¿Qué hacemos con los “ignorantes”? (Los Tiempos, 2014)


freire998
Paulo Freire – Educador y Pedagogo brasileño.

No pocos bolivianos creen que Evo Morales reúne el voto de la masa ignorante convirtiéndose en el legítimo representante de la más viciada oclocracia.

Bajo esa lógica tendríamos que asumir que alrededor del 60% de los bolivianos es ignorante. Asumiendo esto como posible cabe preguntarse qué hacemos con ellos porque queda claro que si la mayoría de la población pertenece a esa categoría, a la minoría le corresponde denunciar tal inmoralidad y actuar en consecuencia, no vaya a ser que la complicidad y el silencio la posicione en un nivel inferior.

Paulo Freire, educador brasileño, nos proporciona reflexiones pertinentes al respecto y lo primero que señala es que no podemos “estar en el mundo con las manos aguantadas”, dejando existir a la miseria humana, aquella con rostro de sometimiento y opresión.

Freire nos convoca a “evitar la resignación, denunciar cualquier situación deshumanizante y anunciar su superación”, es decir, intervenir en la realidad lo cual implica “desafiar a los grupos populares para que perciban críticamente la violencia y la profunda injusticia que caracterizan su situación concreta”.

Resulta comprometedor hacerlo porque hurgar la verdad sobre todo cuando nos invade el convencimiento de que nuestra verdad es absoluta, es siempre un riesgo si no una fatalidad.

Cuidado, primero debemos ser capaces de comprender la verdad de los demás. Antes de llamarles ignorantes, ratas, oportunistas, prostitutas, vendidos al alcohol y la fiesta y a unos cuantos metros de asfalto, estamos en la obligación de formarnos una lectura de su mundo, ese saber hecho de experiencias; si no somos capaces de leer estos significados podemos considerarnos más ignorante que aquellos a los que llamamos de lo mismo.

La ignorancia no tiene que ver con la falta de un título universitario, tampoco con el color, olor y sabor de la piel ni con cuanto conocimiento se tenga de Historia y Geografía. Saber leer y escribir no nos saca de la ignorancia; el lenguaje culto no nos libera si no está acompañado de la facultad para comprender la realidad, asumirla, denunciarla  y superarla; no expulsa esa “sombra invasora” de la que solo es capaz de despojar la capacidad para ser autónomo y responsable.

Esa responsabilidad no es solo para con uno mismo, sino, especialmente, para con los demás. ¿Cómo asumimos esa responsabilidad? ¿Cuán responsables nos sentimos y qué hacemos en consecuencia? ¿Cuánto nos importa la liberación de los otros? ¿Y la nuestra, somos libres, acariciamos esa autonomía, hemos sido capaces de romper nuestras propias cadenas? Si creemos que sí, no temamos salir lastimados por ese al que llamamos ignorante y mostrémosle el camino de su liberación.

“Mi voz tiene otra semántica, tiene otra música. Hablo de la resistencia, de la in-dignación, de la justa ira de los traicionados y de los engañados. De su derecho y de su deber de rebelarse contra las transgresiones éticas de que son víctimas cada vez más”, pregona Freire a quien podríamos tomarle la palabra para convertirnos -cada uno de nosotros- en pedagogos, sí, profesores, tarea que implica aprender y enseñar.

“Soy profesor en favor de la decencia contra la falta de pudor, en favor de la libertad contra el autoritarismo, de la autoridad contra el libertinaje, de la democracia contra la dictadura de derecha o de izquierda, soy profesor en favor de la lucha constante, contra cualquier forma de discriminación, contra la dominación económica de los individuos o de las clases sociales, soy profesor en favor de la esperanza que me anima a pesar de todo” (Freire).

¿Asumes el reto de dejar la crítica y el juzgamiento para convertirte en profesor?  Bolivia lo necesita.

Para acceder a la publicación de Los Tiempos:

http://www.lostiempos.com/diario/opiniones/columnistas/20141016/que-hacemos-con-los-%E2%80%9Cignorantes%E2%80%9D_277800_611244.html

Anuncios

4 comentarios en “¿Qué hacemos con los “ignorantes”? (Los Tiempos, 2014)

  1. hadazul

    Solo estaba tratando que se hicieran una pequeña imagen de como piensan algunos chilenos sobre el gobierno del presidente Evo.El tema que mas a sonado sobre Bolivia en Chile es, definitivamente ,la demanda en la Haya .Esta temática a vuelto a recordar que existe un país llamado Bolivia.Suena frio que con una política de gobierno se mire a nuestro país limítrofe que tan olvidado estaba por parte de las relaciones internacionales y los medios.En relación a nuestros gobiernos podriamos decir lo mismo falta mas dialógica.

    Le gusta a 1 persona

  2. hadazul

    hola! navegando por Internet buscando información referente a la vida social y cultural en Bolivia me encontré con tu blog. Yo soy Chilena y la ultima semana de octubre viajare por primera vez a Bolivia,por lo que he buscado información sobre la sociedad boliviana pero desde la perspectiva de ustedes mismos.En tu articulo señalas “No pocos bolivianos creen que Evo Morales reúne el voto de la masa ignorante convirtiéndose en el legítimo representante de la más viciada oclocracia” Puedo corroborar que en Chile ese discurso tiene gran fuerza ,un gran numero de la población tiene una percepción de que Evo Morales es un “populista” que arrastra a la masa con sus ideas izquierdistas.Esta percepción se acrecienta con el tema de la demanda marítima en la haya.Todos sabemos que esta temática Evo la impulso como política de gobierno.Claro que están también los que piensan que Evo lo ha hecho bastante bien ,que tiene una mayoría de apoyo en su pueblo y que es perseguido por las clases dominantes que no lo dejan desarrollar sus ideas al máximo.

    Me gusta

    1. Evo ya no representa a la izquierda y menos a esa izquierda chilena de la cual seguro me refieres. Evo no es perseguido por nadie, al revés, él persigue a varios. Lamentablemente, lo de la demanda en La Haya es una política de gobierno y no de Estado, pero es una política -según yo- empleada de vez en cuando..por eso es de gobierno y no de Estado. Evo lo ha hecho bastante mal, y lo ha hecho bastante bien…una dialéctica un poco extraña pero que funciona…aunque muchos quisiéramos que fuera menos dialéctica y más dialógica.

      Me gusta

  3. Pingback: ¿Qué hacemos con los “ignorantes”? (Los Tiempos, 2014) | El blog de la Molmitos

¿Quieres comentar?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s