Caminemos en luz (Los Tiempos, 2012, último artículo del año)


Qué fácil es vivir con la luz apagada…o porque tú lo decidiste o porque alguien te bajó el interruptor o porque, al fin y al cabo, no hay quién te haga dar cuenta de que lo que necesitas es luz en tu vida.

Y es fácil porque le vida misma no es sencilla, porque somos complicados, porque las relaciones humanas son complejas, porque cada persona es un mundo y porque todos somos un misterio. Sin embargo, si pensamos así todo el tiempo, jamás veremos la luz.

¿Por qué debemos entender a los demás y entendernos nosotros mismos? ¿Para qué entrar al terreno inútil de la reflexión sobre nuestra existencia? Para eso están los filósofos; no hay tiempo para pensar en cursilerías ni detenerse a reflexionar sobre el otro, sobre el yo, sobre el nosotros.

Y estamos como estamos, cada vez más desconectados de nuestra esencia. Algo nos tiene que pasar para recién subir el interruptor: Una enfermedad, la partida de alguien, una separación, una decepción, ¿por qué?

Caminemos en luz, nos dijo el padre de Don Bosco; ¿a quién le gusta caminar en oscuridad?, preguntó. Pero muchos vivimos en oscuridad: Vivimos alejados de nuestros sentimientos porque nos da vergüenza llorar y que nos vean llorar ¡horror! Porque nos cuidamos de “explosionar” en carcajadas !ordinario! Porque nos da terror decir la verdad y pánico escuchar la verdad ¡torpe! Porque es de raros el abrazo, la palabra de felicitación, el aliento.

Caminar en luz ¡que hermoso, qué difícil! Caminar en el amor, en la esperanza, en la fe, en la tolerancia, en la comunicación, en la verdad…!y cuanta mentira! de cuánta mentira estamos hechos, cuánta mentira nos rodea y nos intoxica el alma.

Escucho a Marco Carrillo diciendo: “¿a quién he hecho daño en el supuesto accidente?” Y me da pena el absurdo intento de engaño. Qué diferente hubiera sido el “me equivoqué y pido perdón”  ¡Oh, mágico perdón!

O el espectáculo circense de las declaraciones de Quintana, LLorenti, Suxo  y compañía…y tenemos que apagarnos la luz entre todos para no vernos las caras de mentirosos, de sinvergüenzas, las caras deformadas por el poder, ese poder tóxico que nos envenena como sociedad: “si él puede, por qué yo no”….y todos vivimos en oscuridad, compartiendo nuestro pedazo oscuro, frío y fétido.

Cuánta falta nos hace encontrar el conmutador para subirlo y poder ver la luz…ver ese camino que está en frente nuestro pero que nos negamos a recorrer porque no tenemos la valentía de decidir caminar en luz, en verdad.

Nos decían que el mundo se acabaría el 21…posiblemente se ha acabado, se ha cumplido el plazo para ese cambio de actitud que nos permita encender la luz y encontrar el camino, ese camino diáfano cuando se es niño y que los adultos nos encargamos de ir oscureciendo con mentiras piadosas y luego con mentiras asquerosas, con ganas de tener, con ganas de gozar, con ganas de aplastar.

El otro día, una amiga en el supermercado no podía mirarme a los ojos cuando le hablaba, bajaba su vista y me miraba la ropa, el cuerpo, el cabello. Yo iba mal vestida, descuidada, despeinada…rogaba que se fuera o yo desaparecer…estamos hechos de poses y revestimientos ¡a la mierda!

Otra señora argumentó operarse de pólipos en el ano, todos sentimos pena por ella. ¡Mentira! Al mes, las nalgas lucían paradas y firmes !fantástica silicona “proporcionadora” de seguridad y felicidad!

Hay que ser valientes para caminar en luz, pero hay que ser más valientes para hacerlo en oscuridad porque es desolador y peligroso.

Qué tengamos un 2013 lleno de luz.

Anuncios

¿Quieres comentar?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s