Insistiendo sobre el tratamiento informativo de los hechos de violencia machista

Esta mañana un medio televisivo informaba sobre el  feminicidio de una muchacha odontóloga, crimen perpetrado por su enamorado también odontólogo quien habría admitido su culpabilidad.

Una vez más, la audiencia está ante un tratamiento informativo que flaco favor le hace a esta problemática social. Entiéndase bien que este tipo de hechos de violencia machista (extrema en este caso), no son y no deben ser considerados ni difundidos como asuntos de pareja o casos aislados o particulares. Se trata de una problemática social.

Preocupa que los medios de comunicación a través de sus periodistas no estén abordando la problemática tal cual señala primero el SENTIDO COMÚN, y luego el protocolo.

El tratamiento periodístico de la nota en cuestión (aunque no es el único caso el del medio televisivo), incurre en varios errores que a esta altura del conocimiento ya no se pueden dejar pasar por alto. Seguir leyendo “Insistiendo sobre el tratamiento informativo de los hechos de violencia machista”

Películas porno y canciones ofensivas (Los Tiempos, 2015)

video-50-sombras-de-greyLas redes sociales han informado sobre la muerte de un par de mujeres cuyas parejas las habrían sometido a experiencias sexuales similares a las que se observan en la película 50 sombras de Grey.  Se ha conocido, por su parte, que más de una ferretería en Europa estaría creando una sección de objetos sadomasoquistas, los mismos que utiliza Christian Grey en el cuarto rojo, amén de las cartas publicadas por madres, intelectuales y psicólogas que advierten sobre los efectos nocivos de la producción cinematográfica que, según los entendidos, no supera en “descripciones” a la trilogía impresa.

Mientras esto sucede en torno a las 50 sombras de Grey, en el país, se ha desatado cierta polémica por una canción interpretada por un reconocido grupo boliviano cuya letra denigraría a la mujer.

Hace 20 años, universitaria aún, asistí a un acalorado debate entre el padre Gregorio Iriarte y el comunicador Marcelo Guardia quienes discutían posturas opuestas en torno a la influencia de los medios de comunicación. En aquel entonces estaba embelesada con la Teoría de las Mediaciones de Jesús M. Barbero y lo he estado hasta ayer.

Durante 20 años he creído que la audiencia negocia el mensaje a partir de su contexto sociocultural; que es lo suficientemente capaz para hacer prevalecer su sentido de pertenencia a su cotidianidad. En esa ilusión, si me daban a escoger entre Iriarte y Guardia, era obvio que elegiría al segundo que defendía a ultranza dicha teoría comunicacional.

Pero sucede que la teoría de Barbero funciona siempre y cuando esas mediaciones también funcionen, es decir que familia, escuela, iglesia, trabajo y otras instituciones actúen como filtros entre la oferta mediática y la realidad. Está visto, empero, que estas entidades son prácticamente inoperantes en comparación con la poderosa presencia de los medios masivos; hoy mucho más que hace dos décadas, claro está.

Más apegada a la realidad que a su construcción teórica, ahora le daría mayor crédito al padre Iriarte quien en Análisis Crítico de la Realidad (1996) dice: “Es necesario que en el hogar y en la escuela se desarrolle un proceso de individualización que permita al joven ser él mimo; tener conciencia de su propia identidad  personal, social  y cultural de tal modo que pueda, libre y decididamente, rechazar todo aquello que le alíen, que lo domine, que le absorba. Que pueda enfrentar, desde el interior de su propio ser, esos “modelos” que proyectan obsesivamente valores de poder, prestigio, riqueza, violencia, consumismo y hedonismo….uno de los aspectos más importantes con relación a los efectos nocivos de la televisión sobre la niñez y la juventud es el de la identificación con los personajes”.

Con instituciones débiles y medios fuertes, los riesgos de encontrar figuras compensatorias están al alcance de un canal, una película, una canción, una 90-60-90; en fin, de lo que sea “digno” de ser imitado.

En 1890 el sociólogo y criminólogo francés Gabriel Tarde aseguró que una parte del comportamiento humano descansa en la imitación y que los valores de una sociedad se establecen, consolidan y extienden a través del proceso de la imitación.

Tarde afirma que el delito -violencia machista, por ejemplo- es un fenómeno de imitación propio de las clases bajas y medias de la sociedad por el deseo universal de superación y por la demanda de comodidad y lujo; ¿individuos sin identidad ni similitud (pertenencia) social, tal cual advierte Iriarte?

Por lo expuesto y conociendo las debilidades que aquejan a nuestra sociedad, no estaría tan segura de la “inocuidad” de las películas porno y de las canciones ofensivas que actúan como líderes sociales.

Para acceder a la publicación de Los Tiempos:

http://www.lostiempos.com/diario/opiniones/columnistas/20150226/peliculas-porno-y-canciones-ofensivas_292630_645614.html

Amor, placer y algo más (Parte III: Besos de bolsillo)

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– La llevé a su casa, me bajé del auto para que nos despidiéramos y ella me besó.

– ¿Cómo que te besó?

– Sí, me besó.

El chico sigue cenando como si nada hubiera dicho ni pasado.

A su madre hay que recogerle la quijada del suelo, se le acaba de caer. Sabe que la besucona tiene 24 y él tan solo 17…es un bebé y es SU bebé.

Su padre no dice nada mientras saborea unas uvas verdes.

– Di algo por favor, padre, ¿tú qué opinas?

– “La vida es como un sendero lleno de árboles, hay que saberlos sortear….”

– “Hasta que se atraviesa uno y listo”, dice el muchacho de 17.

La madre no entiende nada…es mujer, noooooo, no, no…es la madre y punto…no, no y punto, es madre además de esa “criatura” de 17. Seguir leyendo “Amor, placer y algo más (Parte III: Besos de bolsillo)”

El Corso de Corsos, un gran negociado

imagesUnos días previos al Corso, pasamos por la Colón y nos llamó la atención la cantidad de gente que hacía fila en la fachada del edificio de la Alcaldía; miramos mejor y observamos que eran familias completas las que estaban en la “cola” que daba la vuelta la cuadra. Serían las 17:00 horas y se alistaban para quedarse a pasar la noche en sus carpas o en lo que podían. En la misma plaza Colón se veía pequeñas carpas y mucha gente dispuesta a lo mismo.

¿Qué había sido? Estaban a la espera de poder comprar un sitio (de varios metros) para instalar sus graderías para el Corso de Corsos.

Quien escribe ha crecido al borde de la calle San Martín y con conocimiento de causa puede decir que han quedado en el recuerdo los tiempos en los que si querías ver un desfile cívico o un jolgorio como el del Corso, ibas y te parabas o finalmente te sentabas en tu sillita al borde de la acera, ya sea en la San Martín o en El Prado. Ahora no, ahora asistir a uno de estos eventos, de manera especial, el Corso, es poniendo plata porque resulta que unos cuantos ciudadanos se han avivado y en coordinación con la Alcaldía han decidido lotear cada espacio donde entra un culo sentado. Seguir leyendo “El Corso de Corsos, un gran negociado”

¿Se los advertiste?

plugin-wordpress-copy-protect-plagio1El título de esta historia es la pregunta que me hicieron tres personas: Mi hijo de 17 años, la secretaria de Dirección de Postgrado y el Director Académico de dicho Postgrado cuando les conté lo que me había ocurrido con algunos estudiantes del último módulo que di en un diplomado en Educación Superior acá en Cochabamba.

Revisando sus trabajos prácticos, identifiqué que algunos se habían dado a la tarea de pensar y escribir igual, idéntico en realidad. Ese parecido idéntico de pensamiento se llama copia o plagio, cosa que es un delito en la academia.

Por supuesto que no es primera vez que me sucede. En estos años de docente (aproximadamente 16), he tenido que lidiar en varias oportunidades con casos de plagio y  siempre he actuado igual: colocando un enorme cero, bien redondo, rojo y hermoso en la primera página o carátula del documento. Seguir leyendo “¿Se los advertiste?”

Liderazgo, propuesta y capacidad (Los Tiempos, 2015)

elecciones0947180814En pocas semanas usted y yo vamos a votar para elegir al próximo Gobernador y Alcalde. ¿Ya sabe por quién votar? ¿Va a votar por alguien o por lo que ofrece ese alguien? ¿Va a votar por lo que ofrece o por lo que puede hacer ese alguien? Es decir ¿votará por el liderazgo, por la propuesta o la capacidad? Votar por lo primero es un dilema evidente, votar por lo segundo puede resultar ser engañoso, votar por lo tercero es lo complicado; pero, en definitiva, tener  un candidato que reúna los tres componentes es un lujo que no nos podemos dar.

En unos días más, los medios masivos difundirán atractivos mensajes que tratarán de persuadirnos hasta el convencimiento; dirán que cada candidato es un líder, que tiene la mejor propuesta y que es poseedor de las mayores capacidades y competencias para llevarla a cabo. ¿Y le digo una cosa? Ojalá así sea porque digamos que las ciencias de la Comunicación y del Marketing político encuentran su límite en el producto que tratan, y porque no quisiera descartar aquello que sostiene que el pueblo es sabio. Seguir leyendo “Liderazgo, propuesta y capacidad (Los Tiempos, 2015)”

Amor, placer y algo más (Parte II: “Ganas”)

f300x0-43705_43723_0Cantidad, velocidad, rapidez, intensidad, cambio y función son algunas de las palabras que se repiten con frecuencia en el lenguaje utilizado para describir y explicar, caracterizar finalmente,  las relaciones (virtuales) que Bauman ha rebautizado como conexiones las mismas que serían, según este autor, el modelo que rige a todas las demás relaciones del hombre y de la mujer de esta modernidad líquida.

Este párrafo cierra la idea de la primera parte con la cual muchos se aburrieron aunque quizá haya habido alguien, algún desubicado como yo, que estuvo a punto de disfrutarla.

Era necesario hacerlo para entender lo que viene a continuación y que se constituye en el aperitivo, aún no el plato fuerte. Llamémosle simplemente aperitivo a esta segunda parte en la que Bauman nos convoca a repensar sobre el amor, el placer, las ganas y la muerte. Seguir leyendo “Amor, placer y algo más (Parte II: “Ganas”)”

¿Y si nos vamos a vivir a Utopía? (Los Tiempos, 2015)

OrangutanFue jurista, magistrado, parlamentario y alguacil de Londres; un intelectual humanista cuya obra fundamental explica la utopía: Tomás Moro fue encarcelado y murió decapitado por oponerse a que Enrique VIII consolidara su poder absoluto.

En 1516 escribe una obra dedicada a la utopía donde imagina y expone situaciones, espacios y diálogos de la sociedad de los utopianos, país que –además de ser una isla- se convertiría en el modelo a seguir para superar los males de la sociedad.

En su obra destaca Rafael Hitlodeo, personaje con quien desarrolla diálogos que caracterizan a la isla Utopía, y es sencillamente repugnante que 499 años después, nada haya cambiado y que sigamos, algunos locos, arriesgándonos a que se nos corte la cabeza por soñar con un mundo ideal pero obligados -mientras tanto esperamos la guillotina- a agacharla ante el abuso y mediocridad de los poderosos del poder. Seguir leyendo “¿Y si nos vamos a vivir a Utopía? (Los Tiempos, 2015)”

Para las comadres

escrito el año pasado, pero nada ha cambiado…ni cambiará. Salud.

El blog de la Molmitos

Hoy en Bolivia, se celebra el día de Comadres…con el tiempo, esta fecha ha sufrido ciertas modificaciones. Quisiera decir, evoluciones, pero en realidad, es todo lo contrario porque claro, no se puede llamar evolución al proceso que revela la involución de la especie humana.

¿Involución?

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Amor, placer y algo más  (Parte I: Relaciones líquidas)

Fui por libros sobre Pedagogía pues, entre otras cosas, la novela y ramas afines no son lo mío, suficiente con la realidad política del país.

Encontré uno que me llamó y lo compré porque vale la pena reestudiar a Vigotsky y su constructivismo social, después de todo, es una de las bases de nuestra actual Ley de Educación. No lo he leído aún porque me he dejado seducir, quizá enamorar, por otra joyita que encontré en las puertas de la librería Yachaywasi en pleno San Miguel de La Paz: “Amor líquido, acerca de la fragilidad de los vínculos humanos” de Zygmunt Bauman y a su lado reposaba otrito interesting también de Bauman: “Sobre la educación de un mundo líquido”. Compré los tres y me dije “bueno, después de todo una salida a comer el domingo vale más que estos tres ejemplares, la diferencia es que la salida del domingo engorda las carnes y los libros enriquecen el pensamiento”. No hay dónde perderse, aunque según el autor en cuestión, he tomado una decisión impropia para estos tiempos…líquidos.

Pero !vaya!, al punto…al punto con Bauman y su amor líquido. Seguir leyendo “Amor, placer y algo más  (Parte I: Relaciones líquidas)”

Abogado Llauchero

La estación de la línea amarilla de Mi Teleférico en la ciudad de El Alto (La Paz, Bolivia), está mejor que hace algunos meses. Ya está acabada aunque le vendrían bien unas flores rosaditas como las que el Cholango jardinero hizo poner en algunas áreas verdes de Cochabamba. El contexto se ve muy pálido, muy color cemento, color asfalto, color áspero, color inacabado…pero ahí está la estación, toda imponente, amarilla y moderna, en medio de una pobreza aparente y real.

Llegamos. Mi marido me tenía prometida una Llaucha, me encantan y él lo sabe y sabe también que soy capaz de desafiar a mi inútil páncreas por una de esas empanadas jugosas y calientes. Seguir leyendo “Abogado Llauchero”

“Poema para leerse con una sola mano”

Ella publica un poema erótico; él lo lee una y otra vez y decide comentar: “Un poema para leerse con una sola mano”.

No falta quien se eriza pero no de deseo; se escandaliza por las palabras de él…pero no por las de ella, la poetisa.

¿La magia radica en lo que se escribe o en lo que se interpreta? ¿Es la fuerza del mensaje o el poder de la imaginación?

Nadie se escandalizó por lo que ella escribió…era erotismo puro, fino pero puro y hermoso, sublime, sensual y sexual…como para releerse con una sola mano.

Hubo quien se ruborizó ante la sinceridad del hombre que solo se antojó de sexo. ¡Inmoral el sujeto!

El impúdico vuelve a leer el poema cien veces y con una sola mano; la escandalizada mujer inmóvil frente al poema, se sube la falda, desplaza su calzón, posa los dedos relajados en su intimidad y hace lo que cree necesario en una sinfonía de sensaciones que solo ella escucha.

Mientras esto ocurre alrededor del poema, la escritora se ríe mirándose en el espejo de una peluquería de barrio donde todos los viernes suelen cepillarle su rubia melena.