Estoy enamorada (Los Tiempos, 2015)


Hace poco más de 18 años cuando mi primogénito crecía en mi vientre, descubrí que el amor que había sentido por alguien era poco frente a lo que se siente cuando ves en el monitor del ecógrafo un puntito titilar, cuando lo sientes dentro de ti moverse, y sabes incluso si está asustado, alegre o con hipo; descubres que hay una conexión casi mágica pero muy real entre tu hijo y tú; cuando lo acaricias y se tranquiliza; cuando te asustas y lo inquietas; cuando lo piensas y te responde.

La primera vez que tomé a mi hijo mayor en brazos aprendí a reconocerme en una faceta misteriosa que hacía que me emocionara con una intensidad que hasta entonces no había experimentado y que era inexplicable.

Las situaciones más simples se convirtieron en las más fuertes; las que antes ignorabas ahora están presentes, los hijos te cambian el sentido de la vida y cambian tu vida: hacen que descubras debilidades y que te asombres con fortalezas desconocidas. Te inyectan fuerza y energía, te hacen perder el miedo y la vergüenza. Con ellos y por ellos te conviertes en una heroína, en una fiera y también en un amarro de entrega. Los hijos, hacen que te descubras en lo que nunca antes pensaste que escondías; te descolocan, te hacen y deshacen.

Mis miedos más terribles, mis alegrías más intensas, mis dolores más profundos y mis fuerzas más extrañas se las debo a esos tres hijos míos, entonces me doy cuenta de que lo que yo trato de enseñarles no es nada comparado con lo que aprendo de ellos cada día.

Mis hijos me recuerdan a diario que la niñez es el estado perfecto de la vida donde no hay cabida a la maldad, a la mentira, al engaño, al odio; que la inocencia es una transversal y una constante, un mandato del día a día.

Ellos no entienden de dobles sentidos ni de venganzas ni de enojos o iras. Ellos sólo creen y confían. Confían en la puntualidad de la invitación, en la palabra del amigo, en la seguridad de la protección, y te enseñan que es necesario escucharlos, mirarlos, seguirlos y aprender de ellos.

Los hijos te cuestionan, te interpelan, te la ponen difícil. Los hijos te fascinan, te encantan, te llenan.

20151204_073212
Mi Alvarito, en su primer pre escolar

Hoy me siento así cuando veo que mi hijo mayor ha concluido un ciclo de su vida: 12 años de colegio, de tareas, de enseñanzas y aprendizajes, de alegrías y tristezas, de muchos no puedo y de varios sí pude. Lo recuerdo paradito en la puerta del preescolar con su uniforme estampado, su pelito dorado y sus mejillas coloradas, y lo escucho gritar desaforado al vernos llegar.

En unos días más tendrá que decidir su futuro del cual hablamos con frecuencia, yo intentando ser amigable con la sensatez y la objetividad, él jugando a ser adulto con voz de adulto y con inocencia y pasión de joven, magnífico conflicto que ojalá nunca acabara.

20151204_072859
Mi Santy, el de la dulce carita

Hoy me siento así cuando veo a mi segundo milagro crecer y soñar a la par, con la carita más dulce que he visto en mi vida y una voz ronca y profunda que no deja de preguntarme cómo estoy.

Hoy me siento así cuando me fascino escuchando razonar a mi tercer tesoro, el chiquitito que calza más que yo y que me enseña todos los trucos del whatsapp; el que me hace las preguntas más difíciles y el que me recuerda que la lógica es su estado natural.

DSC_9569
Mi Fabio, el chiquitito de las preguntas difíciles

¿Qué estoy enamorada de mis hijos? Absolutamente porque en ellos se resume la maravilla de la vida.

20151204_072923
Mis tres tesoros, hace 10 años
12291046_10153387749823892_5891404397316185532_o
Alvarito dándome un beso
12309784_10153387749958892_1522893983038299611_o
Santiago posando con su mamá
12345402_10153387749563892_4543419936119207120_n
en diálogo con mi Fabio

Para acceder a la publicación de Los Tiempos:

http://www.lostiempos.com/diario/opiniones/columnistas/20151204/estoy-enamorada_324843_721362.html

Anuncios

3 comentarios en “Estoy enamorada (Los Tiempos, 2015)

  1. Sabes Monica, entre la Vida y la Muerte un Hilo, lo mejor un sueno y entre sonar y dar vida, se inicia una illusion, tus hijos que son, ahora tu lucha, como decia GORKY en su obra LA MADRE, SI TODOS LOS HIJOS FUERAN HIJOS DE UNA SOLA MADRE, ESE ES EL DIA EN QUE TODOS LOS HIJOS DISFRUTAREMOS DE UNA IGUALDAD MUNDIAL……..GORKY DE BOLIVIA….

    Me gusta

¿Quieres comentar?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s