cosas de la vida….. Sus reflexiones son grandes y valiosas para mucha gente y se las agradezco en nombre de todos…..

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