“Obras estrella”…lunas y soles (Los Tiempos, 2015)


A ver. Esta semana he tenido la oportunidad de conocer en detalle la propuesta programática de dos candidatos a la Gobernación de Cochabamba, además de escucharlos y hacerles algunas preguntas y procesar sus respuestas.

Especulando pero basada en lo que se conoce hasta el momento del plan del candidato del oficialismo, me atrevo a decir que éste no tiene diferencias sustanciales con las que menciono.

¿Y cuál es el factor común al que me refiero? Las “obras estrella”, “estrellas” hechas de concreto y humo.

Mientras que los candidatos hablan de obras magníficas, millonarias y de gran impacto popular, yo me pregunto si son estas “obras estrella” las que realmente necesita la sociedad cochabambina, porque siendo honestos, una cosa es lo que la población quiere y otra -muy diferente- la que necesita.

Por ejemplo, muchos cochabambinos quisieran “obras estrella” como un estadio para 60 mil espectadores; o estarían muy felices con un festival musical “mejor que el de Viña del mar”; y no son pocos los que estarían muy de acuerdo con la construcción de un “corsódromo” mejor que el de Santa Cruz e incluso que el de Río de Janeiro, claro está; la cuestión, empero, es si necesitamos de todo esto realmente.

Los candidatos  -en su típica actitud electoralista y su lectura interesada de la realidad- prometen el oro y el moro al más puro estilo populista; actúan bajo el influjo del poder del voto que responde, está visto, al tamaño de lo que se ofrece, embarcándonos en una fórmula cuya lógica correlaciona la grandeza y luminosidad de las estrellas con la cantidad de votos.

Sin embargo y debemos estar agradecidos por ello, hay ciudadanos más sensibles y mejor ubicados que no quieren estrellas de cemento y humo y que se quedarían satisfechos con una luna que brille lo suficiente para tener una noche tranquila y un sol que les dé la energía suficiente para seguir apostando por certidumbre, solo certidumbre.

Las “obras estrella” tienen la facultad, por su parte, de dejar a los ciudadanos en una posición cómoda pero muy dañina, es esa espera a que la obra se haga, bien o mal, pero que se haga, porque finalmente -se piensa- “es su responsabilidad”, “para eso son autoridades”, “para que hagan y cumplan”.

No. Creo que es momento de escuchar propuestas que nos involucren a todos; empoderamiento le llaman. Yo quisiera saborear planes y programas que generen, a mediano y a largo plazo no importa, un verdadero cambio de actitud en los cochabambinos, y ese cambio pasa por sentirnos y hacernos responsables de nuestra ciudad, de nuestro presente y futuro.

Lo que propongo no es retórica ni son cuestiones subjetivas. Tiene la propiedad de instrumentalizarse en políticas, estrategias y acciones concretas.

Y voy a insistir una vez más y hasta el cansancio en lo siguiente: No creo que la violencia contra la mujer se combata con ojos vivos ni drones; tampoco creo que la salud del pueblo descanse en un hospital del nivel que sea; no creo que la delincuencia se acabe con cárceles modelo; no creo que la educación de los niños mejore con pizarras digitales ni que la educación superior responda mejor al encargo social a partir de la creación de más universidades; no creo que seamos mejores deportistas con un par de buzos nuevos ni estadios más grandes; en fin, no creo en definitiva en “estrellas de concreto y humo” porque estoy convencida del poder de la luz de la luna y del calor del sol.

Para acceder a la publicación de Los Tiempos:

http://www.lostiempos.com/diario/opiniones/columnistas/20150305/%E2%80%9Cobras-estrella%E2%80%9D%E2%80%A6-lunas-y-soles_293424_647428.html

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7 comentarios en ““Obras estrella”…lunas y soles (Los Tiempos, 2015)

  1. Sirbabin

    Las obras que se hacen para la vitrina, me parce que el “hueso de tu artículo” está ahí, y es ahí donde se debe poner el acento, ¡excelente! Las “obras estrella” de los candidatos son oportunistas y electoralistas… solo sirven para engatusar, es decir decirle al otro lo que puede convencerlo como son los halagos que se dicen solo para ganar la voluntad y la confianza de una persona como el vendedor consiguió engatusar al cliente para que se quedara con el coche que no le conviene. Es el discurso vacío de lo falso que rellena espacios.
    El problema que en época de elecciones vivimos una época d estrategias de penetración electoral y el argumento más penetrante será el más usado sin importar criterios de verdad;
    En la relación social Mencius (mau tze) habla de la cortesía como una forma de relación con el otro que permite llegar a un objetivo de la manera amas económica posible, es decir economizando la violencia, y dice que la cortesía obedece siempre a un principio de verdad, sin el cual se convierte en una futilidad vacía de contenido. Pero juega con los semblantes, necesariamente es decir con las “formas de sostener la verdad en las relaciones sociales”. Un punto para que nuestros políticos reflexionen quizás…

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    1. También podemos hablar de la Retórica aristotélica que tiene como una de sus estrategias la conquista del alma….”habla de alma a alma”….y di lo que la otra persona quisiera escuchar y sentir, siente lo que la otra persona sabes que puede sentir….ojalá fuera al “estilo” de Habermas y todo ese mensaje que quedara en el marco de la comunicación honesta y desinteresada.

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      1. Anomnimus

        Disculpe Ud. no quise ofenderla de ningun modo. Ud es preciosa y me encanta verla en Tv. Ud. dio la alegria al programa del Patato, pero cuando la leo, me gusta mas, y por eso le dije que prefiero leerla a verla, pues cuando Ud escribe, tiene unas formas y maneras que me hacen sonreir o enojarme cuando la leo.

        Y cuando mencionaba que debia mandar al c.. la política me refiero a que gozo tanto leyendola, que me parece que su fuerte esta en las letras (aunque en Tv, ha demostrado que se maneja con una gran soltura y firmeza)

        Y seguire gozando con leerte de nuevo.

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  2. Eduardo Chumacero

    Es muy importante la distinción que haces sobre lo que se quiere y lo que se necesita. Lo que cuenta, por cierto es esto último. Lo que se quiere está bien para la demagogia a la que nos tienen acostumbrados todos los candiatos a cualquier cargo, pero otra cosa es enfrentarse a los problemas y tratar de satisfacer las necesidades lo cual pasa, por el hecho de cambiar de actitudes y de que todos asuman responsabilidades. Mientras cada uno defienda sólo su comodidad y sus intereses las “obras estrella” quedarán allá lejos, en el cielo (como nuestro mentado Tupac Katari), sin impactos importantes en la vida de la gente..

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