Lizandro tuvo un hijo, plantó un toborochi y escribió varios libros


328109,xcitefun-toborochi-tree-3“Regarlo, cuidarlo y verlo crecer será todo un símbolo”, me escribió Luis René hace unos minutos.

Ambos amantes de la naturaleza, Luis René y Lizandro, se habían encargado de combinar día y hora para plantar un toborochi bebé en la ladera que circunda la casa de Luis. Lizandro llegó con la luz de sus ojos, Rafael su hijo, hoy adolescente y en ceremonia rigurosa y tierna, seguro, plantaron el árbol, uno de tantos presentes que deja nuestro amigo.

En este momento sus familiares y amigos lo despiden menos yo. Yo no voy, no puedo ir, no quiero ir…no tengo el valor de hacerlo. Escribir esto ya es difícil…ir, es imposible.

Estábamos seguros de que éramos primos, lejanos pero primos al fin. Y no se cansaba de decirme primita, y cuando estaba serio, también me decía igual con esa sonrisa siempre honesta y esos ojos grandes, negros y brillantes que iluminaban su rostro bonito. ¿Eres descendiente de ese Olmos de los Yungas? Le pregunté. ¿Ese de los treinta y tantos hijos? Me preguntó…ese mismo, le dije…!ahhhh, entonces somos parientes! Y me dio un abrazo…y desde ese día en el que descubrimos ser parientes del feroz y putífero Olmos de los Yungas es que nos consideramos primos…todo un compromiso.

Con él era fácil sentirse mujer: Era dulce, respetuoso, calmo, suave, amable, seductor a la buena…era todo un hombre para tratar a las mujeres…es que Lizandro era una linda persona, no por nada su partida sin anuncio ha causado tanto espanto entre próximos y lejanos.

Probablemente han pasado 9 años de aquella vez en que nos conocimos. Reunidos en la Red Confianza, soñando con lo que él más respetaba, la libertad. Sus primeras armas en el escenario público las hizo con la Red…sus primeras apariciones en televisión –algo que le gustaba- fueron en El Conversatorio y Lizandro, el polítologo pelón como un día le dijo Filemón Escobar, causaba sensación y miedo…miedo a los “opositores oficialistas” porque Lizandro era valiente, agudo y certero en sus análisis políticos. A Filipo, Lizandro lo tenía algo impactado…y Lizandro estaba chocho de poder motivar interés en el viejo líder…..una experiencia inolvidable estar en medio de ambos.

Su lucha por defender los principios democráticos nunca cesó desde entonces. Se convirtió en uno de los mejores analistas del medio. Escribía, opinaba, debatía con pasión y convicción y en plena coherencia con sus principios y acciones.

Por un tiempo solíamos encontrarnos todas las noches en el hall de la UCATEC donde ambos éramos docentes. Nos charlábamos largo mientras esperábamos que nuestros estudiantes llegaran…nos enfurecíamos pronto, no sé si por las charlas siempre polémicas o por Olmos…pero siempre acabábamos acelerados y así nos íbamos cada quien a seguir provocando debate con nuestros “alumnos”….

Lizandro era interesante…pero para mí, era dulce y así lo recordaré siempre. Lo recordaré como un padre excepcional, cariñoso que vivía para su hijo Rafael a quien le digo que puede darse el gusto, el lujo y el privilegio de decir que tuvo el mejor padre del mundo.

Chao primo…hasta cualquier ratito nomás. TQM. Descansa en plena libertad.

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