¡Nabos listos! (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH. LT.20)

Monica Olmos - Copyright © 2016 Andres Herbas PhotographyEn las espaldas de los cochabambinos se han sembrado nabos y hoy se están cosechando.

El sistema de salud tiene más problemas y debilidades que soluciones y fortalezas. Faltan hospitales, faltan camas, faltan ítems, falta información para saber dónde ir a curarse una muela, y falta calidad y calidez en la atención.

El sistema de transporte público es caótico, sobran automóviles, sobran bocinas y sobran malcriados al volante, y falta un plan inteligente para solucionar esta realidad.

El sistema de recojo de basura es obsoleto y aún no se cuenta con un botadero adecuado; el único que existe amenaza, cada cierto tiempo, con su cierre debido a que el municipio incumple sus compromisos.

Las avenidas, calles y aceras de la ciudad se ven cada vez más deterioradas; no existe un plan orientado a cuidar y preservar el ornato público. No se conoce de algún plan para reforestar la ciudad, pero sí somos testigos de incendios permanentes en la única reserva forestal que tenemos los cochabambinos. Seguir leyendo “¡Nabos listos! (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH. LT.20)”

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¿Qué le dirías y/o pedirías a un periodista? (SÍSTOLE & DIÁSTOLE OH.LT.19)

Monica Olmos - Copyright © 2016 Andres Herbas PhotographyEl 10 de mayo, a propósito del Día del Periodista Boliviano, pregunté en mi muro de Facebook lo siguiente: “Si tuvieras la oportunidad ¿qué le dirías y/o pedirías a un periodista?”.

Pocas veces las personas que ejercen el rol de receptores y perceptores del mensaje masivo tienen la posibilidad de juzgar de forma pública el trabajo de la prensa; generalmente, se constituyen en interlocutores silenciosos del trabajo periodístico. Que a la audiencia se le dé la posibilidad de valorar o juzgar el producto del periodista y a él mismo, es saludable para ambos protagonistas, pero lo es más para quien tiene a su cargo el procesamiento del hecho informativo porque enriquece, nutre y reconduce su labor; finalmente, el periodista no es más que un servidor público.

¿Pero qué es lo que los “consumidores” de espacios noticiosos e informativos desean decirle y/o pedirle al periodista boliviano? Clasificando y jerarquizando las aproximadamente 120 intervenciones en el Facebook, obtengo los siguientes resultados: Seguir leyendo “¿Qué le dirías y/o pedirías a un periodista? (SÍSTOLE & DIÁSTOLE OH.LT.19)”

La farandulización de la realidad

Mientras las historias de abuso en contra de la mujer siguen y suman, y ante esta realidad, las pocas familias que quedamos nos conflictuamos porque la seguridad física e integridad moral de nuestros hijos se mantenga, y algunas voces lloran por justicia para que actúe ante las atrocidades cometidas por maleantes degenerados  (algunos de ellos altas autoridades de Estado), hay medios de comunicación que creen que esta realidad es igual a un Reality Show, una novela venezolana o peor, un sitcom gringo.

Sus directores de noticias están tan extraviados que tratan el espacio informativo como si fuera un espectáculo al que hay que dotarle de todos los elementos discursivos para hacerlo llamativo, atractivo, seductor y banal, es decir, de fácil consumo. No se dan cuenta que se trata de un espacio en el que los ciudadanos esperamos se aporte a la solución del hambre, la enfermedad, la inseguridad, la ignorancia de la población; no se dan cuenta que un espacio informativo trata de la realidad no de las fantasías de un equipo editorial con ganas de ficcionarla.

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Bola de incapaces

color-262808_960_720Tenemos autoridades incapaces porque quienes las hemos elegido somos tan incapaces como ellas. Porque hemos sido incapaces de leer sus planes de gobierno. Porque nos hemos dejado llevar por su carisma o por la mejor campaña. Porque en realidad, nos interesa poco o nada el bien común. Porque nadie cree en nadie y porque nos hemos acostumbrado a votar por el menos peor. La culpa de tener a unos incapaces de autoridades, es nuestra. Hagamos mea culpa y tomemos una piedra y usémosla para golpearnos el pecho.

Recorro el trayecto hacia mi casa sorteando baches y piedras, siendo testigo de un par de obras inconclusas y mal realizadas que han sido abandonadas desde el último trimestre del año pasado; los desgraciados vecinos viven tragando tierra las 24 horas del día. Llego a la rotonda del parque y me encuentro con un semáforo, solo en Bolivia las rotondas no funcionan por lo que han tenido que ser semaforizadas para poner orden a la ignorancia constituida…pero imagínate, el semáforo ni siquiera funciona; vaaaaa, da lo mismo, de todas formas es un adorno que pocos están dispuestos a mirar. Una norma más que sirve para pasársela por el culantro. Seguir leyendo “Bola de incapaces”

¿Familia? (SÍSTOLE & DIÁSTOLE OH. LT.18)

Monica Olmos - Copyright © 2016 Andres Herbas Photography“De los 20 compañeros del colegio, solo tres seguimos casados”, cuenta con orgullo Jorge, un amigo paceño de alrededor de 40 años que lleva ocho de matrimonio. Hace algunas noches, Álvaro y yo conversábamos con dos adolescentes sobre el matrimonio. Ambos son hijos de relaciones que nunca se formalizaron, no conocen lo que es tener un padre y una madre viviendo bajo el mismo techo; cuando les contamos que este 2017 cumpliremos 23 años de casados, nos miraron con enorme asombro y uno de ellos dijo: “wow, yo no podría aguantar eso”. Increíble pero el asombro fue nuestro.

La vida en pareja genera incredulidad mientras nos vamos acostumbrando a que las potencias mundiales exhiban su poderío bélico en desfiles vergonzosos para la historia y la humanidad; que los hombres y mujeres trabajen para poseer y acumular lo que no necesitan; que algún mandatario psicótico converse con vacas mientras ordena que se asesinen a jóvenes que reclaman libertades y derechos; que otros regímenes nos digan que el aborto protege la vida de las mujeres mientras invisibiliza al varón y ni siquiera se molesta en discursear sobre la pareja; que los hombres asiáticos convivan con muñecas de plástico y les sean infieles con parejas virtuales y animadas; que los abogados de la Av. San Martín ganen más dinero ejecutando divorcios que celebrando matrimonios; que los psicólogos cada vez estén más de moda, y que los psiquiatras y bioquímicos se hagan la américa medicando a hombres estresados, mujeres depresivas y niños hiperactivos. Seguir leyendo “¿Familia? (SÍSTOLE & DIÁSTOLE OH. LT.18)”

“También queremos caminar la vida con ellos” (SÍSTOLE & DIÁSTOLE, OH. LT.17)

Monica Olmos - Copyright © 2016 Andres Herbas PhotographyDoña Aidita insistía que se hable del hombre invisible; no entendíamos a quién se refería. A los pocos días conocería dos historias de amigos que me lo explicarían.

Pablo está en la mitad de su vida; hace un año está divorciado, sus dos hijos viven con la madre. Su testimonio es el reflejo de lo que pasan miles de varones: “Me queda muy poquito para poder vivir, casi todo mi sueldo se va a pagar la pensión familiar…al año, mi exmujer se quiere ir de Bolivia pero yo sin mis hijos, muero”.

Roberto es abogado. También está divorciado y tiene un hijo de dos años cuya guarda la tiene la madre. Su testimonio, grabado en 25 mensajes de audio, es desesperado y está resumido en el título de esta columna.

“El hombre invisible” de Aidita se refería a Pablo, a Roberto y a miles de varones que una vez divorciados sufren -como le llama el amigo abogado- el peso de una “norma clandestina  que sanciona, criminaliza y estigmatiza al padre o madre que no haya obtenido la guarda de los hijos”.

Muchos varones creen que someterse a la ley 603 o Código de las familias y del proceso familiar, es una “pantalla” porque es una ley contradictoria y poco equitativa: Primero establece que los hijos tienen derecho a una relación paterno y materno filial igualitaria; y segundo, que la protección de los hijos se realiza mediante autoridad de la madre, del padre o de ambos lo que conlleva derechos y obligaciones; sin embargo, en caso de divorcio, por ejemplo, dicha autoridad es ejercida solo por uno de los progenitores (autoridad exclusiva) cuya guarda, generalmente, es dada a la madre, quedando el padre en la figura de simple “contribuidor” que podrá “conservar las relaciones personales” con sus hijos.

Por su parte, la guarda compartida se rige a acuerdo voluntario de partes dando lugar a que los hijos sean utilizados por quien goza de la autoridad (guarda) sobre los hijos como instrumentos  de chantaje, extorsión y permanentes voluntades que son incumplidas, un verdadero calvario para el progenitor que no fue favorecido con la tenencia de sus hijos.

La mayoría de las personas cree que los padres son agradecidos con una justicia que favorece a la madre; piensa que se le ha hecho un enorme favor al varón que no tiene la custodia de los hijos simplemente porque “padres hay muchos y madre una sola”; porque el maltratador suele ser el varón y la mujer la víctima; porque el malo de todas las películas es el hombre y la víctima de todas las historias es la mujer, y porque -para rematar- nosotras decidimos y ellos se callan. La norma,  en este caso la ley 603, se enmarca en esa filosofía popular por lo que, tal como cuenta Roberto, “los hombres sabemos que nos sometemos a una norma que favorecerá ciegamente a la madre”.

“Los papás también sufrimos, también lloramos. Queremos lavar la ropita de nuestros hijos, queremos preparar  mamaderas y darles de comer, llevarlos al colegio, queremos verlos dormir, llevarlos a nuestro trabajo, queremos cansarnos por atenderlos, queremos caminar la vida con ellos”, dice Roberto quien asegura que no existe investigación científica que certifique que los hijos estarán mejor con la madre que con el padre.

“A mí me han quitado a mi hijo porque quiero ser un buen padre, porque quiero estar con él y porque no soy ningún pelele que voy a dejar que me lo quiten, voy a luchar por mi hijo”, sentencia este padre que ya no decide la educación ni los valores que recibirá su hijo porque la autoridad la tiene la madre y porque la ley señala que así sea.

¿Dónde queda el discurso de igualdad y equidad de género?

Periodismo, gobierno y nosotros

operiodismo-digitalHoy, un amigo historiador me pide que le mande el cuestionario por Facebook o whatsApp, “ya no por el mail porque ni lo uso”. La anterior semana, un colega comunicador me señaló lo mismo. El fin de semana, el plomero me dice que le envíe una foto de los grifos y demás para asegurarse de no ir en vano a instalar una lavadora; y mi hijo no quiere saber de TV cable ni de línea telefónica fija…¿para qué? me dice.

Una antropóloga peruana y una abogada chuquisaqueña me dicen que las entreviste por Skype…yo hasta ahora analizo la posibilidad.

Es que claro, ante todo esto, nosotros los periodistas salidos de la universidad el siglo pasado y los nuevos que salen este incluso, seguimos con el chip antiguo; para muestra dos botones: Hoy el contacto nacional de una cadena de TV boliviana, presentó como noticia un hecho que no solo habla de un periodismo mediocre, miope, atrevido de malo, sino de las taras que tenemos respecto a las capacidades de los varones: “Un policía cambió los pañales de una beba cuya madre estaba ebria”.  ¿Cómo es posible que este hecho sea motivo de noticia? La periodista olvidó informar sobre la situación de la madre, sobre el futuro de la menor, sobre el paradero del padre, también olvidó mencionar cifras, estadísticas y contextualizar el hecho, y tampoco dejó un mensajito ni moralista, ni nada!!! No, la noticia fue que el efectivo policial cambió los pañales de la beba mostrándolo como héroe, como cosa rara, como fenómeno, como un individuo extraordinario que fue capaz de limpiar el poto de un bebé y cambiarle el pañal. Vaya acto de heroísmo digno de destacar en la televisión nacional (¿tan mal estamos?)….claro, los hombres y en especial los policías “son tan hijos de puta e inútiles” que para una periodista, su jefe de noticias y el de prensa, resulta todo un acto de heroísmo que cambie los pañales de una beba abandonada prácticamente por la madre y el padre. ¿Qué será de esa menor? ¡Pero acaso importa! …un policía le cambió los pañales y punto. Seguir leyendo “Periodismo, gobierno y nosotros”