“Chatura moral” (Los Tiempos, 2014)


amoral[1]¿Qué puede llevarnos  a justificar aquello que,  por donde se lo mire, no merece razón alguna?

El mundo vio cómo el delantero uruguayo  Luis “Perro” Suárez se lanzaba sobre el hombro del jugador italiano G. Chiellini y le propinaba un mordisco, el tercero en el curriculum vitae del goleador charrúa. A pesar de las imágenes que otorgan semejante evidencia, los delegados del fútbol de ese país se han atrevido a poner en duda el “incidente” y a justificarlo.

¿Tal esfuerzo no solo por minimizar el hecho sino desvirtuarlo, se debe a la algarabía, intereses, patriotismo o lo que fuere que despierta la pasión futbolera? No, responde a una “chatura moral” que carcome principios y razones.

Con el mismo esfuerzo con el que se ha intentado disculpar al jugador uruguayo, el Canciller boliviano David Choquehuanca y el presidente de la Cámara de Senadores Eugenio Rojas en cuyo historial se anota cierta experticia en degollar perros, se esmeran en justificar el cambio del reloj del Palacio Legislativo cuyas manecillas ahora giran en sentido contrario.

El “reloj del sur” denominado así por el mismísimo señor Presidente del Estado “es el símbolo del cambio político en Bolivia” y pretende “revalorizar la cultura propia” además de ser una iniciativa “creativa” que sugiere que “nuestro norte es el sur” y que debemos estar “orgullosos de nuestra tecnología y usarla”, han dicho con firme convicción las autoridades citadas a las que se suma el Presidente de la Cámara de Diputados.

Otra. El comandante regional de la Policía del trópico Julio Mendoza ha puesto su cargo a disposición porque se niega a participar de las tareas que, en coordinación con el Control Operativo Aduanero COA, llevan a cabo para secuestrar vehículos chutos: “Es una misión imposible (…) la Policía no está para perseguir a los propietarios de estos motorizados que se constituyen en una herramienta de gran necesidad para esta gente (…) No puedo  enfrentarme a mi pueblo o enfrentar al pueblo con mis policías puesto que sacar todos los vehículos indocumentados iba a ser imposible”, puntualizó Mendoza quien tampoco cree que “sus policías estén para perseguir a los productores de hoja de coca”.

Más chaturas. El escenario electoral que se vive en Bolivia pone de manifiesto, una vez más, que la historia, por más aleccionadora que sea, no ha dejado ninguna enseñanza en “la oposición”. La chatura moral les impide a estos líderes una lectura de las verdaderas necesidades de los bolivianos, de aquello que realmente aqueja a nuestra sociedad y en lo que deberíamos incidir en procura de una transformación salvadora.

Devolviendo aviones y otros artículos de lujo no solucionaremos el problema mayor, esa incapacidad de conformar una comunidad de esperanzas, ensueños e ideales que para José Ingenieros es el único camino hacia la construcción de una patria: “La patria tiene intermitencias: su unidad moral desaparece en ciertas épocas de rebajamiento cuando se eclipsa todo afán de cultura y se enseñorean viles apetitos de mando y de enriquecimiento”.  Pregunto ¿cuándo acabará esa época? Nunca, mientras no seamos capaces de vivir de nuestro esfuerzo, de buscar la perfección, de arriesgarnos a perderlo todo para conseguir vivir en comunión con un ideal, de apostar por la educación, de actuar con pasión…

Si bien la mediocracia es una co-responsabilidad que revela la chatura moral de un colectivo, no está demás pedirles a quienes se arrogan el título de “padres de la patria” sean capaces de mostrarnos el camino; de lo contrario, quédense en sus casas porque “los políticos sin ideal marcan el cero absoluto en el termómetro de la historia”.

Para acceder a la publicación de Los Tiempos:

http://www.lostiempos.com/diario/opiniones/columnistas/20140626/%E2%80%9Cchatura-moral%E2%80%9D-_264410_578978.html

Anuncios

2 comentarios en ““Chatura moral” (Los Tiempos, 2014)

  1. Jose

    La chatura moral no es de los políticos, sino de la sociedad que los engendra y los promueve a cargos de responsabilidad, ya sea en el gobierno o en la oposición. Parte de esa chatura es la facilidad con que ponemos los defectos evidentes en el lado del otro, en cualquier lado que pertenezca a “todo el resto menos yo”.
    La sociedad necesita más introspección, necesitamos más auto examen. Más RESPONSABILIDAD sobre la conducta propia. Aunque pueda parecer que decir que todos somos culpables es lo mismo que decir que nadie lo es, nunca una clase política puede salir buena si surge de una sociedad sin ideales, sin metas, sin ejemplos a seguir, sin norte, donde todo da igual.
    Muy bueno el artículo.

    Le gusta a 2 personas

    1. José, si bien se suele sentir (y actuar en función de ello) que lo que es de todos es de nadie, en este caso, la expresión “co-responsabilidad” debería ser entendida en toda su amplitud y seriedad. La respuesta está en todos nosotros como responsables de construir patria, y eso pues comprende demasiado, comenzando por saber elegir a nuestros representantes…imbéciles, ineptos y ladrones siempre van a existir, depende de (todos) nosotros no darles oxígeno.
      Valoro siempre tu participación. !Gracias!

      Me gusta

¿Quieres comentar?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s