Hombres mancos (Los Tiempos, 2014)

1234206111910_fEn la fila, mujeres maduras, profesionales y con solvencia intelectual y económica esperan que haga lo mismo que ellas. ¿No le vas a servir a tu marido?, me pregunta una de ellas, las demás bajan la mirada. “No, él se puede servir sólo, ningún manco”. Puedo adivinar lo que piensan: qué mujer más engreída que no atiende al esposo como debería.

Un tío trepado en años no sabe con cuántas cucharillas de azúcar toma el café. Nunca se ha preparado una taza de tinto porque primero se lo hizo su madre, luego su esposa y ahora su hija. Aunque los dos brazos le cuelguen, es un perfecto manco; un manco dependiente de mujeres. Seguir leyendo “Hombres mancos (Los Tiempos, 2014)”

¿Autodidactismo = masturbación? Surge una cuarta categoría

love-brain-225x300Se ha hecho una maña. Cuando comienzo un curso y me presento a mis estudiantes les declaro mis pasiones y les digo que ojalá podamos “hacer el amor”, que yo quiero hacer “el amor” con ellos…silencio provocado y prolongado…me divierto.

¡Hay que ver sus reacciones! Se miran, se avergüenzan, se ríen, se sonríen en silencio, se confunden en evidencia, se alertan, se motivan. Y bueno, cada docente tiene su manera de motivar a sus estudiantes. Ésta de ofrecerles amor funciona…es perfecta, tanto que podríamos tomarla como tema de tesis de Pedagogía. Seguir leyendo “¿Autodidactismo = masturbación? Surge una cuarta categoría”

“Estamos por encima”

reconciliación2-677x300Entré al salón velatorio y él estaba ahí, en una esquina, sentado junto a Cristina, su colega. Me incomodé, seguro él también lo hizo.

Hace nueve años dejamos de saludarnos; las diferencias políticas nos arrebataron lo cortés y lo valiente. Él, hermano de uno de los políticos más influyentes del actual gobierno; yo,  periodista sin pelos en la lengua. Seguir leyendo ““Estamos por encima””

Acariciando la muerte (Los Tiempos, 2014)

 No todo tiempo pasado fue mejor. Le perdí el miedo a los muertos el martes cuando presencié la partida de mi suegro. Dejó de respirar para comenzar a suspirar, como agradeciendo el momento, momento infinito y eterno que supimos aceptar.

“Ya está, se ha ido…está tranquilo”, dije mientras trataba de encontrar latidos en su pecho o un reflejo en su vientre descubierto. Fue un momento demasiado intenso y por eso mismo indescriptible, simplemente indescriptible.

Mis hijos estaban en la casa, el mayor asistía al desenlace y había que mantener la calma a pesar de estar viviendo la muerte de un ser querido. Seguir leyendo “Acariciando la muerte (Los Tiempos, 2014)”

Cuando lo que te rodea es suficiente

Después de 32 años nos reunimos para (re)conocernos y gozar, gozar -esta vez- de los recuerdos.

Nos encontramos igualitos a nuestros papás…qué cosa interesante pero al mismo tiempo natural, pues ahora tenemos la edad que nuestros padres tenían cuando nos conocimos en aquel pasaje y nos hicimos grandes amigos.

Nos abrazamos, recordamos y reímos, reímos mucho sobre todo de las travesuras que planeamos y ejecutamos  juntos.

Es que -ahora que lo pienso- aquello que nos rodeaba era suficiente: Seguir leyendo “Cuando lo que te rodea es suficiente”

Mi diabetes y yo (Segunda parte – 20 meses de “disfrutarla”)

Mañana cumplo 20 meses de diabética. En este tiempo mi vida ha dado un giro de 180 grados. He perdido 33 kilos, se me ha caído el cabello, me ha fallado la vista por alrededor de 3 meses, y he sentido muchos cambios físicos que me han dado miedo, terror para serte franca.

Lo más grave ha sido eso, el miedo, lo psicológico, incluso hubo un tiempo en el que solo me alimentaba de lechugas y unos granos de arroz. Fue cuando perdía 3 kilos por semana.

Mis controles son periódicos y ahora no solo debo cuidar la diabetes, también mi peso y mi salud mental. Había sido difícil incluso para quien se consideraba una persona “fuerte” y de “batalla”.

Soy rigurosa con el tema. Me la diagnosticaron cuando tenía 40 años y me dije: “ok, si no te cuidas te morirás pronto y jodida”, entonces, no había tiempo que perder, sobre todo porque ya había sentido que mi cuerpo comenzaba a ponerse caprichoso.

Ahora siento que estoy sana y lo estoy. Sigo con diabetes, no se cura, es para toda la vida. Pero sí se controla y se lo hace con una sola cosa: voluntad.

Me alimento diferente, mejor; hago ejercicios todo los días; y me controlo una o dos veces a la semana. Y estoy bien y me siento bien…yo digo, “ahora estoy sana”.

Lamentablemente, una vez metida en la salsa, sé que la mayoría de los diabéticos no se cuidan como deberían…porque no quieren. Subestiman la condición y siguen llevando la vida que llevaron siempre. Los síntomas no tardan en aparecer cuando no cuidas tus niveles de azúcar en la sangre…y es mortal. ¿No vale la pena un cambio?

Te cuento esto porque ahora que padezco esta condición comprendo recién lo mal que actué durante tantos años de vivir “la vida loca” y de pensar que a mí nunca me pasaría. Me pasó y fue espantoso: sentir que tu cuerpo casi no te pertenece porque no lo puedes dominar siendo él el que te domina a ti, que bajas de peso de manera descontrolada, que pierdes la visión, en fin…una serie de síntomas horribles.

Ahora no puedo comer muchas cosas, demasiadas quizá, y no lo hago, pero es lo de menos, es mas, pienso que todos deberíamos comer como diabéticos; es decir, sano, muy sano….no es demasiado difícil, se puede y te acostumbras.

Tenía hígado graso, hoy no lo tengo. Durante un año sufrí de calores infernales, no los he vuelto a sentir. No podía caminar, hoy troto y corro si quiero.  Dormía todo el tiempo, hoy estoy con más energía….!para qué te cuento!

No debe haber condición más fácil de controlar, en esta fase, claro está; pero eso depende de cada uno y yo he decidido que esto no me va a ganar. ¿Estamos bien?

Hoy (14 de noviembre) es el día internacional del diabético….!y voy a celebrar!  Lo hago contándote mi experiencia para que a ti no te suceda.

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Esta era yo, pocos meses antes de que la diabetes se manifestara. Pesaba 90 kilos.

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A una semana de presentar el primer síntoma de diabetes. Seguía pesando 90 kilos.

Árboles caídos, otra ironía (Los Tiempos, 2014)

“Los árboles parecía que se iban a caer con el viento tan fuerte”…y se cayeron. Decenas  se vinieron abajo, fueron arrancados de la tierra y quedaron tumbados sobre el suelo, viviendas, negocios y automóviles.

Todo el caos vivido simulaba escenas de una película sobre el fin del mundo o imágenes de un documental de alguna tragedia climatológica en el Caribe; pero no era ficción cinematográfica ni ocurría a miles de kilómetros de aquí. Los hechos se registraban en Cochabamba mientras sus habitantes -acostumbrados a los “soplidos” de agosto- miraban extrañados y temerosos, en pleno noviembre, cómo la naturaleza reclamaba dolida. Seguir leyendo “Árboles caídos, otra ironía (Los Tiempos, 2014)”

Niña grande

4557198259294055Esperó con ansias hacerse mujer; sentía especial curiosidad por descubrir las sensaciones que su cuerpo le reservaba. La  la niña grande de cuerpo y sueños se sabía diferente; no encajaba en su edad ni en los juegos que obligada compartía con las demás niñas. Sería porque  era una niña grande, una mujer atrapada en apenas once años, ese corto tiempo que se vino intenso y de manera brusca, tanto que no alcanzó a percatarse de los peligros de su aparente madurez.

Es posible que el viejo ése haya sido el culpable cuando una tarde de sol cansado, ella atravesó una puerta oscura que jamás debió. Seguir leyendo “Niña grande”

Resultados de la falta de coordinación entre sectores

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primera cuadra

Primera cuadra -de norte a sur- , retiro con césped, bien cuidado, recortado y regado. Árboles recién plantados y protegidos con cercas de madera.

Canal limpio y despejado, útil para su fin. Obra ejecutada por privados.

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vista de la segunda cuadra

Segunda y tercera cuadra –en la misma dirección- retiro sin césped, descuidado, escombros, basura, desechos, pastos secos, piedras.

Canal sucio, olvidado, no útil para su fin. Obra a cargo de la Alcaldía.

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cuadra correspondiente al ingreso del parque

Cuarta y última cuadra –en la misma dirección- césped más o menos crecido, zona mantenida de vez en cuando para guardar, seguramente, las apariencias pues constituye el ingreso a un parque público entregado con gran alboroto por más de un Alcalde.

Final del canal, la bocatoma luce atascada con las piedras y escombros que el agua trajo a su paso y fuerza; no útil para su fin.

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bocatoma atascada con piedras y escombros, inservible

Sin pretender ser liberal creyendo de manera errónea que el Estado no sirve para nada –cosa que no es cierto y en lo cual no creo-, ésta es una muestra de la eficiencia de lo privado sobre lo público, pero es también, una demostración clara y patética de lo que no se logra sin el apoyo del Estado…al final del camino, por mucho esfuerzo privado, si el Estado no hace su parte, su trecho, su cuadra, la meta es inalcanzable, no sirve, no es útil, y el sistema ha fracasado.

DSC_4446Estas cuadras nos grafican la falta de diálogo entre sector privado e instancia pública; señala  que para la autoridad el principal motivo no es la utilidad de la obra, sino cuánto pueda lucirse con ella….refiere  que lo fundamental no importa siempre y cuando se le dé al pueblo  pan y circo: ahí está el parque, la bocatoma no funciona y al no funcionar, el agua encuentra otros cauces dañando la carpeta asfáltica…pero el parque está ahí…y el desastre también.

Nos muestra que a alguna gente le importa poco este tipo de asuntos “estéticos” y que  la otra gente (a la que sí le interesa) no tiene los medios para quejarse.

Nos enseña que privados y públicos viven de la apariencia.