Un Derecho que da miedo (Los Tiempos, 2014)


imagesCAT24252En 1985 el jurista alemán Günther Jakobs acuña una expresión polémica y hasta contradictoria desde la Teoría del Derecho Contemporáneo, pero no por ello falaz: Derecho penal del enemigo que en criterio de su colega Manuel Cancio Meliá, se sustenta en el derecho simbólico y en el resurgimiento del punitivismo.

En el derecho penal del enemigo la función manifiesta de la pena es la eliminación del peligro, no la contradicción; es un derecho de autor, no de hecho, es decir, penaliza al autor sin que prime necesariamente el delito porque la punibilidad se dirige hacia el aseguramiento frente a hechos futuros y no a la sanción de hechos cometidos;  establece penas desproporcionalmente altas; relativiza e incluso suprime las garantías procesales; las leyes son sancionadas con una rapidez inusitada a riesgo de dejar en el camino contradicciones sino vacíos; y finalmente –esto resulta especialmente irónico–  no siempre se aplica por su carácter amedrentador.

Con este instrumento, dice Jakobs, el Estado no habla con sus ciudadanos, sino amenaza a sus enemigos quienes son lo más parecido al demonio.

Cancio caracteriza el derecho simbólico como un derecho que integra estrategias de Mercadotecnia, a lo que yo agregaría Comunicación Política y Psicología de Masas, disciplinas que unidas a este Derecho, buscan la conservación del poder político abonando un terreno a su favor en el inconsciente colectivo; es decir, un Derecho que promueve una tipificación penal como mecanismo de identidad social atendiendo aquellos fenómenos delictivos que afectan a la esencia de una sociedad en un plano simbólico especialmente vulnerable.

El punitivismo, por su parte, se caracteriza por crear un clima de tranquilidad ante la eficiente creación de una norma que además contempla penas durísimas.

Ejercitemos comprender el derecho penal del enemigo en el contexto de la actual legislación boliviana:

“Derecho de autor y no de hecho”, “aseguramiento hacia hechos futuros posibles”. ¿Acaso Rozsa Vs. el delito que iba a cometer; los demás extranjeros Vs. lo que no hicieron; Leopoldo Fernández Vs. la no comprobación de su participación en el Porvenir; Goni Vs. la incapacidad para extraditarlo; o Manfred Reyes Villa Vs. el “rosario” de juicios alguno con sentencia?

“Mecanismo de identidad social”, “afectan en un plano simbólico especialmente vulnerable”. ¿Acaso terrorismo separatista y el altísimo riesgo de dividirnos a los bolivianos con la creación de una República independiente? ¿Acaso, campesinos en Sucre humillados? ¿Acaso “al indio le cortaban la mano y sacaban los ojos si escribía y leía”? ¿Acaso con la Ley 045 “ahora luchamos contra el racismo y toda forma de discriminación y todos somos iguales ante la Ley”?

“Genera un clima de tranquilidad ante la eficiente creación de una norma que contempla penas durísimas”. ¿Acaso la Ley 348 promulgada al calor de la ola de feminicidios y violencia en contra de mujeres? ¿Acaso 30 años sin derecho a indulto al primer desgraciado que levante la mano a una mujer?

Preguntas: ¿Cuántos de los casos mencionados tienen pena? ¿Estas leyes han disminuido la discriminación o frenado la violencia en contra de la mujer? Es que otra de las características del derecho penal del enemigo es dar la impresión de tranquilidad que produce el mero acto de promulgar una norma que evidentemente no es aplicada pero que aun así se vanagloria de penas más efectivas que las anteriores.

Jakobs señala: “la izquierda ha descubierto lo rentable que resulta el discurso de law and order antes monopolizado por la derecha política”. En este escenario, las penas desproporcionadas, la ausencia de garantías procesales y las leyes impulsadas desde un set de TV, ya no son un tabú para nadie.

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2 comentarios en “Un Derecho que da miedo (Los Tiempos, 2014)

  1. La realidad nos dice que sí es posible creer que el poder hace la diferencia. A la mierda Aristóteles, acaso se equivocó en pensar que la política era uno de los medios ideales para aspirar a la virtud, la felicidad, la perfección…y el derecho su más inmediato colaborador en ese tránsito. ¿Dónde nos jodimos? ¿Qué pasó? más allá de la “derechización” de la justicia en manos de la “izquierda” es un tema ético y ahí una vez más nuestro pensador se equivocó…¿o fuimos nosotros los mortales?

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  2. Jose

    Es notable como el ejercicio continuado del poder iguala los vicios de la izquierda con los de la derecha. No pasa lo mismo con las virtudes. Deberemos creer que la división está entre los que tienen el poder y los que no.

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