Redoblar esfuerzos (Los Tiempos, 2011)


El domingo al medio día en La Recoleta, vimos con mis hijos una familia tejiendo cruces y otros símbolos religiosos con hojas de palma. Les pregunté a mis niños qué creían que estaban haciendo esas personas. Uno de ellos me respondió con otra pregunta ¿manualidades?, el otro ¿adornos? Me avergoncé como madre y como creyente. Como madre, buena para llevarlos al médico y cocinarles sus gustitos, regulete para ayudarlos con sus tareas, pésima para lo fundamental: educarlos en la fe.

¿Cuánto hacemos como padres por la formación cristiana de nuestros hijos? Acaso, hoy que vivimos seducidos por la crueldad del comercio ¿nuestros esfuerzos como padres no deberían verse redoblados?

Si, la pregunta es ¿cómo? Anoche no visitamos ni un solo templo porque detestamos las apreturas y aglomeraciones, porque nos seduce –especialmente a mi–  el olor a anticucho y prefiero no pecar, porque nos incomoda ver a chicos y chicas chequeándose en pleno templo, porque nos sentimos como ovejas que siguen el rebaño al paso y estilo, porque, entonces,  preferimos hacerlo otro día…o en Navidad.

Hoy, me esmeraré en cocinar sin carne, pienso en unas papas a la huancaína, un pastel de fideo o si logro convencer a mi marido y la tienda del Acho sigue abierta, haré un chupe de camarones a la peruana como me enseñó mi madre chilena, y de postre arroz con leche con bastante canela, clavo y coco.

El domingo llegará la abuela cargada de huevos de chocolate, los esconderá en el jardín, me obligará a escribir adivinanzas o pistas para encontrarlos,  y los niños tendrán una “Pascua feliz”.

El lunes los chicos a clases (si la COB y el Vice lo permiten), mi marido al trabajo y yo a la cocina, en esa rutina que gusta, que hastía, que seduce, que divorcia. ¿Y qué hemos hecho por la formación cristiana de nuestros hijos, si tiempo casi no queda? El año pasado viajamos, este nos detuvimos a cocinar, la abuela y los huevitos famosos…digo, ¿qué hemos hecho?

Ya se acerca el día del camarón y el bacalao, le comenté a un amigo Sacerdote. Eso está bien, me respondió algo serio y me explicó que está bien en tanto y en cuanto esa comida una a la familia y sea el feliz pretexto para compartir y reflexionar sobre el significado de la Semana Santa, para revaluar la vida….ahí está el problema –le dije-  muchos de nosotros (nos incluimos como familia), hacemos poco o nada de esto. Nos reunimos para comer, tomar, viajamos para descansar, vamos a los templos a chequear o cumplir con nuestra conciencia y claro, compramos muchos huevos de gallina o de chocolate para que nuestros niños pasen unas felices Pascuas, cuando en realidad ni idea tienen –por culpa nuestra- del verdadero sentido de la celebración y tampoco nos animamos a decirles que lo de los huevitos es un invento cojudo, tanto como la existencia del papa Noel o de la calabaza de Halloween, y luego, en aprietos porque creen que el gordito de rojo es millonario, que el Niño Jesús es un adorno, y en vergüenzas nada ajenas con respuestas como: ¿manualidades?

Y así crecen, así vivimos, seducidos por el color, el precio…el marketing  de las cosas hechas sentimientos, hechas “fe”.

Conflictuada, le pregunté a mi amigo religioso cómo ve a la sociedad boliviana ante la celebración de Semana Santa, me dijo “como necrófila”. Perpleja yo -esta vez-, le pedí  explicaciones. “Tenemos cierta debilidad por la muerte, sólo piensa en las dos semanas que han pasado: conflicto, confrontación, pugna, caos, desorden, amenaza, disparos, horror…somos así, por eso debemos ver más allá del viernes Santo, para comprender el conjunto, solo así seremos capaces de valorar la vida a partir de la muerte, valorar, también, a esa mujer capaz de recibir y dar vida, es maravilloso”.

Me quedo con eso, mientras tanto, pienso en cómo adicionar a lo inevitable del camarón y los huevos de chocolate, la construcción de una familia en la fe, cómo formar unos hijos agradecidos con la vida que les regala Dios.

Anuncios

¿Quieres comentar?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s