El tratamiento periodístico de la violencia machista (Los Tiempos, 2014)

81AB9B8439EE60AF8D72B78FFD[1]Diferentes hipótesis se manejan en torno al incremento de los casos de violencia de género en el país, particularmente de la violencia machista extrema que acaba en feminicidios. Algunos sostienen que no hay tal incremento y que solo se trataría de un fenómeno mediático; es decir, los medios de comunicación visibilizan una realidad que siempre ha existido.

Lo concreto es que a diario la prensa informa sobre hechos de violencia de género; nos preguntamos ¿cómo percibe la población ese tipo de información?, ¿en qué medida la cobertura periodística previene este problema social?, ¿qué efectos produce esa suerte de “bombardeo” diario en la población?, ¿su tratamiento periodístico es el adecuado? Seguir leyendo “El tratamiento periodístico de la violencia machista (Los Tiempos, 2014)”

La Feria del precio y peso justos…habíamos vivido engañados.

9001997-varias-frutas-y-verduras-en-forma-de-apple[1]A ver. Resulta que habíamos vivido engañados comprando caro y a peso injusto. Tanto es así que al Ministerio de Desarrollo Rural se le ha ocurrido realizar la Feria del peso y precio justos. Lo primero que pensé cuando escuché de estas ferias que esta cartera de Estado realiza en todo el país -como circo itinerante-  es que me habían estafado toda mi vida, que había estado comprando caro y a un peso mentiroso…!Increíble!

Las ferias han entrado de moda hace ya algún tiempo. Corrijo, no están de moda, se han vuelto una costumbre, entonces.  Los cochabambinos, tan querendones de nuestras costumbres sobre todo culinarias, adoramos las ferias que han alcanzado fama y fortuna, un éxito incuestionable, quiero decir….a pesar de todo. Seguir leyendo “La Feria del precio y peso justos…habíamos vivido engañados.”

Conversaremos sentados en una nube (en respuesta a un muerto)

Anoche, paseando por Google, encontré en un blog, un artículo sobre mí. Y digo sobre mí porque de eso trataba aunque intentaba camuflarse en un texto que escribí hace dos años y medio. En realidad la nota publicada en ese blog también había sido escrita y subida hace el mismo tiempo.

Me sorprendió el título porque me relacionaba de manera dañina, tendenciosa y provocativa con una figura política. El relato era realmente duro, maligno, había más adjetivos que artículos, sujetos y verbos, además de comas y puntos seguidos…apelaba a calificativos que habrían infartado a cualquiera.

El contenido es irreproducible. Es maligno,  morboso,  bajo, muy bajo. Quien lo escribe no me ha conocido aunque sí me ha leído y mucho, incluso se había tomado el trabajo de reunir citas de varios artículos míos durante mucho tiempo. Seguir leyendo “Conversaremos sentados en una nube (en respuesta a un muerto)”

El Peluquero

1126-1366298064[1]Este cuento me lo acaba de enviar mi amigo Eduardo Ch. me permito subirlo al blog porque explica perfectamente una realidad que, felizmente, depende de nosotros para que cambie. Eso fue lo que quise decir en mi columna de hoy y en muchas cuando protesto en contra del abuso de poder de los políticos.

Tengo algunos amigos políticos, tenía más, ahora ni me saludan…y con razón, claro. ¿Quién quiere ser amigo de una persona como yo que no tiene problema alguno en decirle en su cara lo que pienso y siento sobre su accionar? 

Para seguir perdiendo la amistad de quienes aún me saludan con una wistu sonrisa, va estito con mucho cariño como de costumbre: Seguir leyendo “El Peluquero”

Te propongo (Los Tiempos, 2014)

humanismo_a[1]“Anda más lejos”. “Deja la crítica y propón algo”. “Por qué te quejas siempre”.

A ellos, que seguro representan el sentir de buena parte de mis lectores, les digo que no me corro de proponer; vamos con la propuesta ahora pero les confieso que lo hago con miedo. Sí, miedo porque el sonido de las encuestas perfila un boliviano satisfecho con un Gobierno que nos conduce hace nueve años y que se predispone –en posición escandalosamente cómoda- a gobernarnos por varios períodos más.

¿Mienten las encuestas? Yo les doy todo el crédito a los datos, que entre otras cosas revelan la misma tendencia, porque veo, escucho y siento que gran parte de los bolivianos se siente a gusto con Evo Morales. Seguir leyendo “Te propongo (Los Tiempos, 2014)”

A los imbéciles hay que agradecerles su existencia

¡Gracias a que existen imbéciles, los seres humanos nos podemos dar cuenta de tanto y tanto! 

Hoy quiero agradecer a los imbéciles por existir. Me he dado cuenta que su existencia y aporte a la sociedad es vital y fundamental para marcar la diferencia.

Si no fuera por ellos, creeríamos quizá que a las mujeres las violan y las matan porque andan con un letrero en el culo que dice “para que me violes, me mates, o ambos, lo que se te antoje”.

Creeríamos que una mujer de 26 años, médica y con un futuro prometedor, se la viola y mata por eso mismo; que a una discapacitada se la viola por discapacitada, que a una anciana se la agrede por anciana; que a una niña de 5 años se le hace sexo oral porque tiene 5 años; que a una de 15 se la embaraza porque tiene 15 años; que a una hermana se la viola porque es hermana, que a una esposa se la pega porque es esposa, que a una hija se la insulta porque es hija…la lista de  imbecilidades que cree un imbécil es interminable. Seguir leyendo “A los imbéciles hay que agradecerles su existencia”

Mi mano y su corazón

Caballos-Corriendo_Imagenes-de-Animales_09[1]Ahí estaban los dos. Sólo se tenían el uno al otro. Nadie más con ellos. Llegamos nosotros y nos maravillamos con su presencia, mi hijo más que yo.

Los miré y me llené. ¿Quién hizo esto? Tan grande, tan hermoso, tan perfecto, me pregunté. Eran fuertes, grandes, soberbios. Un cuerpo hecho de fuerza y energía, de perfección si no fuera por un alma triste y sufrida por el abandono, así lo expresaban sus ojos.

Quería hablarles…y les hablé. Quizá me entendieron, es probable que sí y que por un momento haya copado su existencia.

Mi hijo no quería acercarse, demasiado grandes para su tamaño. Extraños para su hábito; pero los miraba fascinado. “Qué grandes, qué bellos”, me dijo extasiado. Seguir leyendo “Mi mano y su corazón”

¿Somos una sociedad líquida? (Los Tiempos, 2014)

3599[1]Es posible que con sus reflexiones sobre la modernidad líquida, el sociólogo y filósofo polaco Zygmunt Bauman, explique tantas situaciones que hace tiempo inquietan mi alma más que mi mente.

Hace unos días, un hecho de la cotidianidad me convocó a buscar -con notable desesperación- algo que me explicara lo difícil que se ha hecho convivir. No podía estacionar tampoco quedarme en doble fila. Mandé a mi hijo mayor a buscar a sus hermanos mientras yo aguardaba en el auto. Inmediatamente una señorita con chaleco naranja me dijo que tenía que retirarme. “No puedo, pero ya me voy, debo recoger a mis hijos”, respondí. “Ése es su problema, muévase”, me ordenó. Me agredió y agredí. Fuimos incapaces de dialogar y entendernos.

“El ser humano está perdiendo las habilidades de convivencia porque siente que la felicidad es un deseo individual y ya no una aspiración del conjunto del género humano; se siente más seguro solo que en sociedad”, dice Bauman. Seguir leyendo “¿Somos una sociedad líquida? (Los Tiempos, 2014)”

¿Qué es vivir? (Sacado de una noche agitada y de las preguntas de un joven coqueto).

–         ¿Trae algo más abrigado? La Paz estaba con 1 grado.

–         Si, aunque estoy en tránsito a Cochabamba y además en la terminal no se siente el frío.

–         Pensé que era de Cobija, ¿qué hace acá?

–         Trabajo en la U.

–         ¿Es docente de pregrado?

–         No, de postgrado.

–         ¿Tan joven y es docente de postgrado? Usted no ha vivido.

–         No soy tan joven (me sonrío por la atención del joven conversador), ¿qué edad me calcula? (me gana la horrible vanidad).

–         El muchacho de camisa blanca y pantalón azul, me mira de reojo y miente: 28.

–         (No puedo disimular el halago, me río a carcajadas y me sonrojo después). Voy a cumplir 42, le digo.

–         ¡Wow!, exclama. ¿Qué hace para mantenerse?

–         Río, me modero pensando que el ñatito se está pasando de coqueto y miento: Estudio, le respondo a secas pero con una wistu sonrisa.

–         Ahhhh…entonces definitivamente no se ha divertido.

–         Claro que lo he hecho, de lo contrario estaría hecha una vieja, le digo, y para cortar sus posibles pretensiones, añado: tengo un hijo que va a cumplir 17 (como si eso fuera un impedimento para el varón insistente, pero en este caso funciona porque el joven “azafato” que está más cerca a la edad de mi hijo que a la mía, se siente en conflicto existencial), me vuelve a mirar y se retira con un amable y sonriente “permiso”.

Me quedo sola, me abrocho el cinturón, apoyo la cabeza  y me pregunto qué es vivir. Seguir leyendo “¿Qué es vivir? (Sacado de una noche agitada y de las preguntas de un joven coqueto).”

Vivir en un eterno pedo

Woman Holds Her NoseSalir de casa hacia el colegio es estresante, pero lo ocurrido la otra mañana hizo de esta rutina algo sobrecogedor…y estresante. 

Nos subimos al pequeño automóvil blanco mis tres hijos y yo, y de pronto: Mmmm….!mierda!  ¿Quién se tiró un pedo?, preguntó mi hijo mayor que apenas alcanzó a hacer la pregunta tuvo que salir apresurado del auto pensando que la arcada acabaría hecha materia. Mis hijitos no son melindrosos debe ser porque tienen la sana costumbre de cuando se les cae algo de comer  al suelo -por ejemplo-  lo recogen, le echan un soplido y se lo meten a la boca (y no me miren a mí que nada tengo que ver con esa malacrianza); pero esta vez había que ver la cara de los chicos, era de arrebato, de confusión, de terror y de asco. Y la mía de desconcierto total.

A la pregunta ¿quién se tiró un pedo?  la respuesta inmediata y disculpadora. “Yo no”, dijo el del medio;  “yo tampoco”, dijo el menor, solo quedaba yo que tuve que decir la verdad: “yo menos”. Nadie se había tirado el pedo o para ser más elegantes el gas (qué cursi ¡gas!)…pedo nomás en casa, puff entre amigas fifilonas; una mirada de locos entre extraños. Seguir leyendo “Vivir en un eterno pedo”

Maestros y Doctores (Los Tiempos, 2014)

educacion-incario[1]Interesante la lectura que este medio publicó el 6 de agosto bajo el título La Bolivia que Soñamos, separata que muestra el estado ideal de la Bolivia que sueñan al menos once sectores de la sociedad.

Los resultados diseñan un país productivo e industrializado, con un mejor sistema de justicia y una administración transparente, menos pobre y más oportunidades para todos, inclusivo, en síntesis.

Llama la atención que temas fundamentales como educación y el respeto a la vida, la equidad de género y la no violencia en contra de la mujer, ocupen lugares tan postergados. Estos aspectos son mencionados apenas por algunos actores y pocos políticos.

Un candidato a Senador por Cochabamba dice que le interesa mucho la educación de los bolivianos y que si fuera autoridad haría que se invierta  más y mejor en educación para que “todos tengan una Maestría y un Doctorado”.  Seguir leyendo “Maestros y Doctores (Los Tiempos, 2014)”