De “Misses” y abuso de poder (Los Tiempos)

frase-el-abuso-del-poder-es-una-enfermedad-al-parecer-incurable-del-ser-humano-y-claro-que-produce-salvador-de-madariaga-172597Esta semana no recogieron la basura de mi casa por el paro en el botadero de K’ara K’ara; perdí mi turno en la Caja Petrolera debido al bloqueo de los transportistas; el miércoles mis hijos no fueron al colegio por la misma razón. Y así, ¿cuántos nos hemos visto limitados en nuestras libertades y derechos por las libertades y derechos de otros?

Ni qué decir acerca de los derechos de los que viven en La Paz que hace más de 20 días y demasiados años, ven sentenciada su libertad de acción por los recurrentes paros, bloqueos y demás protestas callejeras. ¡Hasta cuándo!
Mientras en La Paz la población vive el eterno lamento boliviano y en Cochabamba nuestro canto tiene que ver con la falta de agua, la contaminación y la basura, la Alcaldía tiene entre sus prioridades el repintado de cientos de postes de alumbrado público. A Leyes le incomoda el color azul con el que estaban pintados y ha decidido disponer de funcionarios municipales para que le cambien el “look”. Ya son varios cientos de postes que lucen el verde que tipifica al partido político del burgomaestre del Cercado.

¿Me pregunto cuán importante es el color de los postes, protectores de jardineras, banquetas y demás? ¿A quién le interesa además de al Alcalde y a sus correligionarios? ¿Será que la fuerza política se mide a partir del número de postes de determinado color? ¿Será que se trata de una innovación en la ciencia del Marketing Político? ¿Será que la población vive mejor con postes verdes? ¡Hasta cuándo, che!

Esta semana las redes sociales aprovecharon de viralizar las respuestas de las candidatas a Miss Bolivia, de manera especial la de una de las representantes de La Paz que en esencia dio una respuesta digna de la matemática superior: concreta, directa y difícil de entender. Las audiencias –masivas y furiosas– somos implacables a la hora de sentenciar y ridiculizar lo superfluo, por superfluo, precisamente; pero somos ajenas a lo fundamental que es, por ejemplo, el abuso de poder que decide disponer de los recursos de todos nosotros en banalidades extremas como es el repintado de postes.

Lo que la candidata del pensamiento matemático quiso decir es muy simple además de correcto: si no te gusta A, opta por B y punto final. La lógica es correcta. Lo que no lo es, y que paradójicamente no causa reacción viral alguna, es que la Alcaldía opte por repintar postes por un asunto de mapeo de poder (así como los perros que orinan cuanto palo encuentran a su paso para marcar su territorio), en vez de solucionar el problema de la basura, el agua, el transporte, los mercados, el tráfico, los vendedores ambulantes, los hoyos en las calles, las escuelas en pésimas condiciones, los hospitales sin insumos médicos, los servicios básicos y tantos otros asuntos que afectan al vivir bien de los cochabambinos.

No, están ocupados en banalidades como es el color de los postes de calles, parques y avenidas de nuestra ciudad. ¿Y luego esperamos que una Miss dé una respuesta mejor?

Al parecer, la superficialidad no se limita al contorno de cintura de una concursante de belleza a quien –para ser matemáticos– no hay porqué hacerle ninguna pregunta. La superficialidad, banalidad y estupidez sumadas al abuso de poder,  es una ecuación que caracteriza a las sociedades modernas; y si no me creen, pregúntenle a Donald Trump; pero primero digan algo acerca de cómo se malgastan sus impuestos. Gracias.

Para acceder a la publicación de Los Tiempos:

http://www.lostiempos.com/diario/opiniones/columnistas/20150730/de-%E2%80%9Cmisses%E2%80%9D-y-abuso-de-poder_310193_686666.html

Se necesita hijos sin celular (Los Tiempos, 2015)

Smartphones and mobile applications
Smartphones and mobile applications

¿Por qué no podemos funcionar como antes, como siempre? ¡Hemos llegado al extremo de solicitar personal de trabajo sin celular! Hace 20 años los anuncios del periódico decían “sin estudios”, cosa atroz, se entiende; hoy, el requisito es “sin celular”… y “sin estudios”.

Estoy a punto de pagar por un espacio en Clasificados de Los Tiempos que diga: “necesito hijos sin celular y demás aparatos”. Es que he sido reemplazada por un bicho con teclado que tiene y mantiene a mis “bebés” ausentes 18 horas al día, siete días a la semana, 365 días al año. Seguir leyendo “Se necesita hijos sin celular (Los Tiempos, 2015)”

La calle expresa (Los Tiempos, 2015)

vivienda de una zona residencial de Cochabamba donde el pasado domingo exponía, como mercadillo, ropa americana usada a la venta.
vivienda de una zona residencial de Cochabamba donde el pasado domingo exponía, como mercadillo, ropa americana usada a la venta.

No voy a hablar de arte urbano ni de expresión callejera, demasiado bonito. Tampoco de alcohólicos recogiéndose de madrugada y de putas haciendo guardia a la subsistencia en alguna esquina, aquellos ya no convocan la atención ni estremecen el alma; demasiado pocos para los tantos más que los acompañan en sobrevivencia ante el maltrato que les da una economía que no alcanza a tocarles la puerta de una vivienda prestada.

La mirada hoy se pone en cientos de ciudadanos que expresan su necesidad en la calle. La calle, es obvio, se ha convertido en su último recurso de vida.

La calle expresa lo que somos y lo que no podemos ser. Buscar culpables para qué si pedir soluciones puede ser mejor. Seguir leyendo “La calle expresa (Los Tiempos, 2015)”

Reflexiones sobre “el tener plata”

Caracteristicas-de-la-plata-2Primero aclarar que no tengo nada en contra de quienes tienen plata. Bien hecho si la hicieron con honestidad y esfuerzo, se lo merecen y es algo que me alegra de verdad.

Estamos llenos de prejuicios y creencias que casisito se convierten en convicciones.

El otro día conversábamos con unos colegas docentes sobre otros colegas docentes, los médicos. Disculpen, no voy a generalizar porque segura estoy de que hay docentes y docentes, así como médicos y médicos. Estábamos hablando de aquellos médicos que aceptan ser docentes a regañadientes, que le hacen el favor a la sociedad enseñando lo que saben,  que no planifican sus clases porque saben tanto que solo se paran y “transmiten su conocimiento”, aquellos que no revisan exámenes ni transcriben notas….¿había sido así acaso? siiiiiiiiii……así había sido….y yo boluda que me paso dos días leyendo, comentando y recomendando a cada uno de mis estudiantes….es que claro, no soy (ese tipo de) médico. Seguir leyendo “Reflexiones sobre “el tener plata””

El mensaje de las ventanas

Hace un par de semanas, en el aeropuerto de Cochabamba, un grupo de muchachitas esperaban la llegada de J. BALVIN…un mocoso cantor quién sabe de dónde y de qué.

Dicen mis hijos que es famoso, yo no lo conozco, es mas, lo desconozco tanto que ni su nombre sé, ni de su música me acuerdo, es mas (otra vez), para mencionarlo en el blog tuve que aplicar ciertas artimañas.

Bueno, el tema es que el jovenzuelo llegó, y en la terminal lo esperaba su fanaticada, además de Marcela, la periodista de farándula de la Red UNO quien logró arrancarle algunas palabras a la estrella. Literalmente, le arrancó unas palabras porque el mocoso apenas respondía, sí, de muy malita gana y con esos aires de boludín que enflautan a cualquiera que lo considere un desconocido perfecto.

Para rematar su gentileza, el mocoso se subió al automóvil que lo esperaba, se sentó dando la espalda a la ventanilla y cerró sus ojos, como diciendo, ufff, llegué cansadito y ustedes me importan un carajete, chao.

Sus fans, unas nenas alborotadas, se quedaron frías, no podían creer que el tipín hermoso y famoso, ni siquiera las haya mirado como ambas mencionaron luego a Marcela, la periodista.

Es obvio que a mí esa actitud de estrella me cayó bomba y punto final.

El 8, hace tres días, el aeropuerto de El Alto estaba atestado de gente por la llegada del papa Francisco quien al salir de la terminal, se subió a un autito, bajó la ventanilla y comenzó a saludar a la gente.

Me pregunto: qué hace que un mocoso cualquiera que tiene dos canciones dizque conocidas, no tenga la “bondad” siquiera de mirar por la ventanilla y saludar a la gente que le da de comer y vestir?

¿Y por qué el papa, una autoridad mundial infinitamente más conocida, bondadosa, íntegra y humana que ese mocoso de eme, sin más ni más, va besando y abrazando a la gente?

No entiendo amigos, no entiendo. Espero que ustedes tampoco.

Perdón ¿el señor es don Luis Ramiro Beltrán?

Cuando me retiraba del restaurante en el que acababa de almorzar, pasé por la mesa donde comía una pareja de personas mayores. Los miré casi de reojo y logré reconocerlo. Estaba acompañado de una dama mucho más joven que él y sin dudarlo me  acerqué y le pregunté: Disculpe ¿el señor es don Luis Ramiro Beltrán? así es, me dijo con una sonrisa amable.

Tampoco lo dudé y volví a avanzar: perdón, soy comunicadora social ¿puedo tomarme una foto con él? Claro que sí, me respondió ella, la esposa quien nos tomó dos, charlamos algo más sin importancia, agradecí la gentileza y me fui feliz por haber conocido a quien durante años había leído y admirado.

Don Luis Ramiro, pese a su avanzada edad, me preguntó dónde trabajaba y me envió saludos para el director del medio, es decir, sabía perfectamente de lo que hablaba, lo recordaba y añoraba, además.

Hoy se fue y desde algún lugar del cielo estará reflexionando y escribiendo.

Paz en su tumba.

De ciudadela científica y tecnológica a la realidad (Los Tiempos, 2015)

compEl 14 de septiembre de 2014, hace casi un año, Morales y García Linera regalaron una ilusión a Cochabamba: la posibilidad de convertirse en la “sociedad del conocimiento”, aunque meses después se “bajara el nivel” a “sede de la ciudadela científica y tecnológica”.

Desde entonces y próximos a cumplir el año desde aquel importante ofrecimiento, los esfuerzos por convencer a los Cochabambinos de la oportunidad que se nos está dando desde el gobierno central operativizada por la Gobernación, no han cesado, otra historia será evaluar el impacto de ese entusiasmo y los avances y acuerdos a los que se hayan podido arribar.

No creo que este asunto pase desapercibido este próximo 14 de septiembre, es mas, puedo asegurar que el gobierno está preparando alguna sorpresa al respecto, algo así como el marco normativo para que la cosa vaya en serio y algo, no sabemos qué exactamente, se haga (Total, si al papa Francisco se le regaló un crucifijo fundido en el símbolo del totalitarismo como es la hoz y el martillo, todo lo demás también es posible). Seguir leyendo “De ciudadela científica y tecnológica a la realidad (Los Tiempos, 2015)”

Retos del currículo universitario (Los Tiempos, 2015)

718El qué, el quién, el cómo, el cuándo, el por qué, el para qué, el para quién se enseña está reunido en ese proyecto educativo denominado currículo. El currículo universitario, es, en consecuencia, el responsable de lo que se hace y lo que se deja de hacer en el proceso de formación; de ahí la importancia que tiene la responsabilidad con la que se encare su diseño o rediseño.

De manera muy grotesca y facilona se le carga a la educación superior universitaria la responsabilidad de obtener un buen profesional, sin tomar en cuenta por ejemplo, que en Bolivia no se han hecho los esfuerzos suficientes para enlazar el perfil del Bachiller en Humanidades con el perfil del postulante a una carrera universitaria; y por otro lado, la ausencia de una Ley de Educación Superior que  guíe con argumentos técnicos la gestión del currículo, por mencionar solo dos aspectos. Seguir leyendo “Retos del currículo universitario (Los Tiempos, 2015)”

Lizandro tuvo un hijo, plantó un toborochi y escribió varios libros

328109,xcitefun-toborochi-tree-3“Regarlo, cuidarlo y verlo crecer será todo un símbolo”, me escribió Luis René hace unos minutos.

Ambos amantes de la naturaleza, Luis René y Lizandro, se habían encargado de combinar día y hora para plantar un toborochi bebé en la ladera que circunda la casa de Luis. Lizandro llegó con la luz de sus ojos, Rafael su hijo, hoy adolescente y en ceremonia rigurosa y tierna, seguro, plantaron el árbol, uno de tantos presentes que deja nuestro amigo. Seguir leyendo “Lizandro tuvo un hijo, plantó un toborochi y escribió varios libros”